DISCURSO DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ, LUIS CARLOS RESTREPO RAMÍREZ, DURANTE LA DESMOVILIZACIÓN DEL FRENTE JULIO PEINADO BECERRA
Corregimiento de Torcoroma, San Martín – Cesar
Marzo 4 de 2006
En esta larga correría por el territorio de la Patria, nos corresponde hoy en el corregimiento de Torcoroma, del municipio de San Martín, del departamento del Cesar, encabezar los actos protocolarios de desmovilización del Frente Julio Peinado Becerra de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Un total de 251 hombres y mujeres abandonan hoy las armas y la ilegalidad, para reincorporarse de pleno a la vida democrática del país. Ciento setenta y cinco armas entre largas y cortas, 358 granadas y 28 mil unidades de municiones se silencian de manera definitiva, contribuyendo así de manera significativa a la paz.
Igual han sido entregados dos vehículos tipo camioneta y cinco motos de diferente cilindraje, que servían de apoyo logístico al frente que hoy se desmoviliza.
Con este acto entramos en firme en el proceso de desmovilización del Bloque Norte de las Autodefensas. Ya vamos adelantando el proceso de concentración de parte del Bloque Norte en el corregimiento de Chimila, y simultáneamente adelantamos también el proceso de concentración en el corregimiento de La Mesa, municipio de Valledupar. Esperamos en los próximos días culminar de manera exitosa este proceso.
Hemos adelantado una ardua labor de coordinación con las fuerzas de Policía y militares, para brindar toda la seguridad a la región. En especial, esta zona requiere de una coordinación muy puntual, ya que administrativamente corresponde a la confluencia de varias brigadas. Hemos encontrado el mayor apoyo y disposición por parte de los mandos de la X Brigada. E igual hemos contado con la mayor colaboración por parte de la V Brigada con sede en Bucaramanga, que de manera progresiva viene adelantando un copamiento del territorio montañoso, necesario para poder blindar esa zona y darles total seguridad a los municipios donde operaba el frente que hoy se desmoviliza.
También hemos adelantando coordinaciones con la Brigada 30, con sede en Cúcuta, y mantendremos esa coordinación con los ajustes necesarios para que los ciudadanos tengan total tranquilidad en la región.
Hemos escuchado las inquietudes del señor Alcalde en relación con la presencia de Policía. Hoy nos acompaña el señor General Hipólito Herrera, máximo responsable de Policía de la región, y con el mayor cuidado estudiaremos esas inquietudes.
Entendemos las causas que llevaron al surgimiento de las Autodefensas. Entendemos que, en un momento dado, en medio de la locura nacional, para enfrentar el terror de la guerrilla se hayan organizado estos grupos al margen de la ley, con la pretensión de brindar una seguridad por fuera de los cauces del Estado.
Pero también tenemos claro que la existencia de las Autodefensas hiere de muerte al Estado de Derecho, porque la función central y fundamental del Estado es prestarles seguridad a los ciudadanos. Es una función indelegable. Reza la Constitución que el monopolio de las armas debe estar en manos de las autoridades legítimas. Y que sólo es legítimo el Estado que es capaz de proteger la vida, honra y libertades de los ciudadanos. Por eso la existencia misma de las Autodefensas muestra que el Estado no ha sido capaz de cumplir con sus propósitos fundamentales, con sus funciones constitucionales, y lo debilita.
De allí que este Gobierno, comprometido como ningún otro en la historia de la Nación con la Seguridad Democrática y con la defensa de la vida de los colombianos, haya considerado pertinente avanzar en este proceso, con una única y fundamental premisa: la seguridad debe estar sólo en manos de las autoridades legítimas. La seguridad debe ser prestada sólo por las Fuerzas Armadas institucionales. La seguridad debe ser prestada sólo por la Policía, por nuestro Ejército, por nuestra Armada, por nuestra Aviación y por nuestra Marina.
No es lo adecuado, no es lo correcto, que grupos de particulares empuñen las armas e impongan la ley. Esto tarde o temprano lleva a generar nuevos problemas, nuevas zozobras y nuevas dificultades. De allí que el compromiso del Gobierno, el día de hoy ante ustedes, habitantes de San Martín y de municipios aledaños, y ante ustedes, señores de las Autodefensas que entregan las armas, es precisamente el de prestar seguridad a la zona y a los ciudadanos.
En eso tienen todo el derecho de exigirnos. Y nosotros toda la obligación de responderles. Necesitamos mejorar los mecanismos de cooperación entre la ciudadanía y la Fuerza Pública. Sin información ciudadana, la Fuerza Pública es ciega y sorda. Los ciudadanos son los ojos y los oídos de la Fuerza Pública.
Pero además, una vez reciben la información, la Fuerza Pública, la Policía y el Ejército deben actuar con rapidez para que no se pierda la confianza. Puede que encontremos dificultades, pero se trata de un aprendizaje conjunto. No podemos desfallecer. Lo peor es que se genere desconfianza entre la ciudadanía y la Fuerza Pública, porque por allí por esa fisura es por donde vuelve a aparecer la ilegalidad y la intimidación.
Entonces, a los señores alcaldes, al señor Gobernador, que ha demostrado un especial compromiso en todo este proceso de reinstitucionalización, les digo que estemos alerta, estemos vigilantes, realicemos los ajustes pertinentes, que ustedes tendrán en todo el restablecimiento institucional de la seguridad en la zona el apoyo necesario desde el Gobierno central.
Este proceso ha sido un proceso difícil, pero nosotros hoy sentimos a cabalidad la satisfacción del deber cumplido. Cuántos hombres, cuántas armas han salido de la ilegalidad, cuántos beneficios para la institucionalización del país, cuántos beneficios para la democracia. Sin embargo, es un proceso que tiene dificultades.
Esta semana el señor Secretario General de la OEA presentó un informe donde señala algunas de esas dificultades. Ante todo resaltamos como valeroso este informe y este compromiso de Sergio Caramagna, del señor Secretario General de la OEA y de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia, porque están cumpliendo a cabalidad la misión que se les ha encomendado: verificar el adecuado desmonte de los grupos de Autodefensas en el país.
Recibimos entonces, con la mayor seriedad y con la mayor humildad, esas observaciones consignadas en el informe de la OEA, porque las consideramos críticas sanas, críticas constructivas.
Y es cierto, en algunas partes del país algunos desmovilizados de las Autodefensas, incumpliendo el sagrado compromiso de no volver a delinquir, se han reagrupado en pequeñas bandas, pretendiendo nuevamente generar zozobra e intimidar a la población.
Hemos detectado este tipo de problemas en Córdoba, en la zona de Tierradentro. Hemos detectado este tipo de problema en el norte del Casanare. Y hemos detectado este tipo de problema en Nariño.
Son pocos, muy pocos, apenas unas decenas de hombres que han vuelto al camino de la delincuencia, tentados por el narcotráfico, y que al violar el pacto sagrado que sellaron con el Gobierno y con la sociedad, también están señalando el único camino que nos queda: combatirlos de manera decidida con la Fuerza Pública y con el poder de la Ley.
Estos procesos de rearme y retorno a la vida delictiva son propios de estos procesos de desarme y desmovilización. Estamos preparados entonces para enfrentar esas dificultades. Y el señor Ministro de Defensa en persona, con los altos mandos, están monitoreando cada una de las zonas donde se da la desmovilización, para que este tipo de problemas no empañen un proceso que en general tiene mucho que mostrar.
Pongo solo un ejemplo. Mientras unos cuantos desviados, unas cuantas ovejas negras de los desmovilizados de Córdoba, retornan a la vida delictiva, en Tierradentro, allí muy cerca, en el municipio de Valencia, 300 desmovilizados sacan adelante, de manera exitosa, una empresa productiva de cultivos de maracuyá, que ya está a punto de tener su primera producción.
Son muchos más los que están reconstruyendo sus vidas, que los que están volviendo por el sendero de la delincuencia. No dejemos entonces que estos pocos opaquen lo que está haciendo la mayoría.
De la totalidad de miembros de las Autodefensas desmovilizados, que se acerca a 23 mil, sólo tenemos un pequeño porcentaje, que no pasa de los 300, que han sido capturados por haber incurrido en acciones delictivas.
En relación con otros procesos de paz en Colombia y en el mundo, este es un porcentaje bajo. Sin embargo, no vamos a bajar la guardia. Nos vamos a mantener atentos.
Y así como les estamos dando todo el apoyo a los desmovilizados que están cumpliendo con su palabra, que están cumpliendo con el país, que están ayudando a construir Patria, que están vinculados a los programas de la Policía de auxiliares cívicos, que se están vinculando masivamente a los proyectos productivos, que se están capacitando a través del Sena, así igualmente todo el peso de la ley caerá sobre aquellos que vuelvan a delinquir.
El esfuerzo que ha hecho el Gobierno por copar las zonas donde se han desmovilizado las Autodefensas, es enorme. La optimización de la Fuerza Pública pasa, por ejemplo, en la parte norte del país, por la creación del Comando Conjunto del Caribe, que nos ha permitido, de manera exitosa, cubrir territorio y copar de manera eficaz todos aquellos puntos vulnerables de una zona donde se ha producido el mayor número de desmovilizados de las Autodefensas.
De manera especial quiero resaltar la creación de Batallones de Alta Montaña para controlar áreas críticas y corredores de movilidad de los grupos insurgentes, la creación de Brigadas Móviles y la creación de nuevas Divisiones que nos permite una mejor conducción de las operaciones.
Quiero resaltar algunos de estos logros. Para poder cumplir a cabalidad con las tareas de seguridad, en el departamento de Antioquia se ha creado la Séptima División del Ejército y la Brigada Móvil número 11. Se han desplazado tropas para ubicaciones especiales, con motivo de la desmovilización de las Autodefensas, a Puerto López, en El Bagre, Segovia, Samaná, Jordán, hacia Sopetrán, hacia Santa Fe, hacia Sabanalarga, hacia Salgar, hacia Puerto Rico y Altamira. Se han localizado cinco pelotones disponibles en Medellín y una compañía de Fuerzas Especiales.
En el departamento del Magdalena es de resaltar la creación del Batallón de Montaña número 6 de la Sierra Nevada, la ubicación de tropas en Don Diego y en Siberia, con motivo de la reciente desmovilización del grupo comandado por Hernán Giraldo.
En el departamento del Cesar y La Guajira estamos en las mejores condiciones después de la creación de la Décima Brigada. Y hemos estado en los últimos días en un ejercicio de copamiento de territorio, cuyo resultado final anunciaremos en los próximos días.
Por ahora valga resaltar la creación del Batallón de Alta Montaña número 7 en la Serranía del Perijá, que nos brinda una protección especial en esta zona del departamento.
Igual en el departamento del Chocó y en el departamento de Arauca, con motivo de las desmovilizaciones de las Autodefensas, hemos puesto en marcha dispositivos especiales. En el departamento de Norte de Santander, con motivo de la desmovilización de las Autodefensas, no solamente se incrementó en cinco veces la presencia de la Fuerza Pública en el Catatumbo, sino que se creó la Brigada Móvil número 15 y recientemente la Brigada número 30 con sede en Cúcuta. Donde ha sido necesario crear nuevas unidades, lo hemos hecho.
Quiero resaltar, por ejemplo, la creación de las bases militares en Sunapi y Guanape, en el Vichada, con motivo de la desmovilización de las Autodefensas de Meta y Vichada. Igual hemos adelantando acciones similares, que no entro a detallarlas, en el departamento del Valle, en el departamento de Cauca, en el departamento de Nariño, en el departamento de Quindío.
Es decir, el esfuerzo es enorme y permanente. Y no sólo del Ejército Nacional. También de la Policía. Con motivo de la desmovilización de las Autodefensas, hemos instalado 17 nuevas estaciones de Policía, se tienen proyectadas 77 nuevas estaciones y se han destinado 710 unidades, como personal de refuerzo, para las zonas donde se han dado las desmovilizaciones.
A finales del mes de marzo, es decir en pocos días, sale una promoción de 5 mil patrulleros que serán destinados de manera preferencial a las zonas donde se han dado las desmovilizaciones de las Autodefensas, de tal manera que avancemos en este ejercicio de copamiento territorial.
A ustedes, hombres y mujeres del frente que hoy se desmoviliza, y a usted, don Juan Prada, muchas gracias por su gesto de paz. El de hoy es su más grande acto de valor. Entendemos plenamente el sentido de esta ceremonia de desarme y desmovilización. Sabemos lo que significa para ustedes y les agradecemos que confíen en el Estado. Les agradecemos que confíen en el Gobierno. De nuestra parte, habitantes de San Martín, habitantes de San Alberto, habitantes de Aguachica, no los defraudaremos.
Sólo me cabe pedirles que como contraprestación dentro de este proceso de paz, deben tener ustedes un excelente comportamiento. Esperamos que a partir de hoy y dentro de los programas de reincorporación a la vida civil que les ofrecemos, testimonien ustedes una vida en orden, testimonien ustedes una cabal cooperación con las autoridades, testimonien ustedes lo que implica vivir dentro de la institucionalidad y dentro de la legalidad.
Muchas gracias.
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