PRESIDENTE ÁLVARO URIBE VÉLEZ DURANTE EL CONVERSATORIO SOBRE TRANSFERENCIAS EN LA UNIVERSIDAD SANTIAGO DE CALÍ
Marzo 29 de 2007
Versión editada – Temas Paz

Pregunta estudiante: ¿Los familiares secuestrados, me involucro, dónde quedan los familiares de los secuestrados, dónde están los secuestrados, dónde esta el acuerdo humanitario? ¿Dónde está? ¿Por qué no se habla de eso? Y nosotros somos los perjudicados.

R.- Con mucho gusto me refiero al acuerdo humanitario. Anoche tuve una reunión con la alta jerarquía de la Iglesia Católica, se trató el tema; anteanoche me reuní con los dos representantes de los tres países europeos, ellos están avanzando en eso. Yo le quiero decir a la joven estudiante lo siguiente: Primero, hay que pensar quién los secuestro, porque una cosa que me sorprende a mí, no me debería sorprender, es natural. Yo me pregunto a veces, por qué el reclamo se lo hacen al Estado y no a las FARC, y digo yo, porque el Estado por lo menos tiene la obligación de oír el reclamo, esos bandidos de las FARC son insensibles y sordos, esos bandidos de las FARC llevan 40 años martirizando a Colombia, por eso a mí me toca la tarea dura y difícil de combatirlos todo los días.

Yo tengo este recorrido con el acuerdo humanitario y estas restricciones: Cuando era candidato, aquí mismo en Calí dije, lo repetí como Presidente electo durante las primeras semanas de Presidente en ejercicio, que no adelantaría un acuerdo humanitario de no empezarse un proceso de paz con cese de hostilidades; esa posición la tuve que cambiar. Me reuní con el Presidente Chirac, de Francia, con familiares de los secuestrados, con la Iglesia Católica y acepté que hubiera un acuerdo humanitario así no empezara un proceso de paz. He autorizado todos los facilitadores, ex Presidentes de Colombia, la Iglesia Católica, ahora hay tres países Europeos de facilitadores, unos congresistas de los Estados Unidos dicen que quieren ayudar, han sido autorizados.

El año pasado los tres países Europeos hicieron esta propuesta: Que hubiera una zona de encuentro en la cordillera central vallecaucana de 220 kilómetros aproximadamente, allí no hay mucha densidad poblacional, que no hubiera guerrilla presente, ni tampoco ejercito, en lugar de ellos observadores internacionales, me dijeron a mi los tres países europeos: Presidente, le pedimos al Gobierno de Colombia que la apruebe, de inmediato lo aprobamos, y las FARC engañó, porque las FARC, primero, dijo que no le habían dicho esa propuesta, hizo quedar mal a los Europeos que dijeron se la presentamos tanto al Gobierno como a las FARC; después dijo que no la aceptaba, es que en esos bandidos hay mucho engaño. Hace pocas semanas me dijeron que venía una misión de Europa y que yo tenia que crear las facilidades militares porque que porque las FARC iba a liberar a unos secuestrados, creamos las facilidades militares, hablamos con el Ministro de Defensa, los altos mandos, usted lo sabe mi General Pérez, nos dejaron esperando. Entonces a los dos o tres días cuando no los liberaban dijeron, es que es un mal entendido en Europa, volvieron a engañar a los Europeos.

Yo estimulo lo que están haciendo los europeos y otros facilitadores, pero le tengo que confesar a usted que tengo dos restricciones para el acuerdo humanitario: Una, a mí la misma población de Pradera y Florida me dice: Presidente porque va haber despeje aquí, un despeje del Estado equivale a un copamiento de los bandidos, despeje el Estado y copan los bandidos, fue lo que pasó en el Caguán, despejó el Estado y coparon los bandidos.

Este país ha venido pidiendo que aquellos sitios del territorio que han sido controlados por guerrillas y por paramilitares, ellos sean desalojado y el Estado asuma la presencia que le corresponde. Por eso yo no puedo aceptar zonas de despeje. Nosotros hemos hablado de una zona de encuentro, ojala la Unión Europea lograra un acuerdo con las FARC. Nosotros prudentemente hemos autorizado a esos tres países europeos para que avancen en este tema.

La segunda restricción que yo tengo, que lo he repetido muchas veces, es que en el evento de que haya que liberar unos guerrilleros para que salgan de la cárcel, a fin de hacer el intercambio humanitario, que esos guerrilleros salgan con el compromiso de no reincorporarse a la actividad criminal de las FARC. Sería muy grave soltar nosotros unos guerrilleros para que vuelvan a delinquir. En los hospitales, en los pabellones de sanidad del Ejército y de la Policía tenemos más de dos mil, entre soldados y de policías mutilados por las minas antipersonales de estos bandidos, que tal que salgan de la cárcel para volver a delinquir.

Al principio del Gobierno dije, si van ha salir de la cárcel que se vayan a Europa, Francia, que los reciba algún país, la Iglesia Católica me dijo que ellos no aceptaban eso, yo le dije, busquemos alternativas y se dio la alternativa de que se quedarán en Colombia en el proceso de reinserción, yo estaría dispuesto a liberarlos a aquellos cuya sentencia y cuyos casos judiciales de acuerdo con la ley me permitan a mi proceder a liberarlos, porque no en todo caso puede el Presidente de la República, estaría dispuesto a liberar a los que pueda liberar pero con la condición de que no vuelvan a delinquir, te tengo que ser muy franco con ese tema.

 

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