Palabras del Presidente Uribe en el ascenso de oficiales de la Armada Nacional
Cartagena, Junio 5 de 2008
Versión editada - Temas paz
Paz sin concesiones al terrorismo
Esta graduación es un momento oportuno para reiterar a los compatriotas que aquí tenemos toda la voluntad para arreciar esta tarea, hasta lograr una Colombia sin terroristas.
Y me preguntan algunos: “¿Presidente y el diálogo?”. Hoy lo hemos dicho y lo queremos repetir ahora: este ha sido un Gobierno de resultados de paz, sin hacerle concesiones al terrorismo en nombre de la paz. Esta ha sido una gestión de resultados de paz en nombre de la seguridad.
Cuando en otras partes del mundo se desmovilizaban 2 mil 400, 7 mil integrantes de grupos insurgentes o terroristas, cuando en Colombia en los años 90 se desmovilizaron 4 mil, en este Gobierno se han desmovilizado 48 mil. Eso no tiene antecedente en Colombia, ni comparación con el mundo.
Y los hemos recibido a todos con propósito de perdón, con generosidad, con seriedad sí. No hay mejor demostración en favor de la paz que esa desmovilización. Ahora, tiene que ser seria.
La extradición grupal reciente se hizo porque no se pueden permitir estafas a la paz, ¡y cómo ha operado!
Hoy recordaba el señor General Oscar Naranjo, Director General de la Policía, que después de esa extradición reciente se ha facilitado obtener información ciudadana sobre los bienes y los testaferros de los extraditados, que los mantenían escondidos, los testaferros atemorizados, frustrada la expectativa de que esos bienes se entreguen todos para reparar las víctimas.
Y se ha agilizado la verdad, se ha demostrado que la extradición es compatible con la Ley de Justicia y Paz, que no excluye la acción de los jueces y fiscales de Colombia.
La paz tiene que ser en serio. Las Farc saben que si quieren la paz con este Gobierno la hace en 5 minutos, de manera simple, sencilla, práctica.
Nuestra gran oferta es muy elemental: el respeto total a la democracia.
Yo le creo más a la paz que proviene de la seguridad, aquella que se puede negociar con simpleza y con buena fe, que a un discurso despampanante de paz, con sofisticadas teorías, con enredos y entelequias, que solamente da espacio para que en nombre de la paz se fortalezcan los terroristas y se convierte en un elemento desmotivador de las Fuerzas Armadas.
Hagamos la paz, pero rápidamente, de manera práctica. Así como la seguridad hay que ganarla en largas jornadas, la negociación de paz tiene que ser en cortas jornadas, para que el pueblo no se llame a equívocos, para no desorientar a las Fuerzas Armadas.
Tenemos toda la voluntad de paz, quisiéramos lograr esa paz.
Las Fuerzas Armadas lo van a lograr. Los terroristas verán si esperan la derrota final o hacen un alto en el camino y negocian una paz, que les permitiremos que sea con dignidad, como con dignidad se ha permitido el reintegro de 48 mil de ellos que han abandonado sus actividades criminales y han regresado a la vida constitucional.
Lo que no permitiremos es engaños. Claro que estamos prevenidos. El Caguán lo utilizaron para engañar la buena fe del Gobierno que buscó la paz a través de esa concesión.
Plenas garantías a la oposición
Antes, los terroristas decían que el día que este país permitiera la elección popular de alcaldes y de gobernadores harían la paz, se aprobaron ambas. Su reacción no fue la paz, sino todo lo contrario: la penetración de las instituciones, interceptaron los presupuestos, introdujeron la corrupción, asesinaron alcaldes, presionaron gobernadores.
Dijeron: “si Colombia da garantías efectivas a la oposición política, haremos la paz”. La ha tenido, la oposición política ha tenido plenas garantías en este Gobierno.
Tienen garantías algunos de ellos, en nombre de la libertad, para hacer la apología del delito, y el Gobierno hace apenas tímidos comentarios.
Algunos de ellos se dedican a hacer la apología de los terroristas, y el Gobierno hace apenas tímidos comentarios.
Y mientras algunos de la oposición política delinquen como apologistas de terroristas, el Ministro, los altos comandantes y mi persona mantenemos la preocupación de rodearlos, de protección total, de efectiva seguridad.
La oposición política tiene plenas libertades.
Muchos de quienes criticaban este Gobierno, lo hacían desde el extranjero. Hoy, seguros de la eficacia de nuestra política democrática de seguridad, viven en Colombia y arrecian la crítica contra el Presidente y contra el Gobierno.
Lo que no podemos permitir es lo de la Unión Patriótica, que fue la combinación de las formas de lucha. Que no se sueñen los terroristas que van a tener ahora un partido político y al mismo tiempo una acción terrorista. La política hay que desvincularla totalmente del terrorismo.
Este Gobierno ha contribuido a que ocurra eso con el paramilitarismo. Lo que no ocurrió con la guerrilla. Y habrá que reivindicar en todos los escenarios, cómo la causa de desvincular el paramilitarismo de la política ha sido la Seguridad Democrática.
Teníamos las mismas Cortes, casi que con los mismos integrantes, y esos hechos estaban en la impunidad hace seis años. Y ahora con las mismas Cortes, casi con los mismos integrantes, eso sí, con más presupuesto, gracias a la Seguridad Democrática no hay impunidad.
El mundo debe reflexionar y reconocer en la Seguridad Democrática, cuyo actor principal es el heroísmo de la Fuerza Pública, la separación de la política frente al terrorismo paramilitar. Lo que no se hizo con la guerrilla, pero que algún día habrá que hacerlo.
Porque no han confesado. Hablan de moral y no confesaron sus crímenes. Hablan de ‘silla vacía’, y ellos ocuparon curules conquistadas con sangre en el Palacio de Justicia.
No podemos incurrir en engaños. En la Unión Patriótica faltó protección del Estado, es cierto, pero allí la guerrilla impulsó la acción política y mantenía unos individuos en el Congreso, que al mismo tiempo cometían acciones guerrilleras, acciones terroristas. Y engañaban a otros colombianos de buena fe, que acudían a la Unión Patriótica por meras razones ideológicas.
El engaño de la combinación de las formas de lucha no se puede repetir. Garantías efectivas a la oposición política, pero deslinde total con las actividades del terrorismo.
Y ahora que hay plenas garantías, la guerrilla que las pedía no da los pasos en favor de la paz. ¿Será que nos quiere engañar? Y hablaban de desmonte del paramilitarismo como condición para la paz. Lo hemos desmontado.
La palabra ‘paramilitarismo’ surgió para denominar bandas criminales privadas que se dedicaban a combatir a otros criminales. El Estado ha recuperado el monopolio del combate a los criminales.
De los 48 mil desmovilizados han reincidido tres mil. Se ha combatido a las bandas emergentes, el Ejército y la Policía lo hacen todos los días. Hoy son aliadas en narcotráfico de la guerrilla. No son enemigas ideológicas de la guerrilla.
Este país todavía tiene guerrilla, bandas emergentes, narcotráfico, pero ha desmontado el paramilitarismo. Y la guerrilla, que reclamaba ese desmonte como condición para negociar, ¿por qué no negocia?
Que negocien. Están dadas las condiciones. Hay la voluntad. Lo que no vamos a permitir es que nos engañen.
Porque también sabemos que dicen que quieren esperar a que termine el Gobierno de Uribe para volver con las suyas. Que se quieren refugiar estos dos años para volver con las suyas.
Eso no lo vamos a permitir. Porque si ellos se van a preparar para volver con las suyas, nosotros nos vamos a preparar para seguir con las nuestras. No con nuestros hombres, no con las mismas personas, pero sí con las mismas ideas fundamentales.
Con la idea fundamental de la Seguridad Democrática. Con la idea fundamental de la confianza inversionista. Con la idea fundamental de la construcción de justicia social.
Esas tres ideas fundamentales queremos que se aniden en el corazón del pueblo colombiano, para que el pueblo colombiano las perpetúe, sin perpetuar a los hombres, que somos simples accidentes.
Que la guerrilla piense: aquí hay unas Fuerzas Militares tranquilas, pero resueltas. Que la guerrilla piense si quiere hacer la paz o si va a esperar la derrota final.
Quiero agradecer a todos ustedes. Les voy a pedir a Don Rubén y a Doña Mabel, los padres del teniente de corbeta Rubén Darío Contreras Caballero, que nos acompañen por un momento en esta tribuna.
Muchas gracias Don Rubén y Doña Mabel. Ustedes representan todos estos padres de familia que han entregado lo mejor, el amor de sus hijos al servicio de la Patria.
El entusiasmo de estos graduandos ha sido irradiado por las familias que ustedes representan. Estos graduandos que ustedes entregan a la Patria, son motivo de tranquilidad para todos los demás que también somos mamás o papás de jóvenes de la Patria.
Muchas gracias por el sacrificio que ustedes hacen para la tranquilidad del resto de los colombianos. A los papás y a las mamás, nuestra felicitación, nuestra gratitud, el aplauso sentido y fervoroso de nuestros corazones.
Esta Armada, en los Montes de María, en los océanos, en los ríos, en las quebradas, en esa Colombia, uno de los países con mayor cantidad de agua dulce en proporción de la extensión del territorio, esta Armada es una de las prendas de garantía de la seguridad de la Patria, de la tranquilidad de las nuevas generaciones.
Para que las nuevas generaciones de colombianos puedan vivir felices en el noble suelo de la Patria, los invito a todos a que cada mañana, en nuestro corazón sellemos la coalición entre la Constitución, el pueblo y las Fuerzas Armadas, para que las nuevas generaciones vivan la felicidad que han sacrificado los soldados y policías de Colombia.
A todos, muchas gracias”.