ENTREVISTA DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ , LUIS CARLOS RESTREPO
RCN Radio
Agosto 19 de 2004
P.- A lo largo de la mañana hemos estado presentando cómo registra la prensa y cómo se reacciona en Europa, Asia, Estados Unidos, América Latina y llega un análisis de la BBC de Londres, cuyo título es el siguiente y se lo traslado a usted.
¿Hubo un sorpresivo cambio en la política del presidente Uribe en Colombia, a qué responde este giro?, se pregunta la BBC de Londres.
R.- Como yo percibo las cosas, el paso que damos es coherente con los esfuerzos que desde inicios del gobierno hemos hecho por sacar adelante el acuerdo humanitario. Tal vez la opinión no conocía la propuesta que se venía construyendo desde el año pasado, y por eso la sorpresa. Indudablemente sí ha habido algunas modificaciones de la política en esta materia que conoce la opinión, por ejemplo inicialmente el presidente planteó que el acuerdo humanitario debía realizarse solo si había un cese de hostilidades y un inicio de negociaciones, el 24 de septiembre del 2002, él cambió esa posición. Al principio se pensó que el único canal de facilitación debería ser Naciones Unidas, después nos abrimos a muchos canales muy pragmáticamente y ayer el país conoció que hay diversos canales, Naciones Unidas, gobiernos extranjeros, dignatarios nacionales, la Iglesia Católica.
Igualmente la exigencia muy clara y perentoria que hacía el presidente al comienzo, de que los guerrilleros deberían salir del país. Pues en este momento se presenta de manera distinta, los guerrilleros que salgan de la cárcel pueden optar, bien por irse a un país como Francia que les ha ofrecido alternativas de reincorporación a la civilidad, o quedarse aquí en el país con un programa ofrecido por el Gobierno y apoyado por la Iglesia Católica.
Pero tal vez lo más importante es la decisión del Gobierno de dar el primer paso, es decir, de abrir un campo de confianza, de romper el círculo vicioso y de liberar de manera unilateral en una primera fase 50 guerrilleros procesados y condenados por rebelión, de tal manera que dado este primer paso las Farc procedan a liberar a los secuestrados en su poder.
P.- ¿Qué hizo romper, eso que Usted llama, el círculo vicioso, es decir, cómo maduraron esto?
R.- La parte novedosa de la propuesta del Gobierno que tiene que ver con tomar la iniciativa, con dar el paso inicial, se venía dando desde el año pasado. O sea, es un asunto viejo. Esto lo tratamos por primera vez en una reunión con el padre Darío Echeverri y monseñor Luis Augusto Castro. Sin embargo, operativizar estas cosas no es fácil. Estuvo ya madura y adecuadamente formulada el 23 de julio cuando yo se la entregué al Facilitador suizo. Ya el paso de hacerla pública tuvo que ver con otras cosas: por un lado se le venía comentando a algunos familiares sobre la propuesta, porque ante la angustia de ellos algo tiene que decirles uno, y en medio de la emoción y de la sorpresa una de las familiares ayer, al salir de Casa de Nariño, comentó muchos detalles de la propuesta y eso motivó que el Gobierno sacara un comunicado diciendo de qué se trataba.
Creemos, además, que la propuesta se hace pública en un buen momento, porque nos preocupa un poco que ya, después de dos largos años de acercamientos y de diálogo intermediado, una y otra vez las cosas se nos enredan. Mire lo que ha pasado con la Iglesia : se encontró con las Farc en dos ocasiones, se avanzó mucho, la última reunión fue el 28 de diciembre del año pasado, pero ya a comienzos de este año se adujeron razones operativas para no avanzar en las reuniones.
Nosotros ofrecimos un procedimiento alterno, a través de Brasil, para hacer el encuentro, con todas las condiciones de seguridad. Las Farc consideraron que ese no era el camino y las cosas se van diluyendo. Eso nos ha pasado varias veces.
Con Naciones Unidas, también, a mediados del año pasado se abrió la posibilidad de un encuentro en Brasil. Después inexplicablemente eso quedó en el aire.
Ustedes han escuchado a las Farc que dicen que por ciertos operativos militares que se adelantan en territorio donde ellos operan, es imposible adelantar los contactos, pero nos damos cuenta que, a veces, los contactos si son posibles, otras veces no. Entonces creemos que la fase de incubación ya ha terminado, que tenemos una propuesta madura, simple, sencilla, operativizable, que no hay necesidad de más reuniones, que el país debe conocerla y que estamos dispuestos a dar un primer paso. Simple y llanamente lo único que pedimos es que las Farc nos digan, por cualquier canal, que si, e inmediatamente nosotros damos el paso.
P.- Han recibido reacción alguna de las Farc, ustedes en el gobierno, doctor Restrepo?
R.- Yo sobre eso quiero ser muy cauteloso, porque hay veces que uno recibe mensajes de las Farc, y después le dicen que no era una respuesta de ellos. Les cuento una anéctoda, a finales del 2002 nosotros mandamos una carta a las Farc planteándoles una reunión en la frontera con Venezuela. Esa carta fue filtrada y apareció en el diario "El Tiempo". El emisario nos dijo que entregó la carta, que Marulanda a través de la radio había dado una respuesta que a nosotros nos sorprendió mucho, había dicho, -yo hace rato perdí el afán-, y por supuesto la reunión que era para diciembre nunca se concretó. Meses después los líderes de las Farc que se reunieron con la iglesia, les dijeron que ellos nunca habían recibido esa propuesta. Entonces en este diálogo intermediado con personas que están en la ilegalidad, siempre hay dificultades, yo por eso no quisiera emitir juicios. Lo que sí tengo claro es esto; hoy las Farc conocen claramente la propuesta y la posición del Gobierno, la hemos hecho pública, o sea que no hay ningún equívoco. Esa es nuestra postura y esperamos que esa claridad sirva para avanzar rápidamente en el procedimiento que nos lleve a la liberación de los secuestrados.
P.- ¿El Gobierno cuál consideraría legítimo conducto o canal para recibir la respuesta de las Farc?.
R.- Cualquiera que sea creíble. Mire usted que las Farc le dan entrevistas a los periodistas con mucha facilidad. Incluso una entrevista de esas para nosotros sería suficiente.
P.- ¿La página de Internet de las Farc?
R.- También.
P.- Es que ha aparecido un comentario en la página de internet de las Farc, www.anncol.org, y es de un comentarista José María Ramírez, de Anncol en Madrid. ¿Usted sabe de quién se trata?
R.- No. Le comento algo sobre esta página Anncol: ya en anteriores ocasiones han aparecido allí informaciones que en principio se cree que son de las Farc y que después se desmienten.
Les recuerdo un caso: la masacre en el Catatumbo, apareció en la página Anncol un comentario reivindicándose el hecho, y después salió un pronunciamiento oficial de las Farc, diciendo. es decir, que ésta es una agencia de prensa donde los columnistas expresan sus opiniones, pero que no es la posición oficial de las Farc.
Entonces hago esa aclaración, porque eso nosotros lo tenemos muy claro: Anncol es más como una agencia de prensa que reúne a columnistas independientes, pero no necesariamente expresa la posición oficial de la organización.
Yo lo tomo como un comentario y creo que lo más reposado y sensato es no responder oficialmente a ese comentario y esperar, por supuesto, que por alguna vía oficialmente las Farc se pronuncien.
P.- La propuesta contenida en el comunicado afirma que el delito por el cual pueden ser liberadas las personas que el gobierno considere debe ser "Rebelión". ¿Eso significa que guerrilleros que estén condenados por delitos como secuestro, asesinato, violación al DIH, no formarían parte de esa liberación?
R.- Nosotros no podemos brindar excarcelación a personas que estén condenadas por delitos atroces: secuestro, masacres, etc. Si el Presidente lo hiciera, se iría a la cárcel al otro día. Estaría, al otro día, en la Comisión de Acusaciones de la Cámara. Eso es así de pragmático y de simple.
P.- ¿Estaría violando la Ley ?
R.- Estaría violando la ley. Ustedes saben, por ejemplo, la dificultad que hemos tenido en ese tema jurídico para ofrecerle una alternativa a los grupos de autodefensa que están negociando con nosotros, porque no hay un camino jurídico para ofrecer alternativas judiciales a personas comprometidas con delitos atroces. Para hacer viable esta propuesta y no entrar en el terreno de las hipótesis, nosotros nos atenemos a lo que podemos hacer.
Lo único que puede hacer el Gobierno es conceder el indulto a guerrilleros que estén en las cárceles por el delito de Rebelión. No solamente lo podemos hacer, lo queremos hacer y la oferta es muy clara: 50 de esos guerrilleros recibirían el beneficio.
¿Qué pueden hacer las Farc?, pueden liberar a los secuestrados en su poder. Además quieren hacerlo porque en sus pronunciamientos públicos han dicho que hay un grupo de secuestrados, la opinión sabe cuáles son, que ellos quieren liberar si el gobierno libera a unos guerrilleros que estén en las cárceles.
Por eso creemos que aquí lo que debe haber es un acercamiento de voluntades. El gobierno tiene una voluntad, ellos tienen otra voluntad de sacar adelante el procedimiento y con esa decisión política lo otro es carpintería muy sencilla que fácilmente podemos poner en marcha, si la decisión es avanzar en esta propuesta planteada por el Gobierno.
P.- Usted acaba de decir: "aquí lo que deber haber es un acercamiento de voluntades". ¿Coincide Usted con Humberto de la Calle cuando dice que, en su opinión, lo que el Gobierno está intentando es eso: que en vez de un acuerdo bilateral, haya dos voluntades bilaterales: una la del gobierno y otra la de las Farc, pero a la luz del DIH?. Por otro lado Jaime Castro dice que el gobierno lo que va a usar es la figura del indulto. ¿Qué responde usted a las inquietudes de ellos?
R.- Yo creo que son congruentes. De hecho lo que podríamos decir con precisión es que se trata de liberaciones simultáneas. Es decir, el gobierno lobera unos guerrilleros y las Farc liberan a unos secuestrados. Para que se den esas liberaciones simultáneas o sucesivas, se necesita un acuerdo político, que es lo que compromete a la voluntad. El gobierno dice estoy dispuesto a hacerlo, las Farc dicen estar dispuestos a hacerlo, y el mecanismo opera. La herramienta jurídica que se utiliza por parte del gobierno es, por supuesto, el indulto. Ahora, el motivo por el cual se concede el indulto y se hace ese acuerdo político es un motivo humanitario.
Ese sería como el análisis detallado del procedimiento y por eso lo llamamos: "Acuerdo Humanitario".
P.- Usted ha defendido la sencillez de la propuesta del gobierno y habla de una primera fase. ¿Cuál sería una segunda fase y qué aspectos abarcaría?
R.- Le voy a decir una cosa que no he dicho: Nosotros hemos ido un poco más lejos de lo del acuerdo humanitario. Es decir, la propuesta ha tenido más componentes, pero lo que nos interesa por ahora es el acuerdo humanitario. Lo otro tendrá su momento, no es hora de hablar de eso.
P.- Pero uno se pregunta ¿qué pasa si las Farc dicen que Simón Trinidad tiene que encabezar la lista?, y por supuesto el gobierno dice que Ingrid Betancourt tiene que encabezar la lista?
R.- Aquí hay que ser sensatos. Hay que colocarse en el terreno de lo posible, no de lo imposible. Yo no le puedo pedir a las Farc lo imposible, es decir, yo tengo que contar con lo que las Farc puede hacer y quiere hacer. Yo tengo entendido que las Farc puede liberar a Ingrid y quiere liberar a Ingrid. El gobierno puede liberar a unos guerrilleros que estén por el delito de rebelión y quiere liberarlos igualmente.
Entonces, no tratemos de ponernos en el terreno de lo imposible. Aquí el asunto central es el tipo de delito. Las Farc deben entender, y yo se que lo entienden pragmáticamente, que nosotros no podemos ir más allá de la oferta que hemos hecho, en cuanto a liberar guerrilleros que estén condenados por el delito de rebelión. Entonces, aquí hay que hacer es un llamado a la sensatez y al realismo, y en el mejor sentido a la buena voluntad y al buen ánimo de encontrar un acuerdo para solucionar este doloroso asunto de los secuestrados.
P.- En la eventualidad que se llegue a un acuerdo sobre esos 50 canjeables, por decirlo así, ¿cuál sería el mecanismo práctico para desarrollar este canje. Es decir las Farc tendrían la potestad de proponer cuáles 50 saldrían a la libertad o el gobierno posee una lista?
R.- Yo no quiero entrar en esos detalles y les agradezco que me permitan mantener la reserva. Pero hablamos de unos garantes. Es decir, el proceso tiene unos garantes, la iglesia, Francia, Suiza, el CICR; cada uno de ellos opera en un momento adecuado.
Consideramos que la propuesta es clara y fácilmente operativizable, pero existiendo unos garantes, obviamente, en cualquier momento también se pueden hacer ajustes.
P.- ¿Si por alguna razón o motivo, las Farc no aceptan la propuesta del Gobierno, qué sigue?
R.- Seguir trabajando, lo mismo que yo he hecho estos dos años. Yo no tengo otra instrucción diferente del presidente de la República que sacar el acuerdo humanitario y yo no puedo salirme de esa instrucción. Entonces, simple y llanamente seguiremos trabajando sobre el acumulado, sobre lo que ya tenemos. Dios quiera que podamos avanzar con rapidez, si así no fuera no cambiará nada, por lo menos en mi rutina de trabajo, seguiremos insistiendo y algún día tendremos que encontrar la luz al final del túnel.
P.- El comunicado pareciera referirse específicamente a los secuestrados canjeables. ¿eso excluiría a los secuestrados por razones económicas?
R.- Eso es correcto. El gobierno, en principio, planteó que era necesaria la liberación de todos los secuestrados. Nosotros seguimos creyendo que es necesaria y las instrucciones que yo tengo como Comisionado, por parte del Presidente, van en ese sentido: hay que encontrar una fórmula para la liberación de todos los secuestrados. Pero en esto hay que ser realista. El planteamiento público de las Farc Va en un sentido muy concreto. Ellos dicen que están dispuestos a liberar a unas personas, --que se llaman canjeables--, a nosotros no nos gusta utilizar ese término, otros los llaman secuestrados políticos, allí están también los miembros de la Fuerza Pública , creemos que la opinión sabe exactamente a quiénes nos referimos.
Entonces básicamente la propuesta está orientada a buscar la liberación de ese grupo de personas que las Farc han dicho que están dispuestas a liberar, si el gobierno, a su vez, libera a unos guerrilleros que estén en las cárceles.
P.- Sin embargo hay muchos que consideran que es una propuesta que no tiene como "dientes", que no le va a gustar a las Farc, y que de esta manera el gobierno salvaría su responsabilidad y ya quedaría en manos de las Farc la liberación y el acuerdo humanitario..
R.- no, yo no creo que esa sea una interpretación adecuada. Yo no quiero poner a las Farc contra la pared. Hay veces, muy olímpicamente, uno dice: "la pelota está en la cancha del otro". Yo no quiero decir eso. Entiéndanlo de esta manera: al hacer pública la propuesta creo que nosotros nos ahorramos dificultades comunicativas. Queda claro ante la opinión qué es lo que estamos dispuestos a hacer, lo hacemos con la mayor responsabilidad porque esta propuesta ha sido construida durante muchos meses. Tenemos muchos indicios e informaciones que nos permiten creer que es viable, que puede ser viable, que es operativizable, tenemos esa intuición, es lo más elaborado que tenemos, el que salga a la opinión lo consideramos provechoso porque todos estos mecanismos de la comunicación intermediada tienen sus dificultades y sus enredos y el decirlo públicamente permite, también, dejar fijos los criterios.
Si la voluntad de las Farc es avanzar, es muy sencillo: avanzamos. De lo contrario, como les dije ahora, la decisión del gobierno seguirá siendo la misma: buscar el acuerdo humanitario, porque yo no tengo otras instrucciones del Presidente sino las de concretar ese acuerdo.
P.- ¿Hay una nueva propuesta a la guerrilla del ELN para "desempantanar", la situación que se presenta con este grupo insurgente?
R.- Ayer en la noche me contaron que en algún medio de comunicación habló de una propuesta del gobierno hacia el ELN. Yo les puedo negar lo que ya es una realidad. Nosotros le hicimos una propuesta al ELN por escrito hace más o menos 15 días. Y la hicimos porque el ELN la solicitó a través del embajador Andrés Valencia. Ellos le pidieron al Gobierno una propuesta de paz por escrito. Consideramos con el señor Presidente pertinente responder a ese pedido, y se escribió la propuesta. En mi concepto es una propuesta seria, estructurada, con fases bien definidas. Está, en estos momentos, en manos del COCE y ellos nos han dicho que la han recibido y que la están procesando. Pero yo de ahí no puedo avanzar, porque la propuesta es confidencial, no puedo referirme a ella sin un previo acuerdo con el COCE y tampoco referirme, por supuesto, a lo que dicen algunos medios sobre el contenido de la propuesta.
Sin embargo, tenemos la mayor esperanza de que eso pueda ser un paso serio para avanzar con este grupo guerrillero en el camino del diálogo y la paz.
P.- ¿Puedo insistirle en saber cuál es la esencia de esa propuesta del gobierno al ELN?
R.- Imposible porque violaría la confidencialidad y en esto nosotros queremos ser muy serios. De hecho, no estaría bien que, como Comisionado, yo abriera ese debate público sobre una propuesta que está dirigida a ellos y que se debe mantener en reserva el tiempo que sea pertinente. No es nuestro interés abrir ese debate público, sino construir con la mayor seriedad, con este grupo, una alternativa de paz.
P.- Podemos decirle al país lo siguiente: al cumplir dos años el gobierno del presidente Uribe ya hay un proceso con las autodefensas, se acaba de producir una carta al ELN con una propuesta de paz, hay una propuesta de liberación a las Farc. Es decir, ¿ya están las tres cartas sobre la mesa?
R.- Eso es cierto. Hay un proceso con las autodefensas, hay una propuesta formalmente hecha al COCE, y una propuesta pública a las Farc sobre el acuerdo humanitario.
P.- ¿Para estas dos propuestas ha habido algún tipo de consulta con las Fuerzas Militares?
R.- Si claro, yo les he informado. Ayer en la tarde tuve una reunión con ellos, otra en la noche acompañando al Presidente, pero tampoco quisiera avanzar más al respecto. Yo tengo el mayor respeto hacia las Fuerzas Armadas, siempre le he dicho que como Comisionado de Paz debo mantener un canal muy abierto de comunicación con ellos, es decir que nuestros deben ser congruentes. Vamos por el mismo propósito. Ellos reconocen con mucha claridad y respeto que quien toma las decisiones es el señor Presidente, pero este gobierno, valora mucho el esfuerzo de nuestras Fuerzas Armadas y valoramos las opiniones que nos puedan dar al respecto.
P.- ¿Pero estuvieron de acuerdo las Fuerzas Militares?
R.- Ellos son personas totalmente respetuosas de las decisiones del Presidente, y por supuesto, cuando yo les solicito alguna opinión ellos la expresan. Siempre lo que dicen lo dicen por el bien del país, y yo atiendo con mucho cuidado sus preocupaciones y sus sugerencias.
Muchas gracias, señor Comisionado. |