PALABRAS DEL PRESIDENTE ÁLVARO URIBE VÉLEZ DURANTE LA CONMEMORACIÓN DE LOS 114 AÑOS DE LA POLICÍA NACIONAL
Versión Editada - Temas Paz
Noviembre 3 de 2005
"Y debo referirme también al tema de los desmovilizados. Aquellas personas que se han desmovilizado y que cumplan con la ley, trabajaremos por ellas en el programa de reinserción. Queremos su rehabilitación total queremos que estudien, queremos que se integren a sus familias. Haremos esfuerzos para hallarles oportunidades de empleo, oportunidades productivas para que se sientan plenamente acogidos por la sociedad.
Pero aquellos reinsertados que reincidan en acciones violentas, en acciones delictivas, tenemos que ponerlos presos con toda la diligencia, como se hizo en Medellín cuando se atrevieron, en una banda entre reinsertados e integrantes de la delincuencia común, a secuestrar y asesinar al ciudadano Hernando Escobar.
Hay que tener tanta generosidad en la reinserción con los que la quieran cumplir, como tanta severidad para enfrentar a aquellos que reincidan en el delito. El país solamente nos va a creer en la medida que vea generosidad con los que están de buena fe en la reinserción y celeridad eficaz con aquellos que reincidan en el delito.
Colombia ha sido muy generosa en los procesos de paz, pero la generosidad tiene que adelantarse con firmeza, es la única manera de que esos procesos de paz prosperen, de que esos procesos de paz se expresen en resultados de mejoramiento de la seguridad y de la calidad de vida para todos nuestros compatriotas.
Estamos entrando a unas semanas que habrán de conducirnos primero a la elección del parlamento en marzo, y después a la elección presidencial en mayo. Compatriotas, integrantes de la Fuerza Pública, agentes, suboficiales, oficiales, señores Generales, señor General Castro Castro, señor General Ospina, señor Ministro, ustedes y yo, acompañados de la administración de justicia, tenemos el deber de garantizarle a los colombianos unas elecciones transparentes, sin injerencia de los grupos al margen de la ley. Que allí donde vaya un paramilitar interfiriendo en la acción política lo pongamos preso diligentemente. Que allí donde haya un guerrillero interfiriendo en la acción política lo pongamos preso diligentemente. Es nuestro deber.
La verdad es que a estas alturas cuando yo no he recibido de los colombianos sino apoyo, distinciones, lo único que puedo hacer es entregar todo lo que tenga de mi limitada capacidad física y espiritual para conducir este proceso de tal manera que enaltezca la democracia de Colombia.
Sería una vergüenza que nos llevaría a la tumba, que este proceso fuera interferido por los terroristas. Por Dios, por el bien de Colombia no lo podemos permitir. A los terroristas hay que derrotarlos a tiempo, aislarlos de este proceso para que todas las expresiones de la política, para que todas las expresiones de la ideología que quieran comparecer en este concurso de la democracia, lo puedan hacer sintiendo que esos ciudadanos están plenamente rodeados de garantías, no de garantías retóricas, sino de garantías prácticas, de garantías eficaces.
Y ahí quiero referirme al tema de los desmovilizados y su participación en la política. Primero, Colombia no puede repetir lo que pasó con la Unión Patriótica. Allí concurrieron dos errores, primero, se quiso combinar la acción política con la acción armada como hoy lo pretenden las FARC con un partido clandestino y segundo, nos faltaba determinación para proteger a los militantes de la Unión Patriótica.
Ahora no podemos permitir que unos paramilitares, por la supuesta desmovilización hagan política mientras compañeros de ellos están todavía sin deponer las armas. Tiene que exigirse como requisito para la acción política, que todos se hayan desmovilizado. Tiene que exigirse como requisito para la acción política, que hayan pasado el escrutinio de la justicia, que aquellos jueces que habrán de juzgarlos les den el visto bueno a los que puedan participar en política y digan claramente quiénes no pueden participar en política.
Participar en política cuando hay colegas que están usando armas, es afectar la democracia, participar en política cuando se está en un proceso de desmovilización sin tener todavía completa la desmovilización del grupo, es afectar la buena fe que requiere un proceso de paz.
Participar en política cuando se está en un proceso de desmovilización sin haber pasado por el filtro de la justicia, es maltratar la vigencia de las instituciones, por eso, en este día de noviembre, al conmemorar un nuevo aniversario de la Policía, quiero aquí, al honrar a las víctimas, al expresar nuestra solidaridad y nuestra gratitud de compatriotas, a sus familiares, llamar la atención sobre la necesidad de que no se nos escape ninguna decisión para garantizar la transparencia de este proceso electoral.
De mi sé decir que soy un combatiente pero de la democracia, seguramente con todas las limitaciones propias de mi condición humana, de esta carne y estos huesos pero con profundo afecto a Colombia. La única virtud que reivindico para que mis compatriotas me perdonen mis innumerables defectos, es mi afecto a Colombia y mi compromiso con la democracia.
Por los mayores, por los sacrificados, por los integrantes de la Fuerza Pública, por las generaciones presentes y por los que habrán de venir, estos procesos de paz que requerimos tienen que tener credibilidad. Si este proceso de paz contamina el proceso electoral, este proceso de paz pierde credibilidad ante los colombianos, no servirá de antecedente para otros procesos de paz y perderá el esfuerzo de ganarle credibilidad que hemos venido haciendo ante la comunidad internacional.
Señor General Castro Castro, bajo mi responsabilidad política, con mi estilo que suele indicarme decir casi siempre en público lo que mismo que digo en privado, le ruego capturar a los integrantes de los grupos de autodefensa desmovilizados que intervengan en política. Y al señor Baez, mientras no se culmine este proceso y nos den el visto bueno de la justicia y no se hayan desmovilizado todos los integrantes de su grupo, va a interferir en política en Pácora, Salamina y en Aguadas, en cualquiera de esos municipios de Caldas, captúrelo General, bajo una responsabilidad, bajo mi responsabilidad política. Y excúseme que le diga esto en público, pero estas cosas hay que definirlas con absoluta claridad para el bien de nuestra democracia.
A mi me entristece como demócrata, siento pesadumbre como Presidente cuando los caldenses me dicen, 'Presidente, y el señor Baez por qué todavía pretende hacer política con cohesión en los municipios del norte de Caldas, cuando aún no se ha desmovilizado en su totalidad el grupo, cuando todavía no hay el veredicto de la justicia'. Y me quedó sin respuesta ante mis compatriotas de Caldas. Por eso la respuesta del general Ospina, asumiendo la responsabilidad, quien la tiene que asumir soy yo, es ponerlo preso si viola estos mandatos que son legales y que son imperativos para demostrar la buena fe de nuestro proceso de paz.
Si cumplen con el proceso de paz, tendrán todas las garantías de la Constitución, las garantías de la ley, las garantías de un pueblo generoso como el pueblo de Colombia que tantas veces ha perdonado, el apoyo de la comunidad internacional. Pero si no cumplen con el proceso de paz tienen que recibir todo el peso severo de la Fuerza Pública y de la ley porque nuestro deber es, ante todo, hacer respetar la Constitución y la Ley, que constituyen el marco de garantías para el transparente ejercicio de nuestra democracia.
¿Ustedes creen que con paramilitares de por medio podemos legitimar la lucha contra la guerrilla? Si, efectivamente 40 años de terrorismo guerrillero, lo que pasó les ha permitido decir que el Estado no fue capaz, pero hoy tenemos la voluntad política que se reclamaba, hoy estamos haciendo todo el esfuerzo para que los colombianos de todas las regiones sientan que llegó su Policía, su Ejército, su Armada, su Fuerza Aérea a protegerlos, y que no haya disculpas para impulsar grupos paramilitares.
Es tan grave, apreciados compatriotas, que nosotros en el Estado seamos incapaces de enfrentar eficazmente la guerrilla, eso es tan grave como deslegitimar nuestra acción con la presencia de los paramilitares. Eficacia de nuestra parte contra la guerrilla y ausencia total de paramilitares, tiene que ser el mandato de la hora, apreciados generales, soldados y policía de mi Patria.
Si que tenemos problemas en Catatumbo y en Urabá y en muchas regiones, que se desmovilizaron paramilitares y que la guerrilla ha regresado, pues vamos a combatirla eficazmente, vamos a combatirla con la táctica precisa, vamos a capturarlos con toda la eficacia, con toda la fortaleza, con la Constitución en la mano. Integremos a todos los ciudadanos como cooperantes de la Fuerza Pública pero que nada sirva de excusa para que no se desmovilicen los paramilitares.
Defender esta lucha no ha sido fácil, convencer a los colombianos de que debía terminar la época histórica de la permisividad con el terrorismo no fue fácil. Hemos tenido que hacer un gran esfuerzo, un enorme sacrificio de la Fuerza Pública para que los colombianos con su generosidad, sostengan en el apoyo popular esta política de Seguridad Democrática.
No ha sido fácil explicarla ante el mundo, no ha sido fácil que el mundo la respalde, pues bien, nosotros no vamos a permitir que el camino recorrido se reverse, eficacia contra la guerrilla y ausencia total de paramilitares.
Nuestra lucha contra la guerrilla se demerita, nuestra lucha contra la guerrilla se mancilla, nuestra lucha contra la guerrilla se deslegitima si hay presencia de paramilitares. Este Gobierno desde un principio dijo: aquí no hay tolerancia ni abierta ni sutil, aquí no hay tolerancia ni expresa ni implícita, aquí no hay tolerancia ni confesa ni subrepticia frente a los paramilitares, ni frente a la guerrilla. Aquí no hay tolerancia para que el Estado se alíe con unos para combatir a los otros, aquí hay un solo camino que es el rescate de la vigencia de las instituciones en nuestra Patria y de allí no nos podemos desviar un solo milímetro.
Vamos pues, señor Ministro, a ajustar los procedimientos, vamos a mirar, señores generales, cómo avanzamos mejor y a producir todos los días más y mejores resultados que es el mejor homenaje a quienes han caído víctimas del terrorismo.
Y estoy seguro que si así procedemos, que si todos los días mostramos mejores resultados, más temprano que tarde los que han engañado a Colombia en anteriores intenciones de procesos de paz, van a aceptar finalmente entrar a esos procesos de paz porque todos los días más se quedan sin razones, más se quedan sin lógica, el mundo los señala como terroristas y una Fuerza Pública, con toda la transparencia, protegiendo la democracia con eficacia se gana todo el mérito para que el mundo entero, aún los que han sido permisivos con los delincuentes de la guerrilla, les exijan que tienen que aceptar un proceso de paz y entrar a desmovilizarse para que Colombia recupere plenamente la normalidad.
En el pasado las Farc decía que insistía en la violencia porque aquí no había democracia, todos los días hay más democracia en Colombia, si enaltecemos este proceso democrático esos bandidos se quedarán sin razones.
En el pasado reciente las Farc decía que no entraba en un proceso de paz porque había paramilitares, ¿qué razón les va a quedar ahora cuando nuestra política es una?, recuperar totalmente la vigencia de las instituciones, con transparencia y con eficacia, ajustando nuestra batalla todos los días, con una voluntad de hierro, señores generales y señor Ministro, aquí derrotaremos al terrorismo y el terrorismo entenderá que tiene que hacer una revisión interior y aceptar la negociación como desenlace para recuperar plenamente la seguridad". |