Intervenciones Comisionado
Congreso de la República - 2003

INTERVENCION DEL ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ - DR. LUIS CARLOS RESTREPO.
DEBATE EN LA PLENARIA DEL SENADO -POLITICA DE PAZ O GUERRA
Agosto 12 de 2003

"Señor Presidente, honorables senadores…Quisiera empezar haciendo una aclaración pertinente. Este debate se ha planteado en torno al dilema guerra o paz. Creo que es un falso dilema. La propuesta de seguridad democrática que adelanta el actual Gobierno es, por encima de todo, una propuesta para la paz. El Estado democrático tiene por propósito central afianzar la convivencia, y el mandato que recibió el Presidente Uribe de la ciudadanía es un mandato para recuperar la plena vigencia de los Derechos Humanos, para fortalecer las instituciones democráticas y para fortalecer el pluralismo político que es la esencia misma de la convivencia. Este mandato pasa por recuperar el uso legítimo de la fuerza pero bajo ninguna circunstancia se excluye la posibilidad de buscar alternativas negociadas a los graves problemas de violencia que vive el país. Entonces aquí el fortalecimiento del Estado y la búsqueda de salidas negociadas deben mirarse de manera complementaria.

Un Estado fuerte es mucho más legítimo como interlocutor para buscar una salida negociada que un Estado débil. Por esa razón desde el mismo momento de su elección el Señor Presidente de la República ha planteado con claridad una alternativa negociada, ha planteado la posibilidad de una negociación con aquellos que con las armas se oponen al Estado democrático y al Estado de derecho. En su mismo discurso como Presidente electo dejó abierta la posibilidad de que el Secretario General de Naciones Unidas adelantara una gestión de buenos oficios para iniciar un proceso de paz con las FARC. Esa postura no ha variado, hasta el presente se mantiene; un día después de su posesión como Presidente el señor Secretario General de Naciones Unidas aceptó la invitación del Presidente y desde entonces hasta hoy se ha estado trabajando de manera incansable por tender un puente de negociación y de diálogo útil con el grupo de las FARC. En el momento de su posesión planteó el señor Presidente la posibilidad de buscar un alivio humanitario para las personas que estaban secuestradas y condicionó en aquel momento la posibilidad de un acuerdo en este sentido con la insurgencia al inicio de un proceso de negociación y de un cese de hostilidades.

Sin embargo, pocas semanas después de iniciado su gobierno y constatando el dolor de los familiares de los secuestrados tomó a finales de septiembre del año pasado la decisión de adelantar un Acuerdo Humanitario para la liberación de las personas secuestradas sin condicionarlo al inicio de un proceso de paz o a un cese de hostilidades. Desde entonces hasta el presente ha mantenido clara su postura. ¿Qué ha planteado el señor Presidente?. Está dispuesto a un Acuerdo Humanitario que permita la liberación de todas las personas secuestradas y simultáneamente asume el compromiso de buscar algún tipo de beneficio judicial para miembros de la guerrilla que estén en las cárceles a los que se les pueda otorgar este tipo de beneficio, siempre y cuando los miembros de la guerrilla que sean liberados se comprometan a no delinquir, a no volver a ofender a los colombianos con sus acciones de terror y que queden bajo la tutela de un país amigo.

Esta es una propuesta que el país ha apoyado mayoritariamente, el Presidente la ha dejado sobre la mesa, es un hombre de palabra, sin embargo hasta el presente no hemos obtenido respuesta útil, es decir, existe una voluntad del Presidente tanto para buscar una salida negociada con el grupo de las FARC a través de la mediación de Naciones Unidas, como también por supuesto para buscar la posibilidad de un Acuerdo Humanitario que libere a todas las personas secuestradas. Con el grupo del ELN adelantamos conversaciones desde los primeros días de iniciado el gobierno, tuvimos varios encuentros en Cuba durante el año pasado, a finales de año este grupo unilateralmente decidió suspender las conversaciones con el Gobierno, ¿qué se le dijo entonces?…Hagan una propuesta, ya el Gobierno les había hecho una propuesta en Cuba, que se mantiene viva, estamos dispuestos a sacar adelante la Convención Nacional que durante tantos años ha agitado como bandera el ELN, si esto se complementa con un cese de hostilidades. Se nos hace una propuesta absolutamente razonable, por parte del ELN no ha habido contrapropuesta, la estamos esperando, las puertas están abiertas.

En lo que va corrido de este año hemos invitado al grupo de países amigos del que hacen parte Francia, España, Noruega, Cuba y Suiza, a que nos acompañen con su labor facilitadora. En lo que va corrido de este año hemos invitado a la comisión facilitadora civil, donde hay representantes de todos los partidos para que nos acompañen también con sus buenos oficios frente al ELN. Les hemos dado a los miembros del ELN que están en la cárcel de Itagûi todas las posibilidades de comunicación para que sigan cumpliendo una labor y mantener un puente tendido hacia este grupo guerrillero; son esfuerzos que ha hecho y sigue haciendo el Gobierno de manera permanente.


Simultáneamente y siguiendo la promesa que hizo el Presidente durante su campaña de adelantar conversaciones con todos los grupos armados al margen de la ley, a finales del año pasado recibimos el mensaje por parte de las Autodefensas de que estaban dispuestas a adelantar conversaciones con el Gobierno a partir de un cese de hostilidades. Evidentemente estos grupos declararon unilateralmente un cese de hostilidades en diciembre del año pasado y en respuesta el Gobierno conformó una comisión exploratoria que trabajó durante todo este semestre de manera muy confidencial en múltiples reuniones con estos grupos hasta llegar el 15 de Julio pasado al acuerdo de Santa Fe de Ralito que nos permitió mostrarle al país un primer hecho de paz; la decisión clara por parte de todas las AUC de avanzar en su desmovilización y completar este proceso antes del 31 de diciembre del 2005.

Esperamos en las próximas semanas adelantar acuerdos similares con las otros grupos de Autodefensa. Rompimos así un circulo vicioso en este país: las Autodefensas decían "no nos desmovilizamos si no lo hace la guerrilla", la guerrilla decía "no nos desmovilizamos si no lo hacen las Autodefensas". Hemos logrado que uno de estos grupos, un actor armado bastante importante y que ha causado michísimo dolor al país, diga "estamos dispuestos a desmovilizarnos", creemos que este es un paso significativo en la consecución de la paz integral. Entonces quiero que quede claro, honorables senadores, que nuestros esfuerzos por conseguir la paz del país son constantes y permanentes, que no se contraponen en lo más mínimo a la política de seguridad democrática del Gobierno, sino que hacen parte integral de esa política de seguridad democrática; que tenemos abiertas las puertas para la mejor y máxima colaboración de todos aquellos que nos puedan ayudar en tender puentes de reconciliación. Hemos adelantado esta labor con la máxima confidencialidad, lo cual no quiere decir en secreto, simple y llanamente no queremos generar falsas expectativas, no queremos hacer espectáculos de la paz, creemos que ofende al país generarle falsas ilusiones en este campo, nos hemos atenido a una norma estricta, damos cuenta de los hechos. El Presidente lo dijo alguna vez: es posible que este Gobierno no tenga muchos discursos sobre la negociación, que este gobierno no tenga muchos folletos sobre lo que puede ser una paz negociada, pero tiene toda la voluntad, la voluntad indeclinable para labrar caminos de paz con aquellos que están dispuestos a hacerlo.


El Gobierno está dispuesto a brindar todas la garantías, todas las seguridades, todas las posibilidades a quienes decidan dejar el camino de las armas e integrarse plenamente a la vida democrática; habrá gran firmeza para defender la vida, para defender la integridad de todos aquellos que deciden venir a engrandecer esta aventura democrática en que estamos comprometidos. De manera periódica he tenido oportunidad con las comisiones de paz de Senado y Cámara de intercambiar opiniones, de comentarles de manera confidencial algunos detalles de los esfuerzos que estamos desarrollando por mantener abiertos estos caminos de negociación, así lo seguiremos haciendo desde el Gobierno y por supuesto siempre consideramos que ustedes señores senadores, señores Congresistas son nuestros mejores interlocutores. Muchas gracias".