DISCURSO DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ EN LA DESMOVILIZACIÓN DE LOS FRENTES NORDESTE ANTIOQUEÑO, BAJO CAUCA Y MAGDALENA MEDIO DEL BLOQUE CENTRAL BOLÍVAR
Vereda San Cristóbal, corregimiento Santa Isabel, Remedios – Antioquia
Diciembre 12 de 2005
Reiniciamos con este acto significativo y solemne el proceso de desmovilizaciones colectivas de las Autodefensas Unidas de Colombia. Mil 924 hombres y mujeres del Bloque Central Bolívar (BCB), dejan hoy las armas y se reincorporan a la vida civil. Completamos así, hasta la fecha, 13.041 miembros de las Autodefensas desmovilizados, dentro del proceso de paz adelantado por el Gobierno Nacional y este grupo armado ilegal.
Quienes hoy se desmovilizan han cumplido con los procedimientos establecidos en la ley y asistido a las conferencias pertinentes para orientarlos en su regreso a la vida civil.
Tal como lo exige la Ley 782, cada una y cada uno de ustedes ha sido adecuadamente identificados tanto por la Registraduría Nacional como por el CTI de la Fiscalía. Igual han recibido las instrucciones pertinentes en cuanto a los beneficios que pueden recibir dentro del Programa de Reincorporación, y el apoyo sicosocial correspondiente para dar el paso significativo que hoy damos.
Se entregan hoy además 1.254 fusiles, 80 armas de apoyo, 526 granadas, 13 cohetes y, de manera significativa, dos helicópteros, que quedan desde este momento en poder del Estado y las autoridades competentes.
Al dar este paso significativo, el Bloque Central Bolívar manda un mensaje claro a la Nación. Un mensaje de compromiso sólido con la paz del país.
En este preciso momento se adelanta igualmente en el municipio de Santuario, Risaralda, el proceso de concentración del Bloque Héroes y Mártires de Guática, que en los próximos días darán su paso a la civilidad.
Adelantamos igualmente los procesos correspondientes para iniciar la fase operativa que nos lleve a la desmovilización de las estructuras del Bloque Central Bolívar que actúan en los departamentos de Caquetá y Putumayo.
Ya también, por resolución presidencial, ha sido establecido el corregimiento de Buena Vista, en el municipio de Santa Rosa del Sur, para concentrar gran parte de las estructuras del Bloque Central Bolívar que actúan en el sur de Bolívar y en el departamento de Santander.
A esto debemos sumar dos gestos significativos de paz ya dados por esta estructura. La desmovilización del Bloque Libertadores del Sur, que operaba en Nariño, y la desmovilización del Frente Vichada.
Debo por eso dar fe ante el país de la voluntad de paz que a ustedes lo anima.
Señor Carlos Mario Jiménez, señor Iván Roberto Duque: durante semanas y meses debatimos ideas y argumentos en la mesa de diálogo. Hubo momentos difíciles, hubo momentos tensos. A mí me correspondía como funcionario defender la institucionalidad democrática. A ustedes los ideales y convicciones que los habían llevado a tomar el camino de las armas.
Finalmente, por el bien del país, hemos llegado a resultados satisfactorios. Y hoy esta desmovilización masiva de miembros del Bloque Central Bolívar revitaliza este proceso de paz y manda un mensaje claro en el sentido de que es posible avanzar confiados hacia la reconciliación nacional.
Hoy, 12 de diciembre, es un día significativo. Es el día consagrado a Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América Latina. Qué bueno que sea bajo la figura de la Santa Patrona de América Latina que empecemos a encontrar caminos de reconciliación, no sólo con las Autodefensas sino también con los grupos guerrilleros.
Debo resaltar que en su accionar histórico, el Bloque Central Bolívar fue un duro contradictor del Eln, del Ejército del Liberación Nacional. Ya es un hecho para recordar en la historia la acción sostenida del Bloque Central Bolívar durante la administración anterior, frente a los temores que les generaba el avance de un proceso de paz con el Eln.
Hoy, de manera simultánea, mientras el Bloque Central Bolívar entrega sus armas en Remedios, Antioquia, y confiados sus hombres y mujeres dan un paso hacia la institucionalidad democrática, empezamos en La Habana, Cuba, con un proceso de paz exploratorio que, confiando en Dios, esperamos nos lleve por el buen camino de la paz con el Ejército de Liberación Nacional.
Igualmente debo resaltar, de manera significativa, el apoyo que a todos estos esfuerzos viene dando la comunidad internacional. El enorme agradecimiento que tenemos con la Organización de Estados Americanos, con el señor Secretario General de la OEA y con el Jefe de la Misión en Colombia, por todo el acompañamiento que le ha dado a todo el proceso con las Autodefensas.
El acompañamiento que nos han dado países como Suecia y Holanda. El acompañamiento especial en el día de hoy de Canadá y Chile. El acompañamiento en el proceso de paz con el Eln lo vienen dando Suiza, Noruega y España. Y el importante papel de la Comisión internacional para el acuerdo humanitario, conformada por Francia, Suiza y España, cuya gestión apoya plenamente el Gobierno colombiano y con quienes hemos venido trabajando de manera discreta y cuidadosa para encontrar, de la manera más rápida, una salida al problema de los secuestrados en Colombia.
Todos estos son pequeños pasos por la consolidación de la paz del país. Es mucho lo que falta por hacer, pero tenemos ímpetu, patriotismo y estamos adelantando nuestro trabajo con humildad y con entrega.
Por momentos he sido crítico dentro del mismo Gobierno de las labores que venimos adelantando, especialmente con el Programa de Reincorporación. No se debe entender esa crítica como ningún tipo de crítica personal, ya que hacia el doctor Juan David Ángel, director del Programa de Reinserción, y la doctora Julia Gutiérrez de Piñeres, que nos acompaña hoy y que adelanta esa patriótica labor de apoyo a los reincorporados desde el Sena, y a todos los demás funcionarios, sólo tengo para expresarles admiración y gratitud por su trabajo. Pero el tema de la reincorporación es un tema grueso.
Desde los años 90, el Programa de Reincorporación se ha modificado en ocho ocasiones. De hecho las evaluaciones que se han hecho hasta el presente de programas de reincorporación anteriores, no son plenamente satisfactorias. Los expertos internacionales nos dicen que no hay tema más difícil que el de la reincorporación y el post-conflicto.
Es por eso sano emprender la tarea de la evaluación crítica y poner en marcha los correctivos pertinentes. Encabezados por el señor Presidente de la República, durante la presente semana estamos adelantando una evaluación crítica del Programa de Reincorporación para hacer los ajustes correspondientes.
Eso no quiere decir que los resultados obtenidos hasta el presente no sean importantes. Casi al azar resalto, de manera significativa, algunos de los programas que se vienen adelantando y que se han consolidado en los últimos meses.
Nos acompaña hoy el señor General Ruiz y el Coronel León de la Policía Nacional, y debo decirle a la Policía que estamos profundamente agradecidos y admirados por su labor de capacitación de los auxiliares cívicos.
De manera rápida, gerencial y eficaz, en el segundo semestre del 2005 han sido capacitados 1.730 desmovilizados como auxiliares cívicos para trabajar en diferentes áreas: en vías, como auxiliares para la protección del medio ambiente, como auxiliares comunitarios.
Del total de reincorporados, 11 mil ha recibido capacitación en el Sena, tanto en el llamado módulo cero de habilidades básicas como en la capacitación técnica especializada.
Sin embargo, a pesar de todos estos esfuerzos, es necesario adelantar esfuerzos adicionales para la vinculación productiva de los desmovilizados y para su plena articulación a las dinámicas regionales.
De allí que una de las fórmulas que estamos explorando sea la de definir una cuarta fase de la desmovilización y reincorporación, que sería una especie de fase de consolidación, que se ponga en marcha una vez terminados los 18 a 24 meses de la desmovilización. Y que durante esta fase de consolidación, adicional a los esfuerzos que se han venido realizando, se puedan consolidar, con las autoridades regionales y con los empresarios del país, proyectos productivos sólidos que permitan la vinculación eficaz de los desmovilizados a la vida laboral del país.
Hasta el presente hemos puesto en marcha 11 empresas asociativas. Creemos que ese modelo puede sostenerse, pero no es suficiente. Es necesario un esfuerzo adicional para la adecuada vinculación productiva de los desmovilizados.
Esperamos entonces que en el curso de esta semana, al culminar la evaluación, ajustemos mucho mejor todas las tareas que venimos realizando para que este Programa de Reincorporación responda a las expectativas de todos los colombianos.
Quiero finalmente, para culminar esta ceremonia, decirles a ustedes y al país que hemos venido trabajando de manera leal y transparente por consolidar una Seguridad Democrática institucional, convencidos de que el tiempo de los grupos armados ilegales en Colombia es asunto del pasado. Recibimos con satisfacción la declaración de Ernesto Báez en el sentido de que no es viable ni permisible que se mantengan modelos de seguridad ilegales. Sólo el Estado debe prestar seguridad a los ciudadanos.
Nos satisface, igualmente, esa voluntad de compartir con el país la verdad. Jamás le hemos tenido temor a la verdad ni se la tendremos, porque el accionar de este Gobierno ha sido y sigue siendo un accionar limpio. Somos los primeros interesados en que se conozca a fondo la verdad de lo acontecido en Colombia, pues sobre ella se puede consolidar la auténtica reparación.
Y tal vez la parte fundamental y central de esa verdad tiene que ver con esas oscuras épocas, con esos difíciles momentos en que el Estado dejó de prestar la función constitucional de brindar seguridad a los ciudadanos, permitiendo así la aparición de los grupos de Autodefensas.
Los riesgos hay que enfrentarlos dentro de la democracia. Sabemos que no todo es perfecto, pero entendemos con claridad que consolidando el proceso de desmovilización de las Autodefensas, damos el paso más serio y seguro por la pacificación de Colombia.
Por eso a ustedes, señores ex comandantes Carlos Mario Jiménez e Iván Roberto Duque, a ustedes hombres y mujeres del Bloque Central Bolívar que hoy entregan sus armas, les digo, en nombre de la Patria, gracias.
Gracias por su acto de valor, gracias por su decisión, gracias por su entereza, gracias por confiar en las instituciones y en la democracia.
A partir de hoy ustedes y nosotros somos, hombro a hombro, simplemente ciudadanos que seguiremos luchando juntos porque la democracia colombiana sea cada vez más fuerte y próspera.
Muchas gracias. |