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PALABRAS ALCALDE LUIS PÉREZ GUTIÉRREZ
RREINCORPORACIÓN A LA CIVILIDAD BLOQUE CACIQUE NUTIBARA
AUC.
Medellín Noviembre 25 de 2003
La paz le sonríe a Medellín.
En el pasado esta ciudad envío los más brutales
mensajes de violencia al mundo y hoy le envía las
más optimistas señales de paz.
Este primer proceso de desmovilización
urbano constituye el hecho de paz más grande en la
historia de la violencia en Colombia. Más de 850
hombres que desean dejar las armas y dedicarse a fabricar
sociedad es un mensaje esperanzador para la nación.
Qué bueno ensayar nuevos caminos
de paz. Pareciera que la ciencia de la paz es la paciencia.
No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista,
dice una sentencia cierta que, en ocasiones, nos trata de
superar. La paz no puede hacerse aniquilando a todos los
contradictores; tener la idea fija de matar y matar para
pacificar es brutalidad, es contraria a los mínimos
avances de civilidad alcanzados por la humanidad.
Toda guerra es absurda, s casi siempre una
masacre entre gente que no se conoce, para provecho de gente
que sí se conoce pero que no se masacra. Y por otra
parte es el peor negocio. No hay guerra barata. La guerra
es destrucción, sufrimiento, odio, crueldad, desempleo,
la guerra es un ser que desaparece, es impotencia e infidelidad.
La guerra no tiene escrúpulos para escoger a sus
víctimas, ni tiene límites en su crecimiento.
En una guerra todos perdemos, hasta los que supuestamente
triunfan, porque de la guerra no emergen sino sobrevivientes
menguados, con la dura tarea de reconstruir un tejido social
siempre vuelto añicos. Por eso creo que cualquier
precio para acabar la guerra es poco, comparado con la desolación
producida por ella misma. No hay victoria cuando se pasa
por encima de la condición humana.
Nunca será mucho lo que el Estado
invierta en un hombre que abandone la violencia y se vuelva
buen ciudadano. Le cuesta mucho al Estado dar de baja a
un alzado en armas, y le cuesta poco a la subversión
reemplazarlo. En otras palabras, si fuese posible, al país
le sale mucho más barato sacar a un alzado en armas
del conflicto por la vía de la reincorporación
negociada, que combatirlo hasta darlo de baja, y por añadidura,
se está salvando una vida más.
Muchos se quejan del problema del desempleo
en medio de la violencia, pero hay que tener en cuenta que
si la violencia no se termina, todos seremos desempleados,
si es que quedamos vivos.
Hay razones para obedecer y hay razones
para rebelarse. No se puede obedecer más a la violencia,
por el contrario, hay miles de argumentos para sublevarse
contra ella. Esta primera desmovilización urbana
en la historia de Colombia es un bello gesto que puede interpretarse
como la primera sublevación real contra la violencia.
Se habla de paz como algo lejano, como algo
que fuera construido para los nietos o para los bisnietos.
No se puede esperar la solución de todos los problemas
sociales para poder alcanzar la paz porque eso sería
paz para nunca; y paz para nunca no es una alternativa política.
Paz para ya es salir del conflicto y continuar construyendo
sociedad como único camino. Paz para el presente
y paz para los que hoy estamos vivos.
Hoy la ciudad empieza a ver la luz de la
paz. Medellín es otra en seguridad, al hecho histórico
que hoy celebramos se suman los resultados de paz inobjetables
de la ciudad. Hoy llevamos más de 1.810 homicidios
menos en este año. Las cifras son las mejores alcanzadas
en los últimos 20 años. Tenemos los secuestros
casi en cero, la violencia intrafamiliar que es la madre
de todas las violencias, ha disminuido en 72.6%. Tenemos
el 87% menos de actos terroristas y tenemos también
los mejores índices aun en el país que a mejorado,
en Colombia los índices han disminuido en un 21%
y en Medellín el 45.5%.
Desde Medellín estamos enviando un mensaje de paz,
pero también estamos enviando un mensaje que esta
paz no es artificial, ni es un arreglo solamente de conveniencias.
Con orgullo tengo que decir que esta Alcaldía
ha cumplido un gobierno social sin antecedentes, se ha cumplido
con la palabra. Tenemos por primera vez en la historia,
educación para todos que es el primer paso para la
paz, educación no solo con aulas escolares, no solamente
con educadores sino que hoy tenemos educación para
pobres como si fuese para ricos, con internet gratis en
las escuelas con redes culturales escolares y con los mejores
aditamentos para que allí la educación sea
la mejor de Colombia.
Tenemos salud para todos sin excepción,
hemos creado asistencialismo productivo como el banco de
los pobres y hemos solucionado de fondo los problemas; llevábamos
más de 15 años haciéndonos los sordos
a los problemas haciéndonos los ciegos, volviendo
invisibles los problemas de los pobres los problemas de
la ciudad, este ha sido un gobierno que no ha pasado de
agache ante ningún problema y por eso cuando se mueven
estructuras y cuando se tocan privilegios, se hacen amigos
intensos pero también no demoran en surgir los enemigos.
Y cuando se trabaja con fuerza con intensidad tenemos que
estar preparados para soportar el odio y la calumnia de
los enemigos y así seguiremos hasta el último
día porque esta ciudad pondrá todo su empeño
en volver exitoso este proceso que hoy con orgullo aquí
registramos.
De este proceso depende el éxito
de los demás que se realicen en la nación.
Buscaremos superar las dificultades de los procesos anteriores
en Colombia y nos gusta todo tipo de veedurías para
triunfar y abrirle puertas a la paz.
Los que hoy ingresan a la civilidad recibirán
afecto, comprensión y reeducación. Tendrán
abiertos los caminos para una vida digna y a partir de la
tercera semana de capacitación empezaran a desarrollar
actividades productivas paralelas a los estudios reeducativos
y tendrán por un tiempo suficiente el sustento para
ellos y para sus familias.
La paz no es solo la reincorporación.
Tenemos que intensificar la justicia social para que la
paz sea permanente y ojalá eterna.
Quiero terminar dando los agradecimientos
a la gente del presidente y a la gente del comisionado de
paz, dándole los agradecimientos a la gente de la
Alcaldía que han trabajado con denuedo sin descanso
y con la paciencia que requieren estos procesos de paz.
Quiero a nombre personal, a nombre de la Alcaldía
y a nombre de la ciudad darle las gracias a ustedes que
hoy se desmovilizan y a todos sus dirigentes lo cual entendemos
como un fervoroso mensaje patriótico de paz para
el país.
Espero que este proceso contagie a los que
aun todavía siguen empuñando las armas para
que desistan de la violencia y nos dediquemos a construir
país y felicidad. Estamos sobregirados en dolor,
estamos sobregirados en sufrimiento y estamos deficitados
en felicidad.
Para vivir, para perdurar y ser felices
las personas requerimos un espacio urbano habitable. La
aspiración de todos los seres humanos es ser felices
y la de los gobernantes es hacer posible ese sueño
de felicidad. Los invito a que nos juntemos para que le
demos felicidad a la patria porque un ser humano feliz nunca
será peligroso.
Muchas gracias.
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