ENTREVISTA DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ , LUIS CARLOS RESTREPO
Pregunta Yamid
Diciembre 2 de 2004
P.- El Gobierno anunció que ha resuelto indultar a 23 guerrilleros de las Farc, detenidos, acusados de delitos de rebelión, como un gesto de buena voluntad para que se pueda producir la liberación de secuestrados por parte de las Farc. ¿Esa es la idea?
R.- Básicamente mandarle un gesto de paz al país, por eso hemos concedido el indulto a 23 guerrilleros que están en las cárceles por los delitos de rebelión, y nuestra esperanza es que así como estos guerrilleros pueden, a partir de hoy, reconstruir sus vidas y tener una segunda oportunidad dentro de la sociedad colombiana, también los secuestrados muy pronto estén con nosotros y puedan reconstruir sus vidas al lado de sus seres queridos.
P.- ¿Quiénes fueron los indultados?
R.- Son 23 guerrilleros de las Farc, hombres que hasta el día de hoy permanecían en las cárceles colombianas, que estaban purgando su pena por el delito de rebelión y conexos, porte ilegal de armas, uso de prendas privativas de las Fuerzas Armadas, no delitos atroces, porque los delitos atroces no los podemos indultar.
Tuve oportunidad de hablar con ellos y lo que me encontré fue una realidad humana que conmueve. Hombres que quieren reconstruir sus vidas, que quieren una segunda oportunidad y por eso creo que este acto del Gobierno es en esencia un acto humanitario. Es darle a estas personas esa segunda oportunidad que ellos están pidiendo y avanzar así en la reconciliación, porque la reconciliación pasa por estas personas en concreto.
P.- ¿Cómo los escogieron?
R.- Conversamos con ellos, establecimos el delito.
P.- ¿Pero con cuántos conversaron?
R.- Conversamos básicamente con un grupo de 35, concedimos el beneficio a 23 porque eran los que se ajustaban jurídicamente, los otros nos dimos cuenta que jurídicamente no podían recibir el beneficio y todos los que tenían la posibilidad de recibir jurídicamente el beneficio, se mostraron muy deseosos de aceptarla.
P.- ¿Hay quienes dijeron esta noche que la concesión de un indulto, como el que ocurrió hoy, supone la aceptación por parte del Gobierno del estatus político de las Farc?
R.- Esos son minucias, leguleyadas que no tienen nada que ver con la realidad. Para nosotros los grupos armados ilegales que operan en Colombia, siguen siendo grupos terroristas que amenazan la democracia. Pero eso no quiere decir que nosotros no seamos generosos, somos generosos con ellos y estamos dispuestos a concederle el indulto a muchos guerrilleros que estén en las cárceles por el delito de rebelión y también por qué no, a miembros de las autodefensas que estén las cárceles por el delito del concierto para delinquir.
Creo que esto debe ser el primer paso de una política sostenida del Gobierno, que brinde beneficios a las personas que están en las cárceles, con ocasión de esta problemática de violencia que tanto dolor nos ha causado.
P.- ¿Otra de las opiniones que hubo esta noche como consecuencia de la reacción a la decisión del Gobierno, es la de que lo que realmente ocurrió es que a estos 23 tipos no les encontraron nada, de nada de nada?
R.- Claro que sí tenían el delito de rebelión, por eso estaban en las cárceles. Todos ellos tienen sentencias ejecutoriadas. Yo le comenté ahora que hablamos con un número mayor, estas otras personas también tenían interés en recibir el indulto, pero no tienen su sentencia ejecutoriadas.
P.- ¿Están sentenciados a cuántos años?
R.- El delito de rebelión en Colombia va a 60, 80 meses.
P.- ¿Estaban condenados?
R.- Sí, estaban condenados, todos estaban condenados ya, y pagando su pena privativa de la libertad. No son sindicados, no son personas que estaban siendo investigadas sino personas que ya habían sido condenadas por los jueces y la sentencia estaba en firme, porque ese es el requisito para conceder el indulto; que no estén comprometidos en delitos atroces, por ejemplo, secuestro, homicidio, porque esos delitos en Colombia no son indultables. Es la polémica que se ha generado en torno a la necesidad de una ley especial que nos permita otorgar beneficios a personas que están en las cárceles por delitos diferentes al de rebelión.
P.- ¿Cuántos guerrilleros hay en este momento detenidos en las cárceles del país?
R.- No tengo la cifra exacta, pero preferiría no.
P.- ¿Quisiera saber qué significa 23, uno por ciento, diez por ciento, cincuenta por ciento?
R.- Le digo qué significa 23, 23 vidas, 23 familias. No convierta en estadística un hecho que es singular y determinante, es decir, 23 personas que hasta este momento estaban en las cárceles purgando el delito de haberse enfrentado al Estado, hoy tienen su libertad y tienen todo el apoyo del Gobierno para reconstruir sus vidas.
P.- ¿Hasta dónde está dispuesto el Gobierno a avanzar si encuentra una respuesta positiva de las Farc?
R.- Yo creo que tenemos toda la disposición y el Presidente tiene toda la disposición a avanzar y seguir buscando caminos. De hecho este gesto de buena voluntad lo que busca es también propiciar un gesto de buena voluntad de parte de la guerrilla.
P.- ¿Qué espera usted?
R.- Yo esperaría un gesto de buena voluntad. Yo esperaría que entremos en una lógica de reciprocidad donde el Gobierno da, donde el Gobierno ofrece con generosidad, donde el Gobierno facilita las condiciones para que personas que estén en las cárceles se reincorporen a la vida civil y reconstruyan sus vidas, pero también que las Farc faciliten las cosas y que personas que están secuestradas, puedan volver a la libertad y reconstruir también sus vidas.
P.- ¿Por qué no se aceptó la petición de las Farc de que los indultados fueran colocados en los campamentos donde se presume que está la guerrilla, en las poblaciones que se presume que son de su área de influencia?
R.- Ninguno de ellos quiere volver a las armas. La realidad es que estas personas quieren reconstruir su vida, es decir, su deseo, su voluntad explícita.
P.- ¿Entonces la identidades de ellos no se va a conocer?
R.- En principio lo más importante es mantener protegidas a estas personas, como sucede con todos los.
P.- ¿Ocultando su identidad?
R.- No ocultando su identidad, tampoco estamos llegando a ese extremo. Pero tampoco publicitar excesivamente un paso que es de gran trascendencia humana para ellos y que por su puesto al darlo, lo están dando con confianza de que el estado les va a brindar las condiciones de seguridad.
P.- ¿Déjeme ser mal pensando. Si las Farc dicen, no esos no eran guerrilleros, esos eran unos tipos que cogieron, campesinos, por allá para investigarlos y no tienen nada ver y los soltaron?
R.- No importa porque la grandeza del acto está medida por la experiencia vital de estas 23 personas, porque nosotros estamos muy satisfechos hoy de haber dado este paso y después de yo haber tenido el contacto con estas personas que están en las cárceles, le he recomendado al señor Presidente que lo sigamos haciendo.
Creo que esto debería convertirse casi en una política permanente de generosidad. Uno tiene que ser permanentemente generoso.
P.- ¿Cómo se hace para confirmar que evidentemente los 23 indultados eran guerrilleros de las Farc, que militaban y que participaron en la guerrilla?
R.- Están condenados.
P.- ¿Pero cómo sin la identidad.?
R.- Están condenados, ellos mismos lo reconocen en su solicitud de indulto.
P.- ¿Pero si los nombres no se conocen?
R.- Bueno, pero es que esto es un acto de buena voluntad. Es decir, si empezamos con sospechas, la sospecha finalmente es como una especie de cizaña que destruye la posibilidad de la confianza. Esto es un acto administrativo, hay unas resoluciones que conceden el indulto, hay unas personas que estaban en las cárceles, con sentencia por haber pertenecido a las Farc y ellos mismos al solicitar el indulto lo reconocen. Es decir, no se trata de publicitar, lo pensemos en las vidas de estas personas, pensemos en que ellos están reconstruyendo sus vidas y ese gesto en sí mismo es bueno.
Ahora, si en el peor de los casos, las Farc no responden, nosotros estamos muy satisfechos de haberlo hecho y te lo cuento; quiero que el Gobierno lo siga haciendo, creo que lo debemos seguir haciendo.
P.- ¿Seguir haciendo qué?
R.- Que a las personas que estén en las cárceles les ofrezcamos la alternativa de regresar a la civilidad y reconstruir sus vidas, es que la paz pasa por ahí.
Entonces yo si creo que nosotros debemos buscar de manera más sistemática, alternativas para las personas que están en las cárceles, con ocasión de esta problemática de violencia que vivimos, bien sean de grupos guerrilleros o bien sean de grupos de autodefensas y siempre y cuando le ley nos lo permita, estos gestos de generosidad yo creo que debemos seguir haciendo. Por ahora, hemos hecho este, creo que es muy importante, creo que es muy valioso; yo me siento muy satisfecho de esta labor humana que estamos realizando y que bueno que lo podamos seguir repitiendo en un futuro.
P.- ¿Es posible que la diligencia de las Farc lo estén ahora observando, quisiera usted dirigirle durante un minuto unas palabra a ellos para explicarles en qué consistió en gesto de hoy?
R.- este es un gesto humanitario en todo el sentido de la palabra. El Gobierno ha abierto las puertas para que personas que estaban en las cárceles por el delito de rebelión reconstruyan sus vidas con sus familias en completa libertad, y además les estamos dando el apoyo y esperamos que este gesto sea entendido con bondad, con generosidad y que ojalá despierte también un acto recíproco para que personas que estén secuestradas en poder de la guerrilla, puedan volver esta navidad a sus casas.
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