APARTES DEL DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, ÁLVARO URIBE VÉLEZ DURANTE LA CLAUSURA DEL CURSO DE ALTOS ESTUDIOS MILITARES EN EL CLUB MILITAR DE BOGOTÁ.
Versión editada - Temas de paz.
Noviembre 22 de 2005

Esa política de Seguridad Democrática conlleva dos mensajes: un mensaje de autoridad y un mensaje de reconciliación, es una notificación a los terroristas, que nosotros, ustedes en las Fuerzas Militares y de Policía y quienes estamos en el Gobierno como ciudadanos de la sociedad civil, tenemos el mandato del pueblo de recuperar plenamente la soberanía de Colombia para que esté protegida por nuestras Fuerzas Institucionales.

Tenemos el mandato del pueblo que no quiere terroristas, el mandato del pueblo que no quiere narcotráfico. Ese mandato se traduce en una acción de seguridad, que es una notificación de autoridad al terrorismo.

¡Señores, no más! Vamos ganando, aunque no hemos ganado todavía. Pero también, esa autoridad ejercida democráticamente, conlleva un mensaje de reconciliación.

No debería haber nada más tranquilizante para un reinsertado, que saber que en su patria esa política de Seguridad es Democrática que es para proteger a todos los colombianos.

No importa como piensen, no importa que apoyen o critiquen al gobierno de turno, eso es una garantía para cualquiera que entre en un proceso de paz.

¡Qué importante entonces, que se haga entender que lo que es una acción de Seguridad Democrática para derrotar el terrorismo, también es un camino de confianza para la reconciliación definitiva!

Aquellos que están en procesos de paz, los que entren en procesos de paz, deben entender que nuestro concepto democrático de seguridad es una garantía de un Gobierno que no engaña pero que tampoco está dispuesto a permitir que esos procesos sean defraudados.

Y como todo gira alrededor de la eficacia y de la transparencia de las Fuerzas Militares y de Policía que ustedes iluminan, que ustedes guían, finalmente son ustedes los garantes de que esa política de seguridad, con su eficacia, envíe esos dos mensajes: el de autoridad y el de reconciliación.

La seguridad con espíritu democrático, acompañada de la transparencia y de la política social, es el puente para que Colombia gane la paz que le ha sido tan esquiva, especialmente en los últimos 40 años.

La paz es hija de la autoridad, pero para evitar la controversia, que también le ha aparecido a este postulado, por eso nuestra propuesta de autoridad se encarnó en un binomio: Seguridad Democrática.

Y los ejecutores de esa bella tarea son ustedes, que representan los Soldados y Policías de esta Patria colombiana.

Algunos me preguntan si este crecimiento de las Fuerzas será sostenible en el futuro. Con muchos sacrificios sí, porque el éxito de ustedes aumenta la inversión en Colombia. No olviden que este país había visto reducir la inversión a 500 millones de dólares al año. Este año supera los 5 mil (millones de dólares) no olvidemos que esta Patria nuestra había visto pasar el desempleo del 7.5 (por ciento) a casi el 20 (por ciento), sigue muy alto, pero se ha reducido al 11.2 (por ciento).

No olvidemos que esta Patria había visto saltar el desempleo de jefes de hogar del 4 al 10 por ciento, sigue muy alto, pero lo hemos reducido al 5.2 (por ciento).

Entonces, si de la acción de ustedes recuperando la economía, se hace sostenible la política de Seguridad Democrática en términos financieros.

Y la eficacia de la acción de ustedes se convierte en un factor de confianza popular, que hace que la política sea sostenible en términos de un estado de opinión.

Y muchos colombianos preguntan: ¿y qué será del futuro de estas Fuerzas Militares y de Policía que tanto han crecido? Pues bien, hay que responder.

Todavía tenemos muchos reclamos en un territorio tan vasto. Las gentes del Catatumbo, de Urabá, de otras partes dicen: '¡por Dios, no permitan que aquí entren las guerrillas después de que se han desmovilizado los paramilitares!'. Y a esas gentes le tenemos que responder nosotros con eficacia.

Yo creo mucho en el futuro de nuestras Fuerzas Institucionales, para que con su eficacia se produzca una pedagogía totalmente persuasiva del pueblo colombiano. La convicción del pueblo colombiano que no puede pensar sino en nuestras Fuerzas Institucionales.

¡Que se doble la página de esa aciaga época de colombianos obligados, por las circunstancias, a someterse a la guerrilla o a acudir a los paramilitares!

¡Que los colombianos de todas las condiciones sociales, de todas las regiones, entiendan -en virtud de nuestro esfuerzo, apreciados graduandos- que tienen un camino, el camino de las Fuerzas Institucionales de la Patria, que es el único que garantiza tranquilidad al padre de familia cuando piensa en sus hijos, en sus nietos, en las nuevas generaciones!

¿Para qué dejar educación a unos hijos, algunos bienes de fortuna, en un país desinstitucionalizado, en un país donde hay que estar a toda hora construyendo actos de connivencia con terroristas?

Un padre de familia responsable no puede irse tranquilo al sepulcro si ese es el panorama que observa de su Patria.

Por eso la pedagogía a los colombianos para que la única alianza que acepten en su alma sea con las Fuerzas Institucionales, surge de la eficacia de ustedes, apreciados graduandos.

 

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