ENTREVISTA DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ , LUIS CARLOS RESTREPO
La FM de RCN
Agosto 13 de 2004
Comentario: Al término de una reunión con el alto Comisionado para la Paz , en Santa Fe de Ralito, el Estado Mayor Negociador de las autodefensas, anunció en un comunicado público su decisión de desmovilizar los tres grupos de autodefensa que operan en los llanos orientales, y dos en el Norte de Colombia, tal como lo había solicitado el Presidente el pasado dos de agosto.
P.- ¿Es cómo más de lo esperado? El tema concreto del desarme y la desmovilización el país no lo estaba esperando. Quizás el Presidente ha sido muy enfático con los grupos de los llanos orientales, pero dieron la noticia de otros dos grupos de la costa Atlántica, ¿Cómo recibe el Gobierno esta decisión de las autodefensas?
R.- Es una excelente noticia para el país. Nosotros estamos muy contentos, muy satisfechos. Creemos que esto es un gran avance en la paz de Colombia y en el proceso de reconciliación.
La decisión tomada por las autodefensas, primero que todo, de aceptar la invitación del Presidente de desmovilizar de manera inmediata los bloques que actúan en los llanos orientales; y la decisión también de avanzar de manera inmediata en la concentración y desmovilización del Bloque Norte, reafirma que está completamente activo y vivo el acuerdo de Santa Fe de Ralito, del 15 de julio del año pasado, lo cual también ellos dicen en el documento.
El país puede tener la confianza que empezó ahora sí, en serio y de manera definitiva, la desmovilización total de las autodefensas y que cumpliremos con esa meta antes de terminar el año 2005.
P.- Cuando hablan del Bloque Norte, que lidera Salvatore Mancuso, estamos hablando de uno de los bloques de las autodefensas más importantes del país. ¿Nos puede explicar el Bloque Norte a qué se refiere, porque hay grupos de la Guajira , de la Sierra Nevada ? ¿Cuántos hombres son?
R.- El Bloque Norte involucra a todos los departamentos de la Costa Atlántica. El más importante componente de este bloque Norte, es el que dirige Jorge 40, que es el que opera en los departamentos de Magdalena, Atlántico, Cesar y Guajira, que tradicionalmente hace presencia en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Igualmente está allí el bloque bananero que es el que ha operado en la zona de Urabá, y el Bloque que ha operado en los montes de María. Están también los bloques que operan en los departamentos de Córdoba y Sucre.
Estamos hablando de miles de hombres. Por cálculos que ellos mismos realizan, que tendremos que evaluar detalladamente con el Estado, por ejemplo, el bloque que comanda Jorge 40, según ellos calculan, tiene unos 3.500 hombres. Igual los bloques que actúan en los llanos orientales también son miles de hombres.
El mismo Miguel Arroyave en los informes que nos entrega habla de seis mil hombres bajo su mando. Estamos hablando de un proceso de desmovilización grande para el cual el Estado tiene que comprometer enormes recursos, y esperamos que el apoyo de la comunidad internacional sea decidido para poder sacar adelante este gran esfuerzo al que estamos comprometidos.
P.- Uno de los grupos de autodefensa más simbólicos era el que lideraba Carlos Castaño, que era las autodefensas de Córdoba y Urabá. ¿Están incluidas dentro de este bloque Norte?
R.- Si claro. Las autodefensas de Córdoba de Urabá comprometían básicamente los frentes que operaban en las zonas de Córdoba, Urabá y posteriormente los que operaban en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Estas autodefensas de Córdoba y Urabá posteriormente se integraron a las autodefensas unidas de Colombia, AUC, que son las que hoy dan este informe al país de voluntad explícita de desmovilizar todos sus miembros.
P.- ¿En total estamos hablando de cuántos hombres del Bloque Norte para desmovilizar?
R.- No quiero arriesgar cifras, les estaba poniendo ejemplos de las cifras que los mismos líderes de las autodefensas entregan, pero ustedes saben que este asunto de las cifras es uno de los más sensibles en la desmovilización porque viene un ajuste final. Los líderes de las autodefensas hablan de un número de hombres, el Gobierno tiene otro cálculo, que por ahora mantenemos reservado, entonces no quisiera aventurar una cifra y quedar comprometido con ella.
Pero estamos hablando de miles de hombres.
P.- ¿Usted dice que Jorge 40 tiene a su cargo 3.500, o 6.500 hombres?
R.- Según informes dados por el mismo Jorge 40, él habla de 3.500 hombres a su mando. Son palabras de él. Eso para que la gente se haga una representación de la cantidad de hombres que se desmoviliza y entendamos que con Jorge 40 estamos hablando solo de unos de los grupos que se va a desmovilizar.
P.- ¿Es decir que en el Norte podría ser seis mil o más?
R.- Podría ser. Igual en los llanos orientales. Pero como le digo, estas cifras de la desmovilización y el número total de hombres hay que manejarlas con el mayor cuidado porque empieza un forcejeo normal. En todos los procesos de desmovilización, hay veces, que las cifras se inflan y como le digo, el Estado tiene sus propias cifras, ellos tienen también sus propias cifras, eso lo tendremos que entrar a cotejar sobre terreno.
P.- En algunos de estos bloques el nombre del bloque es meramente nominal y actúan en las acciones con mucha independencia. ¿En el caso, usted mencionaba la Sierra de Santa Marta, allí hay un compromiso de Hernán Giraldo, de quien se le acusa ser el causante de muchas de las muertes de los indígenas en los últimos meses y semanas?
R.- Hernán Giraldo hace parte del Bloque Norte y está bajo el mando de Salvatore Mancuso y de Jorge 40, entonces estaría dentro de estas estructuras que muestran su disposición inmediata. Pero yendo más allá, lo que yo encontré en la reunión de ayer fue la disposición de las autodefensas de avanzar de manera total y definitiva en la desmovilización de toda su estructura en su territorio nacional. Entonces aquí ya no caben dudas.
P.- Ya es el compromiso en papel de la desmovilización, del desarme que es en concreto lo que esperamos en Colombia para bajar los niveles de violencia. ¿Es importante conocer si Hernán Giraldo está en Ralito o todavía no?
R.- No. Él no ha estado en Ralito porque él no hace parte del grupo que se llama Estado Mayor Negociador. Del Estado Mayor Negociador hacen parte Salvatore Mancuso, Jorge 40, que se reintegró a la mesa, -eso es otro hecho importante. Ustedes recuerdan que Jorge 40 se había retirado de la mesa de negociación. En la reunión del día de ayer lo encontramos nuevamente sentado en la mesa de negociación y con la mayor disposición a avanzar-. También de ese Estado Mayor Negociador hacen parte los tres dirigentes del Bloque Central Bolívar, Julián Bolívar, Javier Montañéz y Ernesto Báez. También estuvo en la reunión el señor Ramón Isaza, el señor Botalón y otros miembros del Estado Mayor Negociador que usualmente nos acompañan.
P.- ¿Cómo será el proceso logístico, la infraestructura para llevar a estos hombres a los sitios de concentración y si todos ellos se concentrarían en Ralito, o habría en Casanare una zona especial también?
R.- La zona de ubicación de Santa Fe de Ralito se va a mantener básicamente como zona de negociación nacional. Esa es una zona que tiene unas características específicas y unos propósitos claros. La zona de Santa Fe de ralito fue puesta en funcionamiento para operativizar los acuerdos firmados, para perfeccionar el cese de hostilidades y para definir un cronograma de concentraciones y desmovilizaciones. Creemos que esos objetivos se están cumpliendo plenamente.
En el resto del país, por supuesto podremos tener zonas de concentración, pero serán zonas de concentraciones temporales, muy parecidas a la que tuvimos en Medellín con el bloque Cacique Nutibara. Lugares muy pequeños, determinados por el Gobierno, a donde llegarán los hombres que se van a desmovilizar y que cumplirán el propósito básicamente de tenerlos allí reunidos, de recibir las armas, de identificarlos plenamente, de darles unas instrucciones básicas para que ellos se integren a la vida civil e inicien el proceso de desmovilización.
Eventualmente en algunas regiones, podrían mantenerse también unas zonas muy pequeñas donde permanecen los comandantes de estas organizaciones regionales, mientras se avanza en ese proceso de desmovilización y reinstitucionalización regional.
Todo eso lo miráremos con detalles con un equipo, que ya está funcionando, desde el anuncio del Presidente el 2 de agosto solicitando la desmovilización de los bloques que actúan en los Llanos Orientales, y en coordinación con el ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior, nosotros ya montaremos la carpintería, la parte operativa.
Ese es un asunto bastante complicado, pero ya se trata es de operativizar una decisión política y esto es lo que nos da aliento y confianza.
P.- ¿Más o menos ya tienen calculado cuántas zonas de esas va a haber de acuerdo a toda esta cantidad de hombres? ¿O será una sola zona, ya tienen visto eso?
R.- La decisión del día de ayer es básicamente una decisión política. Es la decisión de las autodefensas de iniciar la desmovilización inmediata en los Llanos orientales y la concentración y desmovilización del Bloque Norte.
Lo que tiene que ver con toda la logística, ya es un asunto que tenemos que trabajar con mucho cuidado. Y por supuesto, depende de las propuesta que nos haga un equipo especializado del Gobierno que, después de hacer una análisis del territorio, después de entrar en contacto directo con estos hombres que se van a desmovilizar, definirá los procedimientos necesarios.
En este momento es prematuro aventurar algo sobre la logística. Esto hay que entrarlo a concertar con los Gobernadores, alcaldes; esto hay que entrarlo a coordinar con las autoridades militares de la zona donde se van a producir estas desmovilizaciones. Ustedes entenderán que aquí el elemento de seguridad es fundamental. Nosotros no podemos correr riesgos.
En el mismo momento en que avancemos en la desmovilización de estos hombres, el Estado tiene que brindar las condiciones de seguridad a esas comunidades para que no haya ningún tipo de retaliaciones por parte de la guerrilla, lo cual sería gravísimo.
En ese sentido la comunidad debe tener toda la confianza de que vamos a actuar con la mayor seriedad y con la mayor precisión.
P.- En cuanto a la verificación suponemos que también el Gobierno tendrá que contar con el apoyo del equipo de la OEA , que es encabezado por el delegado Sergio Caramagna, pero van a necesitar más logística, más personal. Porque igual ellos no están dando abasto, no solamente para cumplir la verificación que efectivamente se desmovilicen, entreguen las armas, -recordemos que la desmovilización del Bloque Cacique Nutibara, hubo unas incertidumbres sobre qué había pasado con esas armas, si habían sido, no había sido, y precisamente fue como por esa falta de logística de la OEA para poder verificar esto-. ¿Va a ver presencia de la Fiscalía , de la Defensoría ?
R.- Sí claro. La OEA va a cumplir aquí un papel fundamental y recordemos que la gran experiencia de Sergio Caramagna y de su equipo es precisamente el acompañamiento de desmovilizaciones colectivas. Mientras estuvo en Nicaragua, Sergio Caramagna acompañó la desmovilización de la contra Nicaragüense, un total de 22 mil hombres en armas.
Ahora, acompañar un proceso de desmovilización es mucho más fácil que verificar un cese de hostilidades como ha sucedo hasta ahora con unos grupos dispersos en todo el país. Ya el hecho de que estos hombres vayan a entregar las armas, se vayan a reincorporar a la civilidad, permite una verificación más puntual.
El equipo de la OEA se ha ido consolidando muy rápidamente, ellos ya tienen sedes en varias ciudades del país. Nosotros recibimos en días pasados en el Consejo Perramente de la OEA un gran respaldo a la misión que está adelantando este equipo. Entonces nos sentimos muy confiados con este apoyo que nos está dando la comunidad americana a través de la OEA y creemos que el equipo de la OEA va a estar a la altura de las circunstancias en este gran servicio que le está prestando al país.
P.- ¿Y de la platica qué? Obviamente un esfuerzo logístico de esta magnitud requiere de muchos recursos, y parte de ellos, o por lo menos entendemos, la totalidad, con excepción de las platicas de la OEA , provienen del Gobierno Nacional. ¿De cuánto se está pensando? ¿Cómo va la búsqueda de recursos con la comunidad internacional?
R.- Esto vale unos pesos. Nosotros calculamos para esta primera fase unos 80 millones de dólares solo para el año entrante. En este momento tenemos una disponibilidad presupuestal inicial, a partir de la decisión tomada por el señor Presidente de la República el 1 de agosto, de manera inmediata se hicieron las coordinaciones para tener por parte del Gobierno, un presupuesto inicial que nos va a permitir por lo menos dar estos primeros pasos.
Tenemos un proyecto para presentar a la cooperación internacional, ya muy acabado, que en estos días empieza a circular entre embajadores y entre países amigos, porque indudablemente esto requiere de un gran apoyo, en todo sentido.
A estos hombres hay que darles atención psicosocial, a estos hombres hay que darles una nueva oportunidad de vida. Una de las grandes preocupaciones que expresan los jefes de las autodefensas es precisamente que estos hombres puedan quedar sin empleo y sin control, y que como son hombres acostumbrados a los oficios de la guerra, entonces puedan terminar en la delincuencia.
Imagínese tres, cuatro, cinco de estos hombres con necesidades económicas, podrían fácilmente armar una banda y empieza a hacer daño a la población. Entonces a estas personas hay que ofrecerles unas alternativas muy sólidas, hay que vincularlos a proyectos productivos, hay que reeducarlos e integrarlos a la comunidad.
Podemos decir ya que estamos de lleno en Colombia en la fase del posconflicto y que la gran tarea que tenemos en este momento es la reconstrucción humana y social que nos permita que todas estas personas que han estado vinculadas durante tantos años al oficio de las armas en la ilegalidad, puedan integrarse plenamente a la civilidad.
P.- ¿Entonces se va a tener la posibilidad de financiar esos grupos, que el Estado financie esos grupos concentrados a cambio de que ellos no sigan cometiendo fechorías para financiar sus propias actividades?
R.- Es inevitable ya asumir el tema de la financiación. Una vez un grupo de estos decide desmovilizarse, el Estado tiene que asumir toda la responsabilidad. Ahí no puede haber equívocos. Nosotros no podemos decirle a estas personas, sí, desmovilícese y nos hacernos los de vista gorda frente a sus necesidades básicas e inmediatas.
Aquí entramos ya en la fase de la gerencia. Salimos de la negociación y de la política, que es hasta donde hemos estado ahora, y entramos en la dinámica de la gerencia. De hecho entramos en un terreno muy resbaladizo y si no somos capaces de responder en el cubrimiento de las necesidades básicas de estos hombres, por supuesto nos vemos expuestos, como señala la historia de tantos conflictos en el mundo, a unos coletazos de criminalidad colectiva muy graves.
De allí la importancia de que el Gobierno nacional con el apoyo de la comunidad internacional afronte de manera decidida y comprometida este reto que se nos presenta.
P.- ¿En contra parte el Gobierno podrá pedirle a las autodefensas, a sus líderes en Ralito, que ellos también hagan como una claridad con sus bienes, con sus dineros, sus tierras, propiedades, tierras? ¿Algún tipo de mecanismo que esto sea entregado a estupefacientes, que el Estado pueda controlar exactamente, saber cuánto dinero tienen estos grupos, porque tienen mucho, y qué va a pasar con esos dineros y esas propiedades?
R.- En eso nosotros hemos sido muy claros desde el comienzo de la negociación. El tema de los bienes mal habidos, no está dentro de la mesa ni dentro de las negociaciones. Nosotros no vamos a legitimar ningún bien mal habido. Entonces, bien sea porque se los entregue voluntariamente o bien sea porque apliquemos de manera drástica y clara la ley de extinción de dominio vigente, la comunidad debe tener claro que aquí no vamos a favorecer ningún tipo de enriquecimiento ilícito.
P.- Y en lo que tiene que ver con laboratorios de droga, con cultivos de coca. ¿En la medida en que estos bloques se empiecen a desmovilizar también entregan esas áreas en las que están cultivando coca y también entregan esos laboratorios?
R.- Es del mayor interés de las autodefensas que le podamos dar también una salida al problema de los cultivos ilícitos en las zonas donde ellos operan. Ellos han mostrado toda su disposición a cooperar con el desmantelamiento de estas redes y por supuesto desde el Gobierno Nacional, nosotros hemos dicho que eventualmente estas personas desmovilizadas podrían vincularse a algún tipo de programa para erradicación manual de cultivos ilícitos, donde sea necesario para sustitución de cultivos.
Ellos lo han dicho y lo reiteraron el día de ayer. El desmantelamiento de las estructuras de autodefensa le va a ayudar enormemente al Estado a desmontar todo el negocio ilícito del narcotráfico. Ellos han dicho que al desvertebrarse las autodefensas va a quedar al desnudo esta dinámica de narcotráfico en las regiones, y que ellos temen que otros grupos armados ilegales, por ejemplo, la guerrilla o grupos de narcotraficantes, traten de aprovechar esta situación para imponerse en las zonas donde ellos han operado y persistir en esta actividad ilícita.
Por ese motivo, ellos muestran la total disposición a colaborar con el Estado, en estos programas de lucha contra las drogas. Eso ya había quedado plasmado en el acuerdo de Santa Fe de Ralito del 15 de julio de 2003 y ellos lo ratificaron plenamente el día de ayer.
P.- ¿Ayer qué dijeron exactamente frente a este tema concreto? Usted ha utilizado una frase que nos parece muy interesante y de la cual vamos a estar hablando mucho, que es el desmantelamiento financiero de la estructura de las autodefensas de Colombia. ¿Quién sabe en el país, qué tiene quien, es decir, la Fiscalía tiene unas investigaciones sabiendo cada líder cuántas tierras tiene, que se las ganó de manera ilícita, cuánto dinero maneja, si tienen cuentas en el exterior o no tienen cuentas, si tienen testaferros, quién sabe eso, o eso lo saben ellos y entonces vamos a confiar en su buena fe, que la van a contar al país y que van a hacer una especie de reparación con eso?
R.- Sobre esto ha habido muchas especulaciones. Yo he escuchado cifras que se vuelven canónicas, como tantas cifras en el país, porque uno sabe finalmente que soporte tiene. He escuchado a sectores de oposición que hablan de seis millones de hectáreas en manos de las autodefensas. Ellos niegan completamente eso.
Nosotros no tenemos dentro del Gobierno ningún soporte documental que nos permita decir, eso es así. Se reciben denuncias, se reciben quejas de que en uno u otro sitio, las autodefensas se han apropiado de tierras. Pero también hay que entender que las autodefensas han actuando muy federalmente. Este no es un órgano completamente centralizado, donde un jefe, quien da todas las órdenes y a quien reportan todos aquellos que están dentro de la estructura.
Nos da la impresión dentro del Gobierno, que a nivel departamental, local, regional hay grupos y jefes de autodefensa que han actuado también con sus agendas propias, han actuado con sus intereses propios. Entonces entrar a clarificar la verdad de todo lo que ha acontecido, yo creo que va a ser un proceso de reconstrucción histórica muy importante y si es del caso, también de reconstrucción judicial.
Los ciudadanos deben tener una confianza plena en lo siguiente: Si han perdido sus tierras, si por alguna razón han perdido sus bienes, los procedimientos judiciales siguen activos y por supuesto el Estado le brindará todo el apoyo para recuperarlas. Allí nosotros no vamos a legitimar ningún bien mal habido. Y esperamos que las autodefensas también espontáneamente contribuyan.
Ellos han dicho en varias ocasiones que están dispuestos a entregar algunas tierras que ellos han conseguido, según afirman en la mesa, para propósitos militares. Es decir, para ubicar a sus hombres por razones de tipo militar, estratégico, de dominio de la zona, y que ellos están dispuesto a contribuir con estas tierras para programas de tipo social, entregándoselas voluntariamente al Gobierno. Eso lo han dicho una y otra vez en la mesa; y creemos que eso hay que entrar a operativizarlo.
Pero eso también hay que hacerlo sobre terreno, mirando concretamente dónde están ubicadas esas tierras, qué destinación se les podrían dar.
P.- ¿Sobre las armas hablaron algo concreto? El armamento, las municiones que también el país supone, de acuerdo a las imágenes que hemos visto, que tienen un arsenal gigantesco. Están dispuesto a entregar todo eso, qué podría pasar con todo ese arsenal, sería destruido, entregado a las Fuerzas Militares?
R.- Ese punto se trató ayer de manera muy rápida y de manera general. Básicamente se planteo qué hacer con esas armas, si quedaban en algunos depósitos especiales o qué se hacia con ellas. Les insistí que esas armas deberían ser entregadas de manera inmediata, quedar en manos del Estado, que eventualmente, según ciertos programas que existen en el Ministerio de Defensa, podría entregarse alguna bonificación por esas armas. Bonificación que iría a un fondo colectivo para la desmovilización, por ejemplo para el apoyo de proyectos productivos, pero que todas las armas deberían ser entregadas el Estado.
Ya el destino que se les de a esas armas tendremos que decidirlo con detalle. Porque existe una normal legal en Colombia que impide la destrucción de armas. Esa es la razón por la cual las armas que entregaron los miembros del Cacique Nutibara nunca fueron destruidas. Que entre otras cosas, quiero aclarar, esas armas del Cacique Nutibara fueron completamente verificadas, fueron un total de 525 armas, el doble de las armas que entregó el M-19 cuando se desmovilizó. Eso es muy importante, siendo el M-19 una estructura nacional.
Pero esas armas no pudieron ser destruidas como lo pretendió la facilitadota de paz de Antioquia, o la OEA , porque existe en Colombia una disposición legal que impide destruir esas armas.
Con estas armas también tendremos que mirar qué se hace. En anteriores procesos de paz, por ejemplo con el M-19, con la Corriente de Renovación Socialista, esas armas fueron destruidas, pero en ese momento no existía la legislación vigente, que en este momento nos prohíbe hacerlo.
Entonces tendremos que mirar eso en detalle; y con la OEA ver si realmente es necesario cambiar esa legislación vigente en Colombia, para destruir esas armas o esas armas quedan en depósitos especiales del Ministerio de Defensa.
P.- ¿De quién fue la idea de pagarles una bonificación, comprarles esas armas?
R.- Eso es algo que se está trabajando en el Ministerio de Defensa, de la posibilidad de entregar alguna bonificación, porque eso estimula también la entrega de todo el armamento.
Sobre eso habrá que entrar a tomar decisiones. Sin embargo lo que hemos hablado con el ministerio de Defensa, es que cualquier tipo de bonificación estaría dirigidamente básicamente a un fondo colectivo para el apoyo de proyectos productivos.
Hasta ahí hemos avanzado ahora. Pero si hemos hablado al respecto con el seños viceministro de Defensa, Andrés Peñate, en cuanto a la posibilidad de poner en marcha un mecanismo de esas características.
P.- ¿Porque uno si se pregunta, ya concentrados, desmovilizándose, sin ser radical, pero si el país va a mantener al grupo para que no delinca más mientras el proceso, ya una bonificación por las armas no sería demasiado?
R.- Es una cosa para debatir. Esa decisión no está tomada y es bueno debatirla de cara a la opinión. Ahora empezamos todo un proceso que hay que debatir de cara a la opinión, y los mecanismos de financiación también hay que debatirlos de cara a la opinión. Creo que es un buen tema para consultarlo con la opinión y debatirlo.
Básicamente lo que dicen los especialistas es que si se incentiva la entrega de armamento, pues no nos vamos a ver expuestos a la situación complicada de que algunas de estas armas queden escondidas y de pronto entren al mercado negro. Es mejor incentivar esa entrega para que todas esas armas queden en manos del Estado, pero como le digo, ese es un asunto por debatir. Sobre eso no hay nada decidido y que bueno debatirlo y aclararlo de frente a la opinión nacional.
P.- Estos son los temas de los que hablaron, pero que tienen que debatir, concertar y tienen que seguir adelante. Por ahora queda claro esa voluntad de la desmovilización, el desarme de unos grupos muy importantes. ¿Cuál es el siguiente paso, esa comisión que usted dice que es de expertos del Gobierno, cuándo se reúne, cuándo entrega sus recomendaciones? ¿Hay un plazo específico que ya se dieron para tener toda la claridad y comenzar a ejecutar, pasar del papel a la realidad? ¿Cuánto plazo se están dando, hay algún compromiso con esos plazos? ¿Ya en terreno y en concreto, después de este papel, qué sigue?
R.- Hasta ahora estamos en la decisión política. Realmente haber llegado el día de ayer a lo que llegamos es algo asombroso. Es decir, uno lo podría mirar como un pequeño milagro. El país sabe, porque el debate había sido público, que la situación que se estaba viviendo, el forcejeo que se estaba viviendo dentro del proceso era algo bastante duro y delicado. Entonces cuando yo llegué a la reunión el día de ayer, por supuesto encontré un panorama muy distinto al que teníamos al culminar la tarde.
P.- ¿Fue sorprendido?
R.- De alguna forma creo que colectivamente todos fuimos sorprendidos. A medida que fueron pasando las horas, todos nos dimos cuenta que estábamos dando un paso histórico. Le cuento simplemente una anécdota: cuando empezó la reunión la situación estaba tan tensa que prácticamente estuvimos a punto de cancelarla, porque había una exigencia del señor Presidente de la república y una tensión sobre esa exigencia, sin embargo primó la sensatez, primó el buen juicio, se dio una conversación en buenos términos, argumentaciones, persuasiones pertinentes y ya cuando empezó a caer la tarde, estábamos frente a esta decisión histórica, y por supuesto que todos los que estábamos allí, el Gobierno, las autodefensas, la iglesia, la OEA , nos dimos cuenta que estábamos dando un paso histórico para el cual no estábamos preparados.
Por ahora lo que se ha tomado es la decisión política. Por supuesto no hemos podido avanzar en esa carpintería menuda. Solo a partir de hoy y con esta decisión que yo le anuncié al Presidente anoche, tendremos que entrar a organizar esos comités. Ya en mi oficina venía funcionando un comité que pusimos en marcha a comienzos de agosto, a partir de la decisión del presidente de exigir la desmovilización en los Llanos orientales, pero ese comité tendrá que ser reforzado y trabajado de manera conjunta; todo este plan operativo con el ministerio de Defensa, con el ministerio del Interior, con ministerio de Agricultura; aquí se involucra todo el Estado en la operativización de esta decisión.
P.- Se pusieron ciertos plazos, hablaron de ciertos meses, porque el logro de desmovilización es enorme, es un salto con relación al último y fallido proceso de paz, a ese proceso que terminó con el desastre del Caguán, pero usted también sabe que la eficacia de estos procesos radica en compromisos concretos como estos, contra tiempos también muy claros.
R.- La palabra que se utilizó ayer fue, inmediata, es decir, disponibilidad inmediata. Es el término que utilizan las autodefensas en su comunicado. Están en disposición inmediata de desmovilizar a los grupos que están en los Llanos y de avanzar inmediatamente también en la concentración y desmovilización del Bloque Norte. Y tienen toda su disponibilidad de cumplir el acuerdo de Santa Fe de Ralito que establece que los grupos de autodefensa en su totalidad deben estar desmovilizados antes de finalizar el 2005.
Entonces estamos hablando de un año para operativizar toda esta propuesta. Y esa inmediatez depende de la capacidad logística que nosotros tengamos para materializar esa decisión.
Ayer no nos aventuramos a hablar de nada. Al terminar la reunión los jefes de las autodefensas lo que dijeron fue: "démonos cuatro días de vacaciones mientras pensamos y analizamos esto", para el martes entrante ya comenzando la semana entrante, que ellos y nosotros tengamos unas propuestas concretas. Aquí hay que poner a funcionar un gran equipo que entre en contacto directo con esta realidad.
Nosotros tuvimos la experiencia de desmovilización del Cacique Nutibara, y con ellos tuvimos cerca de 25 o 30 reunidos, solamente operativas antes de dar el paso de la desmovilización en Medellín. Imagínense lo que esto implica. Reuniones con gobernadores, con alcaldes, con autoridades militares, conseguir todos los recursos para la financiación, poner en marcha la logística en los diferentes sitios, poner en marcha de esquemas de seguridad participativa para que la comunidad reciba bien esa decisión y no se atemorice por la desmovilización de estos grupos. Imagínense todo lo que hay que poner en marcha, pero eso ya lo podemos operativizar al día de hoy porque la decisión está tomada.
P.- ¿Para no dar plazos fatales, podemos decir que usted le está anunciando hoy al país, que en el curdo de los próximos doce meses, se producirá la desmovilización de la totalidad de los grupos de autodefensas en el país?
R.- La decisión tomada ayer va en ese sentido. Y eso es histórico, porque hasta hace unos días, parecía embolatado el acuerdo de Santa Fe de Ralito del 15 de julio de 2003, que había fijado la fecha máxima de diciembre de 2005, para esa desmovilización. Después de la reunión de ayer y al terminar, quedó claro que avanzábamos hacia el cumplimiento de esa meta, que ese era el espíritu y que entramos en la fase operativa de la desmovilización.
Aspiro obviamente que antes de terminar este año, tengamos las primeras grandes desmovilizaciones, la más inmediata la de los Llanos orientales y que avancemos muy concretamente en todo este proceso del Bloque Norte.
Y en lo que resta de este Gobierno, y básicamente el año entrante, consolidemos las otras desmovilizaciones, de tal manera que cumplamos esa meta que ha sido muy importante para este Gobierno, de desmovilizar en su totalidad los grupos paramilitares.
Comentario. Señor Comisionado de paz, creo que nos ha informado muy claramente todo. Muchas gracias. De aquí en adelante habrá tantas reuniones y será de tanta complejidad, que como periodistas estaremos acompañando para entregarle la información lo más clara posible a los colombianos. Obviamente el hecho de que ya las autodefensas unidas de Colombia, hayan manifestado formalmente su voluntad de desarmar, de desmantelar los grupos, es importantísimo. Ahora sigue toda la logística que tendrá obstáculo, pero que sabemos que con voluntad se podrá superar todas las dificultades. Le deseamos lo mejor y estaremos informando también gracias a la información que ustedes nos entreguen.
R.- Muy amable, muchas gracias. |