ENTREVISTA AL JEFE DE LA MISIÓN DE LA OEA EN COLOMBIA, SERGIO CARAMAGNA
La FM de RCN
Agosto 12 de 2004

Comentario: Fuertes las palabras del Cardenal Castrillón desestimando la colaboración de la comunidad internacional en el proceso de paz, entre las autodefensas unidas de Colombia y el Gobierno nacional. El Cardenal dijo: la credibilidad del proceso nada tiene que ver con un señor que vive en Suiza, Alemania o España, esos no son los que dan la credibilidad, que se la dan las partes cuando obra de acuerdo con la verdad, y cumplen los acuerdo a que llegan, anotó en Montería.

P.- ¿Buenos días?

R.- Quiero solamente agregar algo. La Misión de la OEA no es solamente para el seguimiento del proceso de diálogo con las AUC. Es una misión amplia, de apoyo al proceso de paz en Colombia, y puede incluir a todos los actores armados y a todos los procesos y voluntad que pongan los colombianos en sacar adelante el mismo.

P.- Eso lo tenemos clarísimo. Inmediatamente comience un proceso de paz con la guerrilla ahí también estará su misión trabajando permanentemente en esa verificación. ¿Qué piensa de las palabras del Cardenal Darío Castrillón?

R.- Respeto enormemente las consideraciones que hacen los obispos y el Cardenal. Ellos tienen un enorme compromiso con el proceso de paz y una visión enorme, así que yo no puedo dar otra opinión que no sea mi respeto y mi consideración.

P.- Precisamente usted fue la primera persona que advirtió sobre la soledad del proceso con las AUC, incluso aquí en la FM declaró, -pocas horas después de instalado en Santa Fe de Ralito-, que lamentablemente veía una soledad en esas conversaciones, porque la comunidad internacional no estaba haciendo presencia; entonces lo que viene a hacer Monseñor Castrillón es refrendar un poco la inquietud que usted y otros sectores del propio gobierno, incluso lo dijo el Comisionado, han tenido sobre la ausencia de la comunidad internacional.

R.- En primer lugar, reconocer que los colombianos, el Gobierno y sus instituciones están conduciendo este proceso, lo están llevando adelante, independientemente de las dudas y de las soledades, y sobre todo en un principio del proceso. De manera que creo que hay que considerar lo siguiente: si el proceso es apoyado, mejor comprendido y además avalado por la comunidad internacional, su fortaleza es mayor, su credibilidad es mayor.

Las dos cosas son complementarias. Eso es lo que yo creo.

Me parece además que le podría dar un impulso y una trascendencia mucho mayor cada vez que vaya ampliándose estos espacios de comprensión del punto de vista internacional.

P.- Es que las palabras de Monseñor Castrillón fueron muy fuertes porque lo que dijo es que todas estas personas que se han opuesto al proceso desde un escritorio en Suiza, en Washington, ellos no son los que sufren el conflicto, la gente es la que lo sufre aquí en Colombia, y por eso estamos respaldando, como iglesia Católica, este proceso. ¿Las palabras de Monseñor fueron un respaldo para usted, para su misión, para todas esas labores que tienen que cumplir ustedes y que sabemos que ha sido muy difícil?

R.- Lo que voy a agregar de esto es lo siguiente: en primer lugar, reconocer absolutamente en enorme impulso que le da al proceso la participación de la iglesia Católica, es extraordinario, y nuestro reconocimiento a eso va a ser permanente, porque la labor en todos los frentes y su credibilidad es sorprendente y enorme.

En segundo lugar, lo máximo que puedo decir de las palabras del Cardenal es mi respeto y mi consideración a sus conceptos. Hasta ahí llega mi comentario.

P.- Queremos una opinión sobre otra expresión de Monseñor Darío Castrillón, que dijo: la credibilidad del proceso se la dan las partes; y como en este momento tenemos dudas sobre la credibilidad que le puedan dar las AUC a la promesa del cese de hostilidades, usted que actúa como verificador de este tema, ¿Qué nos puede decir?

R.- Que es muy importante lo que dice el Cardenal, es cierto eso. La credibilidad se la dan esencialmente las partes. En este caso la OEA hace una tarea de acompañamiento, hace una tarea de apoyo técnico, no pone la agenda en la mesa y este proceso tiene la dinámica que las partes quieren. Y por eso hemos insistido muchísimo en que la credibilidad del proceso está dado en los gestos de paz, de que sobretodo una de las partes del diálogo tienen en su deber llevar adelante.

Los gestos de paz no solamente son expresiones de deseo, discurso, sino hechos concretos, pasos, acciones que vayan ayudando a desmontar un proceso armado que causa enormes perjuicios, daños a los colombianos. Eso es la exhortación.

Nosotros en carácter de esa misión técnica, preferimos no tomar partido, ni dar opiniones sobre la controversia interna y externa incluso, que genera el proceso de paz y sus dudas. Nosotros vamos a aportar un espacio en un tiempo, en un segmento de esa problemática y a sumarnos en término de solución, no sumarnos en términos de controversia al proceso.

P.- A propósito de esa preocupación, que es el cese al fuego, usted como verificador, ¿qué nos puede decir? ¿Qué ha pasado en Casanare? ¿Finalmente qué pasó en esa pelea que tienen las autodefensas del Casanare con Bloque Centauros? ¿Qué ha pasado con Miguel Arroyave, volvió a Santa Fe de Ralito? ¿Qué pasa en ese tema concreto? es importante porque ahí es donde los críticos están diciendo que no se ha cumplido el cese al fuego.

R.- Es cierto y es verdad. Y esos incidentes serios, graves, como otros incidentes también obstaculizan, ponen en riesgo el proceso, y entiendo que por esa razón el señor Presidente ha solicitado de manera inmediata la desmovilización de los bloques de las autodefensas involucrados en estos enfrentamientos, -que han constado ya vidas, han constado inquietud enorme en la población, han costado daños-, la desmovilización inmediata de estos grupos.

El proceso por eso y por esta razón y en virtud de las consecuencias que puede tener una respuesta positiva o negativa a la decisión del Presidente, el proceso entra en un momento verdaderamente especial.

Creo que en los próximos días se van a tener que tomar decisiones y va a ver acciones que pueden dinamizar enormemente el proceso o ponerlo en un momento muy especial.

P.- ¿Y Esas decisiones es de una vez por todas que ellos dos comiencen a conversar, entre esas dos facciones en el Casanare?

R.- No. La decisión no es que se pongan a conversar, la decisión es que se desmovilicen. Esa es la decisión del señor Presidente. El Gobierno está conduciendo ese proceso y nosotros entendemos cuáles pueden ser las razones que han impulsado al Gobierno a pedir esa decisión; y creemos que tienen fundamento, porque en Casanare y Meta se venían produciendo hace mucho tiempo, hechos realmente graves, serios, que incluso no hacían presentable de ninguna manera, un proceso de paz. Hay enfrentamiento entre dos bloques de las autodefensas y habían manifestado su decisión de participar en un proceso de paz y que por otro lado desarrollaban acciones entre ellos, que costaban vidas humanas, inquietaban a la población y ponían en tela de juicio absolutamente el proceso.

P.- ¿Ya ha habido una respuesta concreta con hechos por parte de estas dos facciones de las autodefensas?

R.- Entiendo que no habido una respuesta pero supongo que en estos días tendrá que haber una respuesta clara en ese sentido porque los plazos que dio el Gobierno son plazos, como se manifestó en los medios de comunicación, no son plazos largos, son plazos cortos, son plazos perentorios.

P.- ¿Qué se entiende por plazo corto, porque ya llevan dos semanas pidiéndole a esos dos grupos que se desmovilicen?

R.- Eso tendrían que responderlo las autoridades, yo no se de qué plazo están hablando pero están hablando de plazos muy cortos. Se acabó el tiempo creo yo, en algunas regiones se acabó el tiempo porque se hicieron un montón de gestiones, incluso nosotros participamos en esas gestiones para tratar de que se calmaran los ánimos, de que se respeta el cese de hostilidades, de que no hubiera enfrentamientos y las acciones persistieron como es de público conocimiento. Y eso seguramente ha obligado a las autoridades a tomar esta decisión, que por eso razón puede entrar el proceso de diálogo con las autodefensas en una dinámica, incluso no prevista.

P.- A partir de este tema tan conflictivo, tan cruel para la población civil como lo han denunciado las autoridades, las organizaciones civiles en esta zona del Casanare, está el tema de uno de los protagonistas de la mesa en Ralito, que es el señor Arroyave. El señor Mancuso nos dijo que el señor Arroyave tenía, como otros jefes paramilitares, la posibilidad de entrar y salir de Ralito. ¿Dónde se encuentra en estos momentos el señor Arroyave y que le ha dicho a usted el Gobierno sobre este señor. Cuándo el señor Arroyave debe culminar estos esfuerzos para llegar a un acuerdo con el señor Martín Llanos, porque el señor Arroyave hace la guerra en el Casanare y se sienta a hablar de paz con la verificación de usted y de la OEA en Ralito?

R.- Nosotros tenemos una función y una tarea muy concreta, que es solicitar de manera clara, contundente a las autodefensas el listado de las personas que integran el consejo negociador de comandantes y el número de personas que integran a estas fuerzas en la ubicación de Ralito. Esos son procedimientos que se están ajustando, esos procedimientos aclarando y además, como otro, que es el inventario de armas y otros elementos que hacen al funcionamiento de esta zona, que como ustedes saben es una experiencia novedosa de control de las instituciones públicas, en un área de concentración de un grupo irregular. De manera que todo esto es un proceso, hay que ir trabajándolo y determinar exactamente cuáles son los permisos, cuales son las posibilidades de entrar y salir, en qué condiciones una persona entra o sale de la zona de ubicación y la OEA va a hacer sus informes y va trabajar en ese sentido.

Eso en relación a la pregunta que usted me hace es lo que yo puedo contestar en estos momentos.

 

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