TEXTO EDITADO DE LA ENTREVISTA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, ÁLVARO URIBE
CARACOL RADIO
Temas Paz
Abril 4 de 2005
P.- En un comunicado firmado por Antonio García, a nombre del Comando Central del ELN, dice textualmente: "El Gobierno terminó públicamente con una discusión que solo era entre el ELN y el Gobierno, que estaba siendo manejada de manera bilateral y que no contó con la presencia del ELN, acabando así la posibilidad de flexibilizar los puntos de vista en los temas en discusión. De esa manera el presidente Álvaro Uribe petrificó la búsqueda que teníamos, ahora es muy difícil que las partes se puedan mover". ¿Qué le respondería, usted a Antonio García?
R.- Muy poco. Vamos a seguir en esa tarea. Se está haciendo un gran esfuerzo a través de México. Yo le conté en detalle a los Presidentes de la reunión de Venezuela la semana pasada, que fueron destinatarios de una carta del ELN, el esfuerzo que está haciendo Colombia, y quiero asumir una actitud prudente hasta donde se pueda para repetir lo siguiente: desde el principio de este Gobierno ha hecho un gran esfuerzo para continuar una exploración de paz con el ELN que traía la administración anterior a través de Cuba. Nosotros lo hemos hecho a través de Cuba que nos ha prestado toda la colaboración y ahora se está haciendo un gran esfuerzo a través de México.
Quiero recordar esto. Un domingo que visité México públicamente se me preguntó, cuál era la condición para el acuerdo con el ELN y dije, muy elemental, es el cese de hostilidades, no se necesita el desarme, la desmovilización, pero sí un gesto para el Pueblo colombiano, que es, ese cese de hostilidades; y en seguida se me preguntó, y cuál sería la garantía del Gobierno, porque esa pregunta fue concordante con otra que me había hecho Felipe Torres, en búsqueda de la paz con el ELN, -yo visité a Felipe Torres, lo visité en un hotel de Medellín, después que él salió de la cárcel, le ayudamos a que lo instalaran en España, donde está y yo creo que está bien y está cómodo-. Él me dijo que no se atrevían al cese de hostilidades porque entonces el Gobierno los iba a matar, yo le dije, hombre yo dirijo un Gobierno firme pero nosotros no procedemos a la mansalva, nosotros actuamos con las armas de la República firme, pero transparentemente. Nosotros les respetaremos el cese de hostilidades y eso lo repitió ese día públicamente México y en ese momento se me preguntó, qué garantía habría, dije, cualquier garante, y se me dijo, se aceptaría México, y contesté por su puesto y desde ese día México viene haciendo una gran tarea de mediación.
Hace pocos días estuvo en Cali el obispo emérito de Sudáfrica, monseñor Tuto y entonces él me propuso públicamente a través de la televisión, que se autorizara la salida de los jefes guerrilleros para ir a Sudáfrica. Yo le dije, sí arzobispo, lo autorizamos pero permítame una pequeña condición, él me miraba, nada me decía, yo le dije, le puedo proponer una pequeña condición, y de pronto después de que yo le insistí sin que me musitara palabras, simplemente me hizo un gesto positivo con la cabeza, entonces dije que mientras estén en Sudáfrica no disparen acá, no secuestren acá, que haya ese gesto a favor del Pueblo colombiano, no un gesto a favor del Gobierno, un gesto a favor del Pueblo colombiano tan martirizado. Él se levantó hizo una oración y dijo que sería muy importante que los líderes guerrilleros bajaran de las montañas y atendieran eso. Que era una condición razonable.
Vamos a seguir en la búsqueda de la paz con el ELN y como con todos estos grupos. La política de seguridad democrática tiene como fin último y fin único, la paz en Colombia.
P.- Dice también el comunicado del ELN que ha habido muchas trabas por parte del Gobierno, por su insistencia en exigir un cese unilateral de fuego y de hostilidades en esa misma dirección.
R.- Se han exigido gestos para el pueblo colombiano, para que un proceso no nazca mal, para que nazca con credibilidad, pero entenderá usted que yo tengo que proceder con prudencia para ver si de pronto se abre camino ese primer acuerdo con el ELN.
P.- El proyecto de Justicia y Paz a la consideración del Congreso. Hoy el ex fiscal Alfonso Gómez Méndez tiene una columna titulada entre el delito político y la criminalidad común y habla del salto de garrocha que se pretende dar para convertir en delitos políticos lo que son delitos de lesa humanidad o delitos comunes.
R.- Primero, los delitos de lesa humanidad no son ni serán delitos políticos en Colombia. Me parece de la mayor gravedad que alguien tan conocedor de la materia trate de inducir a esa confusión. Nosotros muy claramente hemos dicho en ese proceso de paz con las autodefensas en el proyecto de ley que los delitos de lesa humanidad no son indultables, no son amnistiables, y esa es una de las grandes discusiones en el proceso de paz y es uno de los puntos que el Gobierno ha manejado con total firmeza. Ahí no puede haber concesión ¿por qué? Porque así lo manda la Constitución colombiana, así lo impone el bien público y así lo demandan los tratados internacionales de los cuales Colombia es signataria.
Segundo, delitos ordinarios comunes y delitos políticos. Lo que pasa es que en Colombia ha habido un sesgo y el país no puede seguir con esos sesgos. Algunos tienen un sesgo proguerrillero y otros un sesgo proparamilitar, entonces el único sesgo que hay que tener es el sesgo proinstitución. Este país, consecuencia de muchos gobiernos, cómo no lo entregaron, en la vía de dividirse en tres países: una república paramilitar en una parte, una república guerrillera en otra y un estado débil y decadente, todos los días más chiquito, en el centro del país. Por eso yo he convocado a los colombianos a que no haya sesgo proguerrillero, a que no haya sesgo proparamilitar, a que el único sesgo, la única devoción, la única parcialidad sea a favor del control institucional del Estado.
Entonces, ¿Qué hemos propuesto nosotros? pero lo propusimos en el discurso político de la campaña. Colombia no puede seguir estableciendo diferencias entre delitos de la guerrilla y los paramilitares. Algunos han dicho históricamente que la guerrilla siempre comete delitos políticos y los paramilitares delitos ordinarios, no hay diferencia. Uno pregunta y ¿por qué? Ah, que porque la guerrilla estaba en contra del orden establecido y los paramilitares a favor del orden establecido. Tan político o tan ordinario puede ser lo uno como lo otro.
Finalmente, ambos en sus propósitos violan el ordenamiento jurídico, utilizan ilegítimamente armas, interfieren la democracia y el sufrimiento de la comunidad es el mismo cuando las víctimas provienen de ataques de la guerrilla que cuando las víctimas provienen de ataques de los grupos paramilitares.
¿Por qué hemos propuesto nosotros que el delito de sedición se extienda también a los mal llamados grupos paramilitares? Primero, por la convicción de que no puede haber diferencia entre el delito que unos cometen y el delito que cometen los otros. Y segundo, por razones prácticas, porque en este Gobierno se ha tenido lugar un proceso de desmovilización sin antecedentes en Colombia.
Mire, llevamos casi 12 mil desmovilizados ¿Sabe cuánto nos cuestan este año? 200 mil millones de pesos, eso es más o menos 80 millones de dólares. Ahí hay una gran inversión social, una gran reinversión social que no se reconoce por algunos. ¿Sabe Cuánto nos cuesta atender a los desplazados? Otro tanto. ¿Sabe cuánto nos cuestan las familias guardabosques? Casi otro tanto. En esos tres rubros tenemos este año 240 millones de dólares de inversión social.
En esos reinsertados que son 12 mil hay aproximadamente seis mil paramilitares y seis mil guerrilleros. En los paramilitares hay unas desmovilizaciones individuales y otras colectivas. ¿Cómo hemos desmovilizado a unos y a otros hasta ahora? Aplicando la ley 782. La ley 782 se ha venido interpretando en el sentido de que se puede desmovilizar por igual al guerrillero que al paramilitar. ¿Por qué en la nueva ley pedimos que se tipifique ese delito de sedición? Por una razón, porque lo que venimos haciendo de acuerdo con la ley 782 es vía interpretativa. El día que un fiscal o que un juez diga que los paramilitares no cometen el mismo delito que los guerrilleros y que no los podemos desmovilizar a la luz de la ley 782 se paraliza todo este proceso, qué haríamos. Entonces queremos seguridad jurídica para continuar con este proceso sin que ello implique impunidad, sin que ello implique -es muy claro el Gobierno y el proyecto- amnistía o indulto para los delitos atroces, para los delitos de lesa humanidad, sin que ello implique conexidad con el narcotráfico.
Es que este es un punto bien importante. Yo le decía a algún senador, hombre, este Gobierno merece credibilidad en su lucha contra el narcotráfico, mire las fumigaciones, la extinción de dominio, el primer proyecto que a este Gobierno se le aprobó presentado por el doctor Fernando Londoño Hoyos, un proyecto para agilizar la extinción de dominio, eso ha crecido sin antecedentes en Colombia la extinción de dominio, yo creo que a la fecha he firmado alrededor de 280 resoluciones de extradición.
Cuando yo llegué, de los carteles del norte del Valle se hablaba entre asombro, siempre en secreto o como tema de diversión en los cocteles. Nosotros hemos enfrentado esos carteles con toda, con toda la determinación. Primer punto, hechos de este Gobierno frente al narcotráfico, yo creo que cuando este Gobierno muestre esos hechos es injusto que se trate de sembrar una duda de que va a existir conexidad para beneficiar narcotraficantes.
Segundo punto, hechos de este Gobierno en el proceso de paz de Ralito. Nosotros expresamente hemos ordenado que en ese proceso de paz no participen personas con nombre propio que han sido simples narcotraficantes que se hacen pasar por autodefensas. Y tercero, veamos lo jurídico, Colombia es signatario de la Convención de Viena y la Convención de Viena prohíbe la conexidad de los delitos políticos con el narcotráfico, con el terrorismo, con el secuestro, etc.
¿Qué hemos hecho? Hemos dicho, para que no haya dudas, para que se disipe cualquier duda que quieran proponer, hemos redactado un nuevo artículo que lo ha presentado el Ministro Sabas Pretelt, y qué dice ese artículo, que no hay conexidad con el narcotráfico. Eso es bien importante.
Además quiero recordar lo que dije el pasado sábado en Manizales. En pasado sábado un fiscal en Manizales, un fiscal me dijo al oído: que me iban a pedir un permiso para que la Fiscalía hiciera una diligencia en Ralito, yo me anticipé y le contesté públicamente, no me lo tienen que pedir, tienen todo el apoyo del Gobierno para que entren allí a hacer cuántas diligencias quieran, es que nosotros no vamos a permitir que la justicia colombiana se excluya de un milímetro del territorio nacional.
Por eso ayer entró la Policía a San José de Apartadó, pero no entró a desafiar la comunidad ni a maltratarla sino a ganarse la confianza de la comunidad y a protegerla porque es que lo complicado es cuando no se acepta la presencia de la Fuerza Pública. Hay masacres y a renglón seguido algunos se las quieren imputar a la Fuerza Pública. Nosotros estamos en lo dicho, necesitamos una ley para procesos de paz, pero una ley que sea creíble.
¿Qué le da credibilidad a esta ley? Las acciones del Gobierno en estos 32 meses, la circunstancia de que hay 12 mil desmovilizados, una ley que sea equilibrada, un buen balance entre paz y justicia. Es la primera vez que Colombia en un proceso de paz se preocupa por la justicia, antes Colombia simplemente se preocupaba por la paz, no importaba que hubiera o no impunidad, con tal de que se diera la paz, que le hace que los delitos de lesa humanidad quedaran impunes, ahora hay una gran preocupación y está en el texto legal.
Hemos dicho, en nombre de la paz no podemos llegar a la impunidad, pero también hay que recordar que es un proceso de paz, hemos dicho, en nombre de la justicia no podemos llegar al sometimiento, ni sometimiento, ni impunidad, es un proceso de paz con reparación, es un proceso de paz con justicia; y lo otro que hemos dicho, tiene que ser universal, es una ley para todos estos grupos que están delinquiendo y vamos a insistir en ese camino y confiamos que el Congreso de la República nos ayude con un texto legal con toda la sensatez para la conveniencia colombiana.
P.- ¿Presidente, eso significaría que se aplicaría el perdón o la penalización leve solo a aquellos a quienes se les pruebe que se organizaron para tomar las armas bien sea contra el Estado o bien sea para enfrentar a la guerrilla, pero no que tenga ningún otro tipo de delito cometido? La pregunta es, en la práctica qué tan posible es lograr eso y qué pasará con los líderes autores intelectuales de las masacres de uno y otro lado? ¿No podrán ser entonces beneficiarios de la ley de Justicia y Paz?
R.- Primero, hay un problema en Colombia práctico que nadie puede desconocer, todos estos grupos se han contaminado de narcotráfico. En el Plan Patriota en las selvas todos los días le desarmamos más laboratorios de droga a las Farc, todos conocemos la manera como se ha involucrado los grupos de autodefensas en el narcotráfico y todos los días capturamos gente del ELN en sitios como El Tarra y la cordillera del Catatumbo en el Norte de Santander, en el Magdalena Medio, en la Serranía de San Lucas interviniendo en cultivos de droga, todos estos grupos intervienen en droga.
Entonces, ¿Cómo se resuelve esa dificultad? la solución no es fácil. El Gobierno lo ha dicho en lo político y lo ha propuesto en lo jurídico, las leyes de paz solamente son aplicables aquellos que hayan tenido por objeto principal organizarse en esos grupos contra el Estado, sean grupos guerrilleros o grupos paramilitares. Si hay una persona que lo que estaba haciendo era interviniendo en el negocio de droga y después quiere aparecer haciéndose pasar por paramilitar o por guerrillero esos delitos que cometió esa persona no puede ser objeto de los beneficios de disminución de penas de esta ley.
En cuanto al tema de las masacres. Si la persona entra en el proceso de paz y para eso hay unos requisitos y uno de los requisitos, repito, es que la persona no sea un narcotraficante disfrazado de paramilitar, que la persona no sea un narcotraficante disfrazado de guerrillero, si la persona entra en ese proceso, reúne todos los requisitos y esa persona es responsable de masacres, no tiene indulto, no tiene amnistía porque esa masacre es un delito de lesa humanidad y estamos discutiendo con el Congreso de la República el mínimo de cárcel que esa persona tiene que pagar.
Aquí hay que recordar el principio de la ley. La ley en nombre de la justicia no puede indultar ni amnistiar el delito atroz, pero, si es una ley para procesos de paz tampoco puede llegar en nombre de la justicia al extremo de que sea una ley de sometimiento; tenemos que trazar dos líneas divisorias, del lado de la paz una línea divisoria entre lo que es la paz y la no impunidad, que haya paz pero sin impunidad y del lado de la justicia una línea divisoria entre lo que es la justicia y la reparación y lo que es el sometimiento, que haya justicia, que haya reparación pero que no haya sometimiento porque si lo que salimos es con una ley de sometimiento entonces vamos a frustrar también las posibilidades de paz.
P.- ¿Presidente, entonces, para esas personas a quienes además de haberse organizado en armas resultan involucrados en masacres o en narcotráfico o en cualquier otro delito se aplicarían las penas que resulten aprobadas en el proyecto de Justicia y Paz, los siete o los ocho años, en fin?
R.- No me lo deje así. Miremos para ver si nos queda clarito. La persona ha sido narcotraficante y quiere aparecer como paramilitar, esos delitos de narcotráfico no tienen los beneficios de la ley. Recuerden el caso de un señor Sierra que quiso aparecer en Ralito como vocero de las autodefensas, el doctor Luis Carlos Restrepo fue informado por la justicia, yo lo supe e inmediatamente el Gobierno produjo un comunicado público diciendo: este señor no puede participar en la mesa, este señor no es beneficiario del proceso y hoy la Policía está persiguiendo buscando la captura de ese señor.
Entonces, si esa persona ha sido narcotraficante y quiere disfrazarse de paramilitar o guerrillero esos delitos de narcotráfico no pueden ser beneficiarios de esta ley. En el caso de personas que sean beneficiarias de esta ley que han cometido masacres sean ellos de la guerrilla o de los paramilitares son beneficiarios de esta ley pero no tiene beneficio de indulto, el Gobierno no lo puede otorgar, no tendrán beneficio de amnistía y estamos discutiendo como van a estar en la cárcel, cuánto tiempo y estamos discutiendo en el proyecto de ley cuáles serán sus obligaciones de reparación al pueblo colombiano.
¿Cuál es la diferencia entre este proceso y anteriores procesos? En anteriores procesos solo se prestó atención a la paz, se perdonó con los ojos cerrados o con el texto de la ley delitos atroces del pasado, esa gente recobró la plenitud de los derechos políticos, llegaron a todas las instancias de la democracia nacional, ahora no podemos hacer eso, ahora lo que son delitos de lesa humanidad no pueden recibir el beneficio de la amnistía ni el beneficio del indulto.
P.- Señor Presidente en el caso del fiscal que le solicitó permiso para que una delegación de la Fiscalía pudiera entrevistar al señor comandante Báez. ¿Por qué Báez no es llamado a Bogotá y rinde su testimonio aquí en la Fiscalía?
R.- Donde quiera la Fiscalía. El señor Báez le fue autorizado hace tiempo por el Gobierno permanecer en esa zona de Ralito, a él se le ha reconocido la vocería, y lo que no va a permitir el Gobierno es que eso se convierta en una zona de impunidad. Por eso yo no me demoré, el Fiscal me lo dijo al oído y yo sin mencionar el nombre del fiscal ahí mismo lo dije en público: no esperé el trámite formal sino que quise con mi decisión y mi actitud recordar a los colombianos que la zona de Ralito es una zona para la paz sin ausencia del Estado y sin ventajas para la impunidad.
P.- Señor Presidente, unas cositas muy puntuales pero muy importantes. ¿El acuerdo humanitario que están esperando tantas familias que tienen a los hijos, a los esposos, a los soldados a los policías en el monte desde hace cuatro, cinco, seis, siete años?
R.- Sí, el Presidente Lulla ofreció públicamente en Venezuela que Brasil ayudaría en eso porque había sido contactado, me preguntó qué opinaba yo, y le repetí lo que le había dicho en Leticia el año pasado en Río de Janeiro: Bienvenida la mediación de Brasil, la facilitación de Brasil.
Lo mismo el presidente Rodríguez Zapatero, como lo he hecho con los Gobiernos de Francia, con el Gobierno de Suiza, con Naciones Unidas, con personalidades muy importantes de la vida colombiana. Yo recuerdo que al señor ex presidente López yo fui a su casa en diciembre de 2003 para autorizarle expresamente, o en diciembre del 2002 incluso, que él fuera facilitador, él me dijo que tendría que proceder con independencia frente al Gobierno y le dije: me parece muy bien señor ex presidente, no hay obstáculo alguno.
Ahí ha habido tres temas. Primer tema, yo no puedo liberar de la cárcel personas in cursas en delitos atroces, pero hemos liberado 27 personas no in cursas en delitos atroces de las Farc y no es como algunos dijeron, que eran unos guerrilleros sin importancia, todos en importancia, uno le faltaban doce meses a los otros por encima de 27, a varios les faltaba cinco años de prisión y están en un proceso de reinserción.
Segundo tema, el destino de los guerrilleros que surjan de la cárcel. Hombre, yo he dicho, yo no los puedo liberar para que vuelvan a delinquir. Un país que le esté (Inaudible) resultados a la Fuerza Pública.
Cuando yo llegué a la Presidencia en Colombia, un secuestro en Colombia no era noticia porque como había tres mil al año, una masacre no era noticia, un carro-bomba no era noticia. Hoy cualquier delito se convierte en motivo de un fuerte reclamo del Gobierno y de la Fuerza Pública y está bien que así sea porque lo grave es un país anestesiado frente al dolor.
Y nosotros exigiéndoles a la Fuerza Pública este sacrificio. Esa cantidad de soldados de la Patria en la selva, a toda hora picados de zancudo, enfrentando el riesgo de esa enfermedad tan terrible que es la lesmaniasis, con esas temperaturas, con el agua a la cintura. Usted cree que yo puedo decirle a la guerrilla, salgan de la cárcel y vuelvan a las selvas como lo proponen ellos y algunos de sus facilitadores, yo no puedo aceptar eso. Por eso hemos dicho, aquellos que salgan de la cárcel tienen que o irse al extranjero a un país que les garantice todas las libertades pero que ejerza una tutoría.
Francia en algún momento dio unas señales positivas. La Iglesia me dijo que las Farc no aceptaban eso. Entonces yo les dije, otra alternativa la reinserción, pero en qué quedaría mi cumplimiento a la Constitución, si yo autorizo que los guerrilleros salgan de la cárcel para volver a delinquir. En qué queda mi obligación de garantizar la paz y allí mi obligación constitucional de resultados es garantizar la paz y mi obligación constitucional de medio es fortalecer la Fuerza Pública y motivarla. Eso sería una gran desmotivación a la Fuerza Pública.
Un buen interprete de la constitución, tendría que decir, por esa vía de desmotivación de la Fuerza Pública hay una violación constitucional de medios, entonces yo he sido muy cuidadoso en no tomar decisiones en esta materia o en cualquiera que violen la Constitución o desmotiven la Fuerza Pública.
Yo desde las seis de la mañana llamado a los generales a toda la Fuerza Pública a exigirles a exigirles y en seguida soltando los guerrilleros que los han masacrados a ellos para que vuelvan a masacrarlos. Esta bien que salgan de la cárcel para no delinquir, que entren a ese proceso de reinserción en el cual hay inmensa credibilidad, hay 12 mil reinsertados, eso no tiene antecedentes en Colombia, sume los reinsertados de la corriente de renovación socialista del ELN, los reinsertados del EPL, los reinsertados del M19, aquí hay doce mil y puede haber cinco mil más en los próximos días al ritmo que vamos, entonces el proceso es creíble que los guerrilleros que salgan de la cárcel se vinculen a ese proceso y el tercer tema es el despeje, usted cree que el país resistiría hoy la motivación de la Fuerza Pública, los antecedentes que yo salga a despejar el Putumayo y Caquetá o a despejar Florida y Pradera, dos municipios que prácticamente están formando con Palmira y Cali una (Inaudible), usted cree que podemos hacer eso, que además he dicho, por qué el año pasado recuerdo que los propios familiares me contaron la liberación de algunas personas que estaban en ese secuestro por pagos a las Farc. Y para esos que pagaron no hubo exigencia de despeje.
Porque si cuando pagan una exigencia de despeje ahora si haya esta exigencia de despeje, sin embargo a mi no me gusta proponer las cosas por caprichos, ni convertir mis razones en fanatismo, siempre busco opciones, por eso dijimos despeje no por estas y estas razones pero damos una opción, un punto de encuentro y propusimos como punto de encuentro una embajada en Bogotá. Cómo se llama el edificio donde está el nuncio en Bogotá, la Nunciatura, se nos dijo después que no, dijimos aceptamos una en cualquier parte de Colombia y damos todas las garantías para que los guerrillero que vayan a negociar sean llevados allí por la Cruz Roja Internacional, por quien sea.
O sea Darío que tenemos unas limitaciones, yo le decía a los presidentes Lula, Rodríguez Zapatero y Chávez, lo que le he dicho al presidente e Francia, al Gobierno Suizo, si ustedes encuentran que estas condiciones de Colombia no son razonables, háganme ver porque las cambiamos y es que además el Gobierno ha introducido modificaciones allí.
Cuando yo era candidato, en las primeras semanas como presidente electo y en el ejercicio del Gobierno dije, hay acuerdo humanitario siempre y cuando se inicie un proceso de paz con cese de hostilidades, eso lo dejamos atrás ha pedido de Kofi Annan, ha pedido del presidente de Francia, nosotros aceptamos desvincular el proceso de paz del acuerdo humanitario y lo que estamos exigiendo para el acuerdo humanitario es que se allanen estos tres puntitos que son fundamentales.
P.- Ninguno de esos tres los negocia, Presidente.
R.- Darío, pasé de entrevistador a analista. Yo le pregunto, en el análisis conviene que quien salga de la cárcel vuelva a delinquir.
P.- Por su puesto que no, Presidente.
R.- Con los antecedentes de zona de despeje, no es una opción válida un punto de encuentro. Como una Iglesia en cualquier parte, una embajada.
P.- Es razonable.
R.- Quiero cumplir la Constitución. Puedo liberar de la cárcel personas en curso de delitos atroces.
P.- Usted en eso ha sido muy coherente y consecuente Presidente.
R.- Pero que se lo agradezco, pero no por ser yo coherente y consecuente, por la Constitución colombiana. Pero Darío, nosotros adheridos a principios fundamentales de bien público y de cumplimiento del ordenamiento jurídico no hemos tenido inconveniente en buscar opciones y seguimos abiertos a eso. Mire, yo jamás he eludido el diálogo con los familiares de los secuestrados, llego a Neiva, cualquiera sea el tema que me cite a mí, me dicen en ese Centro de Convenciones en una salita contigua, están los familiares de los secuestrados, les doy la cara, lo mismo en Cali y qué dificultad para mí, que dilema. Porque por un lado se me contagia esa tristeza de ellos inmediatamente, yo no soy capaz de mirar a mis compatriotas sino a los ojos, entonces yo no los miro de reojo, yo los miro inmediatamente a sus ojos y se me contagia esa angustia, es que yo soy padre de familia y por otro lado, eso me hace contraste con la manera de apreciar la historia del orden público en Colombia que yo he tenido y que influye en el contenido que yo le doy al cumplimiento de mis deberes de Presidente.
Tema bien difícil Darío, pero vamos a seguir luchando por todos los medios hasta el último día de Gobierno.
P.- Frente a las Comunidades, a las llamadas Comunidades de Paz es muy preocupante el hecho de que la Fuerza Pública al estar de nuevo presente en ciertas áreas, esté recibiendo algunos gestos de animadversión por parte de la población.
R.- Primero, hay que destacar lo siguiente, en un país que le estaba entregando su control en violación de la Constitución a paramilitares y a guerrilleros, la recuperación de ese control institucional que es la recuperación del imperio de la Constitución no puede excluir terrenos del territorio nacional, de la presencia de la justicia y de la Fuerza Pública.
Segundo, qué ha pasado allí. Allá ha habido rechazo a la justicia por parte de algunos, obstrucción de la justicia y rechazo a la Fuerza Pública. El Gobierno ha dicho tres cosas, que repito, respeto a esas Comunidades de Paz, tienen todas las garantías en Colombia, pero el Gobierno no puede permitir que se rechace la presencia de la Fuerza Pública ni que se obstruya la justicia.
Porque digo que ha habido obstrucción de la justicia, porque en dos consejos de seguridad en Apartadó, en Urabá, los fiscales han dicho, Presidente es que nosotros no podemos recibir declaraciones allá, porque la Policía no nos acompaña o porque cuando llegamos allá, salen unos dirigentes de esa Comunidad a decir, aquí nadie está autorizado para rendirle una declaración a la justicia, eso es obstrucción de la justicia claramente, eso es violación de la Constitución colombiana que tanto defendemos y que es el principio rector de la unidad nacional. Entonces yo he dicho, eso no se puede permitir, no puede haber obstrucción de la justicia.
Cómo llegó la Policía este fin de semana, amablemente, tranquilamente sin desafío, llegó en medio de unas palabras totalmente patrióticas, dulces del señor general Castro Castro, sin desafío, en actitud de protección, de la misma manera tiene que proceder el Ejército y la Patria allí.
Qué informe me daba anoche el general Castro y el general Arango, anoche como a las diez de la noche volví a hablar con el general Arango, el segundo comandante de la Policía que estaba en Apartadó y me dijo, algunos poquitos se retiraron pero el otro sector que vive en San José de Apartadó, permaneció allí. Hay que hacer el esfuerzo para que los otros poquitos se reintegren o para protegerlos donde se quieran situar, porque ellos en este marco de libertades de Colombia son libres para ubicarse donde quieran, pero allí donde estén ubicados los tiene que proteger la Policía colombiana.
Firmeza sin desafíos, firmezas sin aspavientos, resultados en vez de retórica, allá está la Policía pero está sin aspavientos. Hay mucha gente allí pidiendo que la Policía se quede, que es lo que me piden en todas partes. Presidente mándenos la Policía pero no por raticos, sino para que queden.
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