Un Gobierno de puertas abiertas al diálogo
La Administración del Presidente Uribe le ha tendido la mano a los ilegales que han decidido abandonar las armas y acogerse a la ley. Desde 2002 a la fecha 53.752 personas de grupos armados organizados al margen de la ley se han desmovilizado.
Bogotá, julio 24 de 2010. En agosto de 2002 el Estado no tenía presencia en cientos de municipios de Colombia. Tampoco existía el respeto por la ley y la Constitución. No se respetaba la vida, la libertad ni la dignidad.
Los grupos de autodefensas hacían presencia en 27 departamentos y cerca de 18 mil hombres armados integraban los grupos guerrilleros.
Para transformar esta realidad el Gobierno le apostó a la defensa de los derechos de las víctimas, a las desmovilizaciones colectivas e individuales y a un sistema de justicia transicional para transitar hacia la reconciliación.
El Gobierno del Presidente Álvaro Uribe manifestó su voluntad de dialogar con estos grupos ilegales fuesen guerrilleros y autodefensas. Estas últimas, anunciaron un cese unilateral de hostilidades para iniciar un diálogo de paz en diciembre de 2002 cumpliendo así con las condiciones exigidas.
Como resultado de estos diálogos se logró la desmovilización de 31.671 hombres y mujeres que estaban en la ilegalidad, y la entrega de 18.051 mil armas entre largas y cortas.
En estos ocho años, de manera colectiva, también se desmovilizaron 139 guerrilleros pertenecientes al frente Milicias Urbanas del Comando Conjunto Central Norma Patricia Galeano, la Compañía Cacica Gaitana, y la Columna Gabriel Galvis Milicias Urbanas de Florida, de las Farc; y el Ejército Revolucionario Guevarista –Erg–. De esta forma, 31.810 personas se han desmovilizado colectivamente.
Paralelamente, se han dado las desmovilizaciones individuales, con lo cual se ha logrado que 21.942 colombianos abandonen las armas de los grupos organizados al margen de la ley. Con las desmovilizaciones colectivas e individuales, durante este Gobierno un total de 53.752 personas regresaron a la legalidad.