PROGRAMA DE CONVIVENCIA
DISCURSO DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ
Enero 20 de 2003
Para nosotros es altamente significativo poder iniciar hoy esta primera capacitación de un grupo de gestores de convivencia, que va a poder desarrollar a través de medios masivos de comunicación de radio comunitaria, un programa de resolución pacífica de conflictos y de fortalecimiento de valores en el que está profundamente comprometido el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez.
Desde su campaña, el Presidente propuso, como uno de sus puntos programáticos, la capacitación de un millón de colombianos en solución pacífica de conflictos. Para concretar este propósito, nosotros hemos venido trabajando en el diseño del Sistema Nacional de Convivencia, en coordinación con diferentes instituciones del Estado. Sistema Nacional de Convivencia, del que ustedes entran a hacer parte el día de hoy.
El Sistema Nacional de Convivencia va a tener como eje articulador ochocientos gestores de convivencia que, a su vez, van a llegar a cuarenta promotores de convivencia, que van a irradiar su conocimiento a este millón de personas propuesto dentro del programa de Gobierno del Presidente, y que difundirán dentro del conjunto de la población colombiana la metodología de resolución pacifica de conflictos y de fortalecimiento de valores.
Dentro de este Sistema Nacional de Convivencia, nosotros tenemos por propósito entrar en una articulación directa con instituciones privadas comunitarias, eclesiásticas que vienen desarrollando en el país una labor muy grande en torno al fortalecimiento de valores y la masificación de las propuestas de la tolerancia y de la pedagogía de la resolución pacífica de conflictos.
El Sistema Nacional de Convivencia va a hacer un sistema vivo, no va a hacer solamente un programa puntual. Será un sistema de capacitación permanente de los ciudadanos, que durante el tiempo y a manera sostenida, va a mantener esta influencia sobre un millón de colombianos sensibilizados con esta metodología que, a su vez, van a desarrollar su labor transformadora en los diferentes ámbitos donde se desempeña su vida cotidiana.
Quiero también comentarles que, como parte importante de este Sistema Nacional de Convivencia, nosotros venimos adelantando con la Universidad de la Paz de Naciones Unidas, contactos para poner a funcionar muy pronto este mismo año, el Centro Mundial para la Resolución de Conflictos, de tal forma - como ordena una ley aprobada hace algunos años - deberá funcionar en Colombia con el apoyo del sistema de Naciones Unidas y específicamente de la Universidad de la Paz.
Esperamos también que este Centro Mundial para la Resolución de Conflictos, entre a apoyar esta propuesta que venimos adelantando en conjunto con el Ministerio de la Cultura y con otras instituciones, a las que el presidente Uribe nos ha comprometido en esta tarea.
La tarea que tenemos entre manos es enorme; Colombia es un país urgido de convivencia y urgido de tolerancia. Es además admirable resaltar que en medio de la crisis que vivimos, en medio de un conflicto armado interno de las dimensiones que tenemos, la gran fortaleza colombiana es, precisamente, la participación ciudadana y la cantidad de personas y proyectos en marcha en el campo de la convivencia.
En un primer diagnóstico que nosotros hemos hecho en estos primeros meses de gobierno, hemos encontrado realmente que es una gran ventaja comparativa en el país que diferentes instituciones desde Confecámaras, la Conferencia Episcopal , las gobernaciones, las Localidades, las Juntas de Acción Comunal, han puesto en marcha en los últimos años programas de convivencia que nosotros queremos articular.
Nos preocupa, básicamente, la superación del activismo. También por la evaluación que hemos realizado, nos hemos dado cuenta que un 70% de los programas de convivencia se quedan en el activismo, son episódicos, no tienen sostenibilidad en el tiempo; y para cambiar una actitud, para cambiar un comportamiento, un programa tiene que ser sostenible, tiene que mantenerse al menos durante una generación.
Entonces un propósito básico también de nuestro Programa de Convivencia va a ser el convertir en sostenible todas estas acciones ciudadanas, de allí que la metodología participativa sea central. Nosotros, realmente, no nos vamos a inventar el agua tibia. Vamos a tratar de recoger lo ya existente; vamos a tratar de recoger esa diversidad cultural de la que nos ha hablado la señora Ministra, y dentro de esa diversidad cultural, dentro de esos conflictos bien entendidos y orientados de manera creativa, vamos a tratar de promover esta nueva cultura de convivencia.
Por eso es tan importante el complemento, por ejemplo, de los cabildos comunitarios, que son los que van a reforzar esta formación que ustedes tienen el día de hoy y de otro tipo de actividades como la colaboración directa que los jóvenes u otro ciudadano puedan prestar en la elaboración de guiones radiales, y otro tipo de ayudas para medios masivos de comunicación.
Tenemos una gran esperanza en este proyecto, les agradecemos muchísimo su presencia con nosotros y confiamos en que este primer paso que damos el día de hoy de cara al país, va a tener un gran éxito, que lo vamos a poder monitorear de manera permanente y que, realmente, vamos a poder utilizar toda esta infraestructura, de enorme potencial de los medios de comunicación, para poder transmitir esta revolución de valores, esta revolución cultural que nos permita a los colombianos salir de una cultura violenta para entrar en una cultura de la convivencia.
Yo espero que estos días que ustedes vayan a compartir con nosotros, sean muy enriquecedores tanto para ustedes como para nosotros. En nosotros siempre van a encontrar reciprocidad, disposición de salir adelante y, por supuesto, esperamos encontrar en ustedes también toda la receptividad para que este proyecto que es prioritario, que es fundamental para el Gobierno Nacional, salga adelante.
Por último confiemos en la validez de lo que estamos haciendo. Yo a veces represento estos esfuerzos de convivencia como los esfuerzos que hacían los tripulantes del arca de Noé en medio de un gran diluvio como el que vive Colombia, en medio de una hecatombe social a la que nos ha arrastrado el problema del narcotráfico, el conflicto armado interno. Los ciudadanos han construido pequeñas arcas de Noé y cruzan el diluvio, y allí en medio del diluvio, en esa pequeñas arcas con todas las limitaciones espaciales y muchas veces presupuestales y físicas, hacen grandes esfuerzos por desarrollar la convivencia. No es que en el arca no haya conflictos, -ni màs faltaba-. Imagínense la cantidad de conflictos que tuvo que enfrentar Noé, con tantas especies diferentes dentro del arca. En el arca hay conflictos, pero es básico que se manejen con una metodología no violenta. Lo que sí es gravísimo en el arca, es un motín armado, porque cualquier tiro, cualquier disparo, puede producir un agujero y por supuesto, el arca naufraga.
Sin embargo, hay un sentido adicional. Mientras el arca cruza el diluvio, estos ciudadanos están haciendo grandes esfuerzos para cultivar la vida, la diferencia, para concertar, con la esperanza de que una vez pase el diluvio, se encontrarán su monte Ararat, y un sitio donde refundar la vida. Ellos encontrarán un lugar donde potenciar toda esa experiencia que han venido desarrollando durante tantos años.
Ustedes hacen parte de esa arca de la convivencia, ustedes vienen luchando desde sus regiones por desarrollar una cultura participativa; ustedes son un testimonio vivo de esa Colombia que nosotros queremos fortalecer.
Muchas gracias. |