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DISCURSO DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ, LUIS CARLOS RESTREPO, DURANTE LA CEREMONIA DE DESMOVILIZACIÓN DE LAS AUTODEFENSAS CAMPESINAS DE PUERTO BOYACÁ
Vereda El Marfil, Puerto Boyacá – Boyacá.
Enero 28 de 2006
Puerto Boyacá ha sido y será recordado en la historia nacional por la denominación que a sí mismo le dieron sus ciudadanos como capital antisubversiva de Colombia. Hoy en Puerto Boyacá se desmoviliza el corazón de las Autodefensas. Por eso no dudo en calificar este acontecimiento y este paso como un hecho histórico.
Entendemos sociológica e históricamente la hecatombe que ha vivido la Nación. Comprendemos que en un momento de nuestra historia algunos ciudadanos optaron por tomar las armas en sus manos, desconfiados de la capacidad del Estado para defenderlos y hastiados del terror que imponía la guerrilla.
Sin embargo, ha sido claro para este Gobierno que no puede seguir existiendo de manera paralela al Estado legítimo, una organización armada ilegal que define como propósito prestar seguridad a los ciudadanos.
En los Estados modernos, la seguridad y el porte de armas son un monopolio exclusivo del Estado. Aún más, el Estado se vuelve respetable y legítimo precisamente porque es capaz de prestar seguridad. La existencia misma de las Autodefensas, deja de manera automática una sospecha sobre la legitimidad del Estado y deja una sospecha sobre la capacidad de ese Estado para cumplir con sus funciones constitucionales.
Un Gobierno comprometido a fondo con la seguridad ciudadana, un Gobierno que ha entendido y sigue entendiendo que sin ese liderazgo indelegable para hacer respetar la vida, bienes y honra de los colombianos, no hay democracia que se mantenga, ha dicho también con claridad que la hora de las Autodefensas ha terminado.
Y al hacerlo y al decirlo, lo enunciamos con la mayor responsabilidad. Corresponde a nosotros, al Ejecutivo, a la Policía y al Ejército, asumir plenamente las tareas de seguridad para que los habitantes de Puerto Boyacá, de El Marfil y de toda Colombia, puedan vivir en tranquilidad y paz.
Es muy significativo que hoy precisamente en Puerto Boyacá se esté dando este paso. Lo que muestra la manera como se ha venido consolidando el proceso con las Autodefensas. Lo que nos permite decir que vamos a cumplir la meta histórica de desmontar en su totalidad estos grupos armados ilegales, que nosotros encontramos haciendo presencia en todo el territorio nacional.
Como se los dije en reunión que sostuvimos esta semana en el casco urbano, los habitantes de Puerto Boyacá no deben sentir zozobra ni temor. Mantengan su actitud activa, su espíritu de lucha. Mantengan su organización comunitaria. Mantengan esa convicción que ustedes han encarnado de que no se le puede abrir espacio ni a la violencia guerrillera ni al terror. Mantengan ese horizonte que ustedes han definido, de que debemos hacer viables y sostenibles los valores e ideales centrales de nuestra nacionalidad.
En otras palabras, mantengan su espíritu. Porque estas armas que hoy se entregan, sobran. No son necesarias. Que ese espíritu altivo y combativo se apoye en las armas del Estado, que son las armas legítimas. Que de ahora en adelante recuperemos esa confianza estrecha que debe existir entre los ciudadanos y la Fuerza Pública. Que los ciudadanos se mantengan vigilantes, entendiendo que el asunto de la seguridad es de todos, denuncien oportunamente, se organicen en redes de cooperantes y le presten la información que necesitan los miembros de la Fuerza Pública. Y que la Fuerza Pública, como es su deber, esté atenta, escuche con cuidado cada mensaje, escuche con atención cada queja, no menosprecie ningún riesgo. Tome por sagrada la palabra del ciudadano y reaccione con rapidez.
La relación Ciudadanía – Fuerza Pública, tiene como componentes centrales tanto la confianza del ciudadano en la Fuerza Pública, como la capacidad de la Fuerza Pública para responder oportunamente a la información del ciudadano.
Hemos tomado las medidas pertinentes en el campo de seguridad para que no se corra ningún riesgo ni haya ninguna vulnerabilidad.
Por supuesto que tres o cuatro o cinco miembros de la guerrilla que de manera terca persisten en sus acciones de terror, tratarán de generar zozobra e intimidar. Porque el fuerte de la guerrilla es la guerra sicológica, porque a medida que nosotros consolidamos el control territorial del país, a la guerrilla no le queda arma diferente que generar zozobra e inquietud en el alma de los ciudadanos, para entonces entrar a pescar en río revuelto.
Es muy importante no dejarse provocar. Es muy importante no permitir que se genere zozobra y temor. Si hay algún riesgo, existe el canal adecuado: la información a la Fuerza Pública. Y nosotros también, como Ejecutivo, como Presidencia de la República, estaremos atentos para que no haya ninguna vulnerabilidad, para que no haya ningún riesgo en la zona que perturbe el orden público y la normalidad institucional.
Hay un compromiso especial por parte del Ejército, en el cubrimiento de toda esta zona hacia el Río Minero y Otanche. Pero igual hay un compromiso decidido del Ejército Nacional de cubrir y monitorear toda la zona de la desmovilización.
Hemos escuchado con atención, tanto en la pasada reunión con la comunidad en el casco urbano de Puerto Boyacá, como hoy, las inquietudes que se tienen por parte de ustedes en el tema del desarrollo y de la justicia social.
Les he dicho que, por metodología, debemos tratar prioritariamente los asuntos relacionados con la seguridad.
Pero me he comprometido también a gestionar, con el señor Presidente, que de la manera más inmediata posible se pueda realizar en Puerto Boyacá un Consejo Comunitario con su presencia, para que se tomen todas las medidas relacionadas con el desarrollo de la región.
Tengo que decirles, señor Alcalde y señor Gobernador, que el Presidente me ha dicho sí a ese Consejo Comunitario. Y simplemente ha puesto una condición: culmínese la desmovilización de las Autodefensas del Magdalena Medio, lo que lograremos en cuestión no mayor de diez días e, inmediatamente y como prioridad, colocaré en mi agenda un Consejo Comunal en Puerto Boyacá, para tratar todos los temas concernientes a la región.
Es ya una palabra empeñada del señor Presidente y por eso quiero responderles hoy a ustedes, en público, sobre este compromiso.
Hoy culminamos, como sucede en todas estas desmovilizaciones, un trabajo arduo. Sólo Dios y quienes participan en estos trabajos, saben lo que implica adelantar una concentración y una desmovilización. Adecuar los campamentos, organizar los equipos.
Esta es la vigésimo quinta estructura de las Autodefensas que se desmoviliza. Contamos con el apoyo de Registraduría que, con cinco técnicos y el Registrador Municipal, nos ayudaron a expedir 76 documentos por primera vez, y 142 duplicados, para que los miembros de las Autodefensas quedaran plenamente identificados.
Igual contamos con el apoyo del DAS, que nos viene acompañando en todas las desmovilizaciones para la identificación del pasado judicial, y con un proceso de identificación plena a cargo del CTI de la Fiscalía. La totalidad de los desmovilizados fueron identificados por la Fiscalía y rindieron su versión libre ante los fiscales.
Se entregaron fusiles, escopetas, carabinas, subametralladoras, pistolas, revólveres, ametralladoras, lanzagranadas y morteros, para un total de 317 armas.
Se entregaron 221 granadas, 52 mil municiones de diferente calibre, 568 proveedores y 21 explosivos. Igual 190 radios portátiles y 19 radios base. También seis vehículos, tipo camioneta, que servían de soporte logístico para las actividades de las Autodefensas.
Hoy al abandonar la ilegalidad y dejar las armas, hacen ustedes el tránsito a la vida civil. Debo decir con satisfacción y complacencia que después de un lento aprendizaje y mucho esfuerzo, cada vez podemos presentar un programa de reincorporación a la altura de los requerimientos.
Está conmigo hoy el doctor Juan David Ángel, director nacional de Reincorporación, y la doctora Julia Gutiérrez de Piñeres, directora de Empleo del Sena.
Debo resaltar de manera significativa las gestiones que viene adelantando la doctora Julia Gutiérrez de Piñeres. Ya en siete regiones del país se han nombrado coordinadores a su cargo para impulsar el empleo, y viene cumpliendo una agenda detallada de reuniones con empresarios, para ajustar todo lo relacionado con la oferta de empleo.
Nos acompaña igual hoy el señor Coronel Arias, nuevo Director Nacional de Reincorporación de la Policía, quien me informaba que de los más de los 1.600 auxiliares cívicos que se capacitaron el año pasado, ya en este momento hay seleccionados 1.450 nuevos auxiliares cívicos de los desmovilizados, que rápidamente empezarán a ser entrenados para que nos sirvan en diferentes labores de cooperación y reparación en todo el territorio nacional.
La tarea de la reincorporación no es fácil. Se ha explorado, con asesores de la oficina a mi cargo, la posibilidad de algunos proyectos productivos. Es importante que los particulares pongan tierras en su poder, para que podamos sacar adelante estos proyectos productivos en el campo. No sólo hay que esperar que el Estado entregue tierras. Las labores productivas implican ante todo el liderazgo de los empresarios privados.
Hago un llamado especial entonces a los poseedores de tierra de Puerto Boyacá y alrededores, para que miren la oportunidad que ofrece el Gobierno de acompañar estos proyectos productivos en óptimas condiciones de financiación y con el adecuado apoyo técnico, para que nos orientemos adecuadamente en una tarea tan difícil, como es mercadear los productos del campo.
Reciben ustedes unos apoyos básicos, un subsidio mensual, modesto pero importante, un cubrimiento en salud y un apoyo en educación.
Pero adquieren ustedes también responsabilidades. La primera y más importante de todas, no volver a delinquir. Convertirse en defensores del orden dentro de la legalidad. La comunidad debe estar vigilante. De alguna forma ustedes reciben un privilegio.
Entendemos que el apoyo que les damos es una contribución a la paz del país y que es importante que ustedes se enruten por el camino de la convivencia. Pero igual ustedes tienen una responsabilidad con esta comunidad, con sus familias y con Colombia. Y lo que esperamos de ustedes es buen comportamiento. Lo que esperamos de ustedes es el testimonio de que sí vale la pena apostarle a la paz. Habrá dificultades. Siempre las hay. Las han tenido en la ilegalidad, las tendremos dentro de la legalidad. Se trata de enfrentar esas dificultades por los adecuados cauces institucionales.
En este momento tenemos en marcha, en otras partes del territorio nacional, tres procesos de concentración y desmovilización, que culminarán en los próximos días.
Bastante adelantando se encuentra el proceso de concentración del Bloque Central Bolívar, en el corregimiento de Buena Vista, municipio de Santa Rosa del Sur.
Ayer estuve recorriendo el Sur de Bolívar, haciendo los ajustes con la Fuerza Pública para que entre a operar sobre esa Serranía de San Lucas una Fuerza de Tarea, capaz de darles seguridad a todos estos municipios que, durante tanto tiempo, han sufrido el asedio de la violencia. Y confirmamos qué tan adelantadas van las tareas de la concentración.
Podemos anunciar entonces hoy que el próximo martes 31 de enero se llevará a cabo la desmovilización de este grueso número de frentes del Bloque Central Bolívar, que está concentrado en Buena Vista, municipio de Santa Rosa del Sur.
Pero va muy adelantando también el proceso de concentración del Bloque Resistencia Tayrona que, bajo el mando del señor Hernán Giraldo, ha operado en la Sierra Nevada de Santa Marta. Por eso hoy podemos también anunciar que el próximo viernes 3 de febrero, se procederá a la ceremonia de desmovilización de esa estructura.
Estamos en los últimos pasos de adecuación de la zona de ubicación de las Autodefensas del Magdalena Medio, bajo el mando de Ramón Isaza. Empezaremos las tareas logísticas de concentración e identificación, a partir del próximo miércoles. Y esperamos culminarlas el martes 7 de febrero con la desmovilización de esta estructura, también histórica.
Debo resaltar, como paso significativo, el anuncio hecho por el señor Jorge 40, de iniciar de manera inmediata la desmovilización de todo el Bloque Norte, que ha operado en los departamentos de Cesar, Magdalena, La Guajira y Norte de Santander.
Para el lunes estará saliendo, ya firmada por el señor Presidente de la República, la resolución, dando vida jurídica a una zona de ubicación temporal en el corregimiento de La Mesa, municipio de Valledupar, donde se concentrarán de manera inicial los hombres al mando de Jorge 40, para desde allí coordinar esta enorme logística que implica el desarme y desmovilización del Bloque Norte.
Doy gracias a Dios por estos resultados que le estamos mostrando a la Patria.
Monseñor, usted y yo estuvimos en fases tempranas de este proceso, cuando apenas barruntábamos intenciones y caminos de paz. Hoy, con usted, asistimos a la materialización de esta desmovilización. Sólo cabe encomendarnos a Dios. Y como en la oración de Francisco de Asís, decirle que nos haga un instrumento de su paz, por el bien de Colombia. |