Ejército Revolucionario Guevarista - ERG
Discurso  del  Alto  Comisionado  para la Paz, Luis Carlos Restrepo Ramírez, durante la ceremonia de desmovilización del Ejército Revolucionario Guevarista -ERG-
Vereda Alto Guaduas, El Carmen de Atrato, Chocó.
Agosto 21 de 2008.

El hecho que hoy  nos reúne tiene una profunda significación para la región y  para el país. El Ejército Revolucionario Guevarista, que durante muchos años en actitud de rebeldía desconoció  a las autoridades legítimas de la Republica de Colombia, hoy,  de manera formal, manifiesta su voluntad de paz y deja todo tipo de acción violenta, entrega las armas que ilegalmente tenía en su poder y se integran sus miembros al proceso de reincorporación a la vida civil ofrecido por la Presidencia de la República.

Esta cesación de la actitud de rebeldía para mostrar la voluntad de paz es un producto combinado de nuestra persistencia, demostrando a los miembros de los grupos armados ilegales y al país en general, que el camino válido es el camino de la democracia y de la institucionalidad, es el producto del trabajo  profesional y persistente de nuestra Fuerza Pública, de la sabiduría y profesión con que el señor General Rodríguez y el Señor Coronel Jaramillo han sabido manejar en este territorio, la tarea que se les ha encomendado; y también es producto de la mano tendida que este Gobierno ha ofrecido a quienes deciden abandonar  el camino  de las  armas y de la ilegalidad para reintegrarse a la vida civil.

Este proceso señala con claridad que podemos avanzar de manera decidida en la paz regional. Qué bueno  sería que otras estructuras de las Farc y  del Eln siguieran este camino. Aprovecho para decirles a ellos que el sendero de la paz y la reconciliación está abierto. Debo  resaltar también, de manera significativa, la decisión de los  miembros del ERG, a someterse  al marco establecido dentro  de la Ley  de Justicia y  Paz. En Colombia hemos dado  un paso  significativo  y resaltado a nivel mundial al combinar  los procesos  de diálogo y negociación con la adecuada aplicación de la justicia.

Si bien es cierto,  que la Ley  de Justicia y  Paz tiene unos beneficios que  permite unas penas de prisión reducidas, tanto para los miembros del ERG que entregan sus armas y son responsables de delitos graves, como para  aquellos otros que están privados de la libertad, igual cabe resaltar que esta Ley es la que ha abierto en Colombia el camino de la visibilización de las víctimas y de la reparación.

Recorriendo esta región he escuchado muchas historias de dolor. Hay  todavía muchas heridas abiertas, hay  todavía  tristeza; las lágrimas se vienen a los ojos cuando muchas personas recuerdan a sus seres queridos asesinados, pero qué bueno que en esta tierra  fértil, en esta tierra prodigiosa de Carmen de Atrato también crezca la reconciliación. Simultáneamente con este proceso de diálogos, firma de acuerdos, entrega de amas y  desmovilización del  ERG, ha puesto en marcha el Gobierno Nacional y el Programa de Reparación a víctimas por vía administrativa. En las alcaldías municipales y  en las personerías estarán disponibles los formularios para que todos aquellos ciudadanos que se consideren víctimas de las acciones de alguno de los grupos armados al margen de la ley, entre  ellos el ERG que hoy  se desmoviliza, puedan dejar sus datos y acceder a este mecanismo de reparación vía administrativo que ya hemos puesto en marcha. Muy  importante que en esta región, de la mano  de la Iglesia, de la  Diócesis del Chocó, que tan diligentemente viene trabajando en este campo, podamos hacer un trabajo organizado, y pionero con las víctimas, fortaleciendo lo  que ya se viene adelantando.

Igual, el  paso  que hoy  se da nos va a ayudar, como  Usted  bien lo  ha dicho,  señor Alcalde, a consolidar la paz en esta hermosa región. Ayer, cuando  en compañía del Señor Comandante de Policía del Chocó, visitábamos a los policiales en la Estación de El  Siete, despidiendo a algunos de ellos que ya salen en su licenciamiento, les decía yo que nunca olvidaran a El Siete, que lo que estaba pasando en este momento en El Siete, es lo que debía seguir pasando en Colombia, pero que lo que había pasado en El Siete era lo que nunca se podía repetir en Colombia, porque muchos corregimientos como El Siete estuvieron, en un momento dado, abandonados y quedaron sin una presencia estatal que permitiera mantener allí el imperio de la ley. Qué bueno ver ahora allí a nuestra Fuerza Pública, ver ahora allí a esos ciudadanos con sus negocios otra vez florecientes. Eso es la paz. Tener alegría, tener confianza, poder creer en un futuro.

La desmovilización del ERG nos ayuda significativamente en ese paso. Esta vereda Guaduas y este Cañón que hoy se levantan con sus montañas, como testigos mudos de este acto, deben servirnos para consolidar ese pacto por la paz, ese pacto por la institucionalidad  y ese pacto por el desarrollo pacífico.

Por eso, señor Alcalde, como se lo he dicho a Usted y a algunos dirigentes de la comunidad directamente, modestamente en lo que pueda ayudar, cuente conmigo y, por supuesto, que actuaré como vocero de sus inquietudes y de sus necesidades ante el Alto Gobierno.

He conversado con el doctor Luis Alfonso Hoyos, Director Nacional de Acción Social, quien ha manifestado su voluntad de acompañar estos procesos de retorno en el municipio y estoy seguro que aunando voluntades podemos avanzar convirtiendo a esta región en lo que estos verdes muestran de manera permanente, en una gran despensa de vida, una gran despensa agrícola, en una gran despensa de desarrollo para toda la región.

Quiero finalmente, dar las gracias al señor Defensor del Pueblo del Chocó, quien hoy no nos pudo acompañar y al Padre Albeiro, quienes me acompañaron en esta misma vereda el día 2 de agosto pasado, cuando se consolidó el Acuerdo que permite la desmovilización del día de hoy. A ellos, que discretamente trabajaron como constructores de paz; al señor Asesor de Paz del Departamento de Antioquia, (Jorge Ignacio Castaño), quien me representó en una de las reuniones previas, todo mi agradecimiento. Ellos, como muchos tantos, contribuyeron a que este acto del día de hoy fuera posible.

Olimpo y demás miembros del ERG, bienvenidos a la civilidad, gracias por su gesto de paz.