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DISCURSO DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ, LUIS CARLOS RESTREPO RAMÍREZ, DURANTE DESMOVILIZACIÓN DEL BLOQUE CENTRAL BOLÍVAR - SANTA ROSA DEL SUR
La Granja, corregimiento de Buena Vista, Santa Rosa del Sur – Bolívar
Enero 31 de 2006
En octubre de 2004, en el proceso de desmovilizaciones masivas de las Autodefensas Unidas de Colombia, Iván Roberto Duque, aquí presente, sugirió llamar a ese primer paso de desmovilizar a tres mil combatientes, “un acto de fe por la paz”. Hoy más que nunca esa frase tiene validez.
Lo que hacen hoy los 2.523 miembros del Bloque Central Bolívar que entregan sus armas en el corregimiento de Buena Vista, es el más grande acto de fe por la paz de Colombia. Aquí en estos territorios se consolidó esta estructura de las Autodefensas y aquí mismo dan sus miembros, confiados, un paso hacia la civilidad.
Mil 121 armas, entre largas y cortas, se silencian a partir de la fecha. Y lo denominamos acto de fe porque lo que hoy constatamos es, ante todo, un gesto de confianza en la institucionalidad y en el Estado democrático colombiano.
Quienes no entienden la transparencia y rectitud con que hemos adelantado estos diálogos con las Autodefensas, suponen a veces que aquí ha habido acuerdos bajo la mesa o pactos oscuros. Ustedes, Carlos Mario Jiménez e Iván Roberto Duque, que estuvieron durante semanas y meses debatiendo conmigo en la mesa de diálogo de Santa Fe de Ralito, saben de manera cabal cómo han sido las cosas.
En nombre del Gobierno Nacional y del Estado, he reiterado, una y otra vez, que en Colombia no pueden existir aparatos de seguridad ilegal y que el único camino adecuado para consolidar la paz es dar un paso adelante y entregar las armas y confiar en la institucionalidad.
Si ese argumento finalmente fue aceptado por las Autodefensas es porque hemos generado, no sólo en ustedes, sino en el país entero, una confianza que se había perdido.
Ese ha sido en realidad el único y más grande compromiso asumido por el Gobierno en la mesa de diálogo: que vamos a ser capaces de respetar y hacer respetar la vida, honra y bienes de los colombianos.
Sí. Colombia cayó en abismos de locura que podemos calificar como una hecatombe histórica. Alentados por un mesianismo totalitario y en medio de la confusión nacional, los grupos guerrilleros pretendieron imponerse por el terror, y ante un Estado dudoso, ineficaz y acorralado, surgieron los grupos de Autodefensas y la desgracia se duplicó.
Por eso nuestra política de Seguridad Democrática parte de recuperar la autoridad legítima e institucional. Sin ese ejercicio de autoridad legítima, sin un Estado capaz de hacer respetar los derechos fundamentales de los ciudadanos, no puede haber en Colombia camino posible hacia la paz. Pero la responsabilidad es grande.
Pobladores del Sur de Bolívar, el Gobierno asume ante ustedes una responsabilidad sagrada: presencia de la Fuerza Pública y presencia institucional en estos territorios, para que ustedes tengan toda la certeza y toda la seguridad de que sus vidas, sus bienes y sus libertades serán respetados.
Se ha tomado la decisión de poner en marcha en el Sur de Bolívar una Fuerza de Tarea de 1.300 hombres, encargada de brindar la seguridad en toda esta región y actuar de manera contundente contra quienes persistan en la violencia en la serranía de San Lucas.
Esta Fuerza de Tarea, bajo cargo de la Quinta Brigada, complementará la presencia del Ejército y de la Policía ya existente en la zona. Mantener la seguridad en el Sur de Bolívar es para el Gobierno y para las autoridades militares una prioridad.
Como complemento a este proceso de concentración y desmovilización, he venido adelantando reuniones con las autoridades militares, con las autoridades civiles y con los pobladores de la región, y seguiré en persona comprometido con las políticas de seguridad que se ponen en marcha.
Igualmente en el Sur de Bolívar se ha puesto en marcha un novedoso mecanismo de coordinación con la Fuerza Pública, que esperemos nos dé los mejores resultados. Un señor Coronel de Ejército, en ejercicio, ha sido nombrado como enlace permanente para que mantenga relación con cada uno de los alcaldes del Sur de Bolívar .
Podemos decir entonces que cada municipio tendrá un Coronel efectivo encargado de coordinar las tareas de seguridad y evaluarlas. De esta manera acercamos mucho más a las autoridades civiles y las autoridades militares.
Igual tenemos todo el compromiso de la Policía Nacional para mantener su presencia e incrementarla en la región, articulando varios de los corregimientos en un programa, también novedoso, que hemos decidido colocar en marcha con el señor Presidente de la República y con los altos mandos militares y de Policía.
Se trata de un acompañamiento a los corregimientos vulnerables, aquellos pequeños cascos urbanos que en este momento se convierten en la frontera donde tenemos que consolidar la institucionalidad. Si dejamos abandonados a corregimientos como Buena Vista, como San Blas, como Monterrey, si el Estado no hace presencia en ellos, entonces rápidamente se reproducirán allí las dinámicas ilegales.
Nuestra decisión es clara y así quedó perfilado en el consejo de seguridad adelantado el domingo pasado en el municipio de Tibú.
Todos los esfuerzos de seguridad y todos los esfuerzos sociales se dirigirán a estos corregimientos apartados, los que más duramente han sufrido los rigores de la violencia, empezando por aquellos donde se están dando las desmovilizaciones de las Autodefensas.
A finales de marzo sale ya el primer grupo de cinco mil agentes de la Policía Nacional, orientados y capacitados exclusivamente para hacer presencia en las zonas donde se han desmovilizado las Autodefensas.
Esperamos, a partir de abril, estar llegando a los respectivos territorios designados por la Dirección Nacional de la Policía, para que estos efectivos hagan presencia. Y ha sido también decisión del Presidente avanzar y capacitar a más de los miembros de la Policía que ya estaba planeado capacitar, de tal manera que podamos capacitar a cinco mil más y podamos avanzar en la consolidación territorial.
Consolidar la seguridad es un esfuerzo permanente. Es un aprendizaje compartido entre las autoridades y la ciudadanía.
Por supuesto que hay riesgos, por supuesto que hay dificultades, pero llamo a la ciudadanía para que permanentemente nos esté informando de lo que acontece, para que permanentemente nos esté informando de las dificultades, a fin de hacer los ajustes pertinentes y poder atender los requerimientos de ustedes.
Hemos escuchado rumores de que la guerrilla ronda, de que se acerca a algunos corregimientos. En especial, el viernes pasado alguien nos dijo que la guerrilla rondaba por Pozo Azul, y de manera inmediata tomamos la decisión de hacernos presentes en esa comunidad.
Terminado este evento, con el señor Coronel Romero, nos trasladaremos hasta Pozo Azul a hablar con esa comunidad, a escucharla y a darle toda la garantía de que la Fuerza Pública hará presencia permanente y no tienen por qué sentir ninguna zozobra.
Hemos tomado además una medida adicional para consolidar el proceso de pacificación del sur de Bolívar. A raíz de conversación sostenida con el señor Alcalde de Santa Rosa del Sur, el viernes pasado, quien nos pidió que le ayudáramos con su programa de cero coca en el municipio, y al constatar el interés de las comunidades de otros municipios del Sur de Bolívar por erradicar la coca, el Gobierno Nacional ha tomado la decisión de ofrecer un estímulo adicional para aquellos campesinos que erradiquen voluntariamente los cultivos ilícitos.
Pagaremos 400 mil pesos por hectárea de coca erradicada. Lo haremos amparados por pactos con la administración municipal y pactos veredales. El proceso será certificado por Naciones Unidas y es válido para los cultivos existentes en la actualidad, es decir, anteriores a esta oferta.
Erradicada la coca, la Consejería Presidencial para la Acción Social acompañará a estas comunidades con diferentes programas que, conjuntamente con los alcaldes y gobernadores se definirán, que van desde apoyo alimentario hasta proyectos productivos.
Igualmente, si se toma la decisión por parte de la comunidad y uno u otro sembrador de coca se resiste al proceso, entonces caerá sobre él todo el peso de la ley. Pero primero está el estímulo. Primero está la labor persuasiva. Y sólo si ésta no funciona, entonces vendrán todas las medidas ya conocidas por los ciudadanos, que incluyen la extinción de dominio del predio donde se ha sembrado el cultivo ilícito.
Quisiera referirme a dos puntos adicionales, muy rápidamente.
Uno relacionado al proceso de paz que se está iniciando con el Eln. Y lo hago en este escenario porque esta estructura que hoy se desmoviliza fue enemigo feroz de esa guerrilla. Y al hacerlo hoy, al entregar las armas, coloca una cuota inicial para que ese proceso de paz con el Eln sea exitoso.
Esperamos entonces también del Eln la misma grandeza y generosidad. Esperamos que esa comunidad internacional y esa sociedad política y civil, que ejerció tan persistente presión sobre las Autodefensas para que cesaran sus acciones violentas, se pronuncie igualmente, con igual firmeza, para que el Eln cese en sus acciones violentas y no empiece a generar de nuevo zozobra en estos territorios.
Da dolor constatar que mientras se adelantan estos esfuerzos de paz, el Eln siga secuestrando en Santander, siga generando zozobra en el Sur de Bolívar, y empiece de pronto a escalar sus acciones violentas, extorsionando e intimidando.
Eso no lo comprendería el país. Para que el proceso de paz con el Eln sea creíble, es importante que, de manera rápida, clara y contundente, haya una manifestación de cesación de acciones violentas por parte de ese grupo.
El país ha recibido entusiasmado el inicio de estos diálogos. Ningún otro proceso logra concitar a su alrededor mayor consenso, como un proceso de paz con el Eln.
Es importante entonces que este grupo entienda que es el momento de dar un paso adelante, que haya un alivio concreto para la sociedad y para la comunidad. Que estas montañas del Sur de Bolívar, que los han visto durante tantos años en su accionar, puedan igual dar testimonio de que su voluntad de paz es sincera, de que su voluntad de paz es cierta.
Por último, una referencia a ustedes, señoras y señores del Bloque Central Bolívar, que hoy entregan las armas. Emprenden ustedes hoy el camino de la civilidad. El de hoy es un gran acto de valor. La Patria se los agradece. El de hoy es tal vez el más valiente de todos los actos que los han comprometido en su vida dentro de la organización.
Al dar este paso adelante, ingresan ustedes al Programa de Reincorporación a la Vida Civil, que en este momento ha sido fortalecido con el nombramiento de la doctora Julia Gutiérrez de Piñeres como Gerente Nacional de Empleo, lo cual nos permite avizorar un buen futuro en el campo productivo.
Recibirán ustedes los apoyos y subsidios que el Gobierno ha destinado para el Programa de Reincorporación. Se coordinará con los alcaldes de los sitios a donde ustedes retornen, para que esta prestación de servicios por parte del Estado sea lo más eficaz y adecuada.
Pero adquieren ustedes, igual, un gran compromiso con la sociedad y con la Patria. Esperamos de ustedes buen comportamiento. Intachable conducta. El Gobierno es generoso. Ustedes deben ser recíprocos. Deben ustedes ayudar al reestablecimiento del orden. Deben ustedes ayudar a que las autoridades legítimas afiancen, como corresponde, la tarea de control territorial y de brindar garantías a los ciudadanos.
Mientras ustedes permanezcan en este programa, esperamos que den testimonio vivo con su comportamiento de que la paz vale la pena. Nuevamente a ustedes y a sus familias, gracias por su gesto de paz. |