ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, ÁLVARO URIBE VÉLEZ
Versión editada: Temas Paz
RCN Radio
Octubre 12 de 2005

P- Juan Gossaín.- Algunos ciudadanos e incluso medios de comunicación, tienen la impresión de que el gobierno y Usted cedieron ante las presiones de los grupos de autodefensa en el caso de "don Berna".

R.- Presidente de la República: Bueno, si se fuera a ceder ante las presiones de los grupos de autodefensa, "don Berna" no debería estar en la cárcel ni siquiera debía haber estado en una casita-cárcel en Córdoba -donde estuvo sin lujos, rodeado por la Policía, expuesta a la vigilancia nacional e internacional-, debería estar libre.

Para resumirle Juan y le acepto cualquier pregunta con todo respeto: el lunes en la mañana me reuní con el Comisionado, yo le he dicho al Comisionado, al doctor Luis Carlos Restrepo: apunte todas las conversaciones privadas y públicas conmigo para que algún día se las cuente al país. Y la cosa fue muy sencilla. Él me había dicho desde la semana pasada que no podíamos impedir que "don Berna" siguiera participando en el liderazgo de las desmovilizaciones y de ese proceso de paz, y yo le dije a él: estoy de acuerdo que el señor Murillo Bejarano debe seguir participando en eso y para eso hay que darle facilidades.

Y me dijo el doctor Luis Carlos, el lunes por la mañana: 'Presidente, el proceso de desmovilizaciones que llevamos es muy importante para la paz de este país, no lo interrumpamos, necesito consultarle una cosa. Encuentro conveniente para ese proceso de desmovilizaciones, que usted piense, lo considere, que se traslade al señor Murillo Bejarano de Cómbita a la cárcel de Itagüí.

Y él me lo dijo como para que lo pensara, para decidirlo después y le dije: ¿usted lo considera necesario para que avancen las desmovilizaciones? Y me dijo: 'sí Presidente'. Entonces le dije: no le pongamos misterio, tome la decisión ya doctor Luis Carlos, queda autorizado. Ahí terminó nuestra conversación.

Eso es como el día que le ordené a la Policía y no le informé al país sino cuando ya lo estaban trasladando, que se hiciera el traslado del señor a Cómbita, no faltó quien dijera que había dicho que estaba muy presionado, etcétera. No, mire, la única presión que yo mantengo es la presión del interés público, frente a las otras trato de ser muy prudente en la reacción pero las ignoro. Aquí no puede tener uno presión distinta al interés público de la Nación.

Ese día, por ejemplo, cuando llegué a Medellín porque tenía una reunión en la Universidad de Antioquia, le dije a los mandos: pongan cuidado, se está cumpliendo este operativo y como el día anterior había dictado una resolución en la cual se concedía la extradición y a renglón seguido se suspendía, bajo unas condiciones -el traslado a Cómbita algunos lo interpretaron como que lo fuera a extraditar-, entonces le expliqué a los mandos en Medellín, públicamente, delante de mucha gente, les dije: no mire, este traslado a Cómbita no es con fines de extradición porque el Gobierno firmó una resolución ayer, en esa resolución se suspende la extradición y mientras se cumplan esas condiciones se mantendrá suspendida la extradición. Eso es todo lo que ha pasado en los dos sucesos. Primero, la decisión de trasladarlo a Cómbita y después la decisión de trasladarlo a Itagüí.

P.- No falta también, como usted lo ha dicho, quienes digan: 'todo esto fue una carambola para llevar a "don Berna" a Medellín que es el territorio donde él ejerce su poder'.

R.- Presidente de la República : Lo habíamos podido llevar desde el principio, la historia hay que hacerla completica.

Primero, yo le dije al país que no habría zona desmilitarizada y lo comprobé con los hechos en la zona de ubicación en Córdoba.

Eso es una novela, nos toma mucho tiempo pero si quiere le digo algunas cosas. Estaba yo en China, me dijeron: 'asesinaron un diputado en Córdoba, hay rumores, es en la zona donde están estos paramilitares, hay rumores contra ellos', inmediatamente me apersoné del tema, llamé a todas las autoridades competentes, ofrecimos recompensas desde Pekín. A los pocos días -y pagamos la recompensa- fueron capturados, creo que, 8 autores materiales, a los pocos días vino el doctor Luis Carlos Restrepo, aquí una mañana de un martes y me dijo: 'Presidente, la Fiscalía ha vinculado a "don Berna" a ese proceso'.

¿Qué hice yo? Le dije al general Castro, entre a la zona, captúrelo, como a las 10, 11 de la mañana de esa mañana. Y a las dos de la tarde me llamaron el Ministro de Defensa de entonces (Jorge Alberto Uribe) y el general Castro a decirme que él ya salía para allá. A las 10:30 de la noche me dijo el general Castro estoy ya aquí, en la entrada de la zona de ubicación, estoy preparando.

A las 7:30 de la mañana empezaron a llamar aquí los otros señores de estos grupos ilegales que estaban en esa zona de ubicación, empezaron a llamar al doctor Luis Carlos Restrepo muy desesperados y le dijeron: '¡mire!, que el Presidente nos va a hacer capturar, que van a acabar con el proceso, que tal cosa, que tal otra' y el doctor Luis Carlos Restrepo vino muy angustiado y yo le dije: no, dígales, simplemente, que la Policía está allá para capturar al señor Murillo Bejarano, que los que estén cumpliendo con el reglamento y con el cese de hostilidades no tienen problema. Eso es miércoles.

El jueves me dice el doctor Luis Carlos Restrepo que le ha llegado una razón que el señor quiere entregarse bajo ciertas condiciones, yo me doy cuenta -y lo confieso con total buena fe- que estábamos corriendo el serio riesgo de no capturarlo. Entonces, por ahí a las 10 de la mañana del viernes empecé a hacerme un raciocinio entre la hipótesis de no capturarlo y la hipótesis de esa entrega negociada y creí que era más seguro para el país, mejor para el interés público la hipótesis de la entrega negociada.

¿Qué se negoció?: lo que el país supo. Él pidió que se le recibiera en condición de desmovilizado, eso se aceptó. Pidió una zona de ubicación para él, eso no se aceptó. Pidió un seguro contra la extradición, eso no se aceptó.

Entonces el Gobierno dijo: tiene que instalarse en un lugar que defina el Gobierno, rodeado por el Inpec, por la Policía y la condición para aceptarlo como desmovilizado es que desmantele toda la organización.

Me parece que el compromiso de él, de colaborar con el desmantelamiento de toda la organización, justificaba las concesiones que le hizo el Gobierno. Eso lo supo mucha gente, la verdad es que ahí no hay misterio y cualquier cosa que no haya hecho pública, yo lo haría pública, pero lo que recuerdo es esto y le pedí al doctor Luis Carlos Restrepo y al doctor Juan Lozano (Alto Consejero Presidencial) -que me acompañó ese viernes-, que lo tuvieran muy presente y que se lo comunicaran al país.

P.- Y esas personas que están insinuado, incluso, en algunas columnas de prensa, columnas de opinión, que a "don Berna" se le llevó a Medellín, a Itagüí, que es su propio territorio, ¿usted qué les contesta?

R.- Presidente de la República : No, es muy claro en esa cárcel ha estado mucha gente, inclusive se le llevó al sitio donde estaba Francisco Galán. Esa es una cárcel bien importante y hay que utilizarla.

Por ejemplo, hay un problemita en Medellín. Digamos las cosas con claridad. El Gobierno que enfrentó militarmente ese problema de las comunas fue este Gobierno. Eso nunca se había podido enfrentar, no olvidemos la historia, los que están diciendo eso deben recordar que este Gobierno es el Gobierno que ha enfrentado, entre muchos, dos fenómenos criminales de Medellín.

Primero, esas bandas criminales de las comunas y después la tal oficina de cobros de Envigado.

Este es el Gobierno que ha enfrentado eso, esos eran fenómenos que pasaban de gobierno en gobierno sin que les enfrentara. Yo siempre viví allá en la disidencia porque los poderes predominantes no dejaban tocar las comunas. Decían: 'eso no se puede tocar sino a través del diálogo' y ya allá, encontramos fue unas guerrillas tomando posiciones y unos paramilitares tomando posiciones.

En esa comuna 13 de Medellín nosotros encontramos, en septiembre 2002 a los 15 días de haber llegado a la Presidencia , desalojado el Estado. Y ya no eran guerrillas en movimiento sino guerrillas en ejercicio de posiciones territoriales y las enfrentaban los paramilitares.

Y me llamaban los ciudadanos de Medellín y me decían: yo vivo a 500 metros y ya me quebraron, con unos impactos de bala, los vidrios de la casa y los marcos de las ventanas. Era una ciudadanía sumida, totalmente en el pánico, abandonada por el Estado, dominada por estos grupos. Y la tesis que prevalecía: no, el diálogo, el diálogo. Entonces se decía 'el diálogo' y esos bandidos avanzando.

¿Qué hice yo? Di la orden de militarizar eso, empezamos a militarizarla y ahí empezó el principio de la recuperación de Medellín.

Ayer madrugué a la BBC a ver el tema de Pakistán y anunciaban una gran entrevista del alcalde de Medellín (Sergio Fajardo) sobre la recuperación de la ciudad en la BBC, cosa que celebró mucho, el alcalde ha ayudado mucho en procesos como en ese proceso de reinserción y recordaba yo con qué empezó la paz en Medellín. Empezó con esa acción militar contundente e imparcial para desalojar por igual allí a guerrilla y a paramilitares. Casos como estos, encontré una señora que la tenían secuestrada durante 20 días, de pie, en un armario, en la comuna 13 de Medellín.

El viernes pasado que subí, fui casi a la medianoche, por la autopista Medellín - Bogotá, fui a Bello -tarde en la noche porque estaba en una reunión con transportadores en Cartagena-, a ponernos al frente del tema de esas inundaciones en las que desaparecieron varias personas y a muchos los dejaron sin casita y me preguntaba al regreso el director de la (Secretaría) Jurídica de la Presidencia (Mauricio González): 'Presidente, ¿por qué este pleito con la autopista Medellín - Bogotá, que este Gobierno ha tenido que superar, 168 mil millones?' Porque estaba en concesión y quedó cerrada 5 años y hoy la tenemos abierta.

En Medellín ha quedado ahora una queja, que había una oficina de narcobandidos en Envigado, haciendo procesos ejecutivos contra la gente, justicia privada. Yo denuncié eso públicamente y he tenido a la Fuerza Pública encima, para que desarticulen la oficina de esos bandidos. Y en eso estamos empeñados.

Entonces, la verdad es que esas suspicacias caben cuando los gobiernos han sido débiles, cuando los gobiernos han tomado estas decisiones y tienen estas ejecutorias para presentar, yo creo que esas suspicacias no caben por sustracción de materia.

P.- Mientras este señor Murillo Bejarano, "don Berna", está en la cárcel de Itagüí, cómo va la suspendida -hasta ahora- extradición, es decir, el proceso de extradición que Usted ordenó mantener en suspenso.

R.- Presidente de la República: Juan yo estoy cumpliendo lo que dije el 27 de abril del año pasado en un comunicado de prensa: el Gobierno no negocia la extradición, no la debilita jurídicamente. El que se quiera salvar de la extradición, tiene que mostrar su contrición, su arrepentimiento, buena fe en sus hechos, ante la comunidad nacional y ante la comunidad internacional.

Por eso, la semana pasada que vinieron aquí mis compañeros de Gobierno, muy preocupados, que había que decir algo concreto sobre la seguridad jurídica, dictar decretos, etcétera, y yo no dicto decretos, resoluciones. Simplemente, que todo el mundo entienda lo siguiente: en un proceso de estos, solo hay seguridad jurídica si hay credibilidad en el proceso y solo hay credibilidad en el proceso si la gente ve que los actores del proceso cumplen de buena fe, sus promesas de paz.

Entonces, vamos a aplicar el comunicado de prensa del 27 de abril del año pasado, que está vertido en la resolución de suspensión de extradición. Simplemente hay consistencia, congruencia entre ese comunicado de prensa del 27 de abril del año pasado y las decisiones de ahora.

Entre otras cosas hay que ser práctico: yo porque no debilito la extradición en la ley, porque yo no voy al volver al país un país paria.

Porque hoy, un país que hace parte de las Cortes Internacionales como la Corte Penal de Roma, es un país que no puede afectar en las leyes ni en la Constitución figuras sin las cuales no funcionan esas Cortes como la institución de la extradición.

Pero también hay otra razón práctica: si no hay credibilidad en los procesos, no hay ley que prohíba la extradición que valga.

¿Qué pasó finalmente?: la prohibición constitucional de extradición en Colombia fue flor de un día. Cuando se aprobó, se pensó que nunca habría extradiciones nuevamente en Colombia y sin embargo, a los 5 años eso estaba derogado y ya se estaban dando las nuevas extradiciones.

La historia demuestra que lo único que da seguridad jurídica en esto, es el buen comportamiento de las gentes que se sometan a estos procesos.

Quiero hacer llegar este mensaje al oído de todos los interesados: la seguridad jurídica no previene de las normas, la seguridad jurídica proviene de la credibilidad en el proceso, que a su vez tiene como fuente el buen comportamiento de la gente.

 

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