ENTREVISTA ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ, LUIS CARLOS RESTREPO
RADIO TODELAR
Mayo 14 de 2004.

P.- ¿Háblenos de las bondades que contempla el acuerdo entre gobierno y autodefensas?

R.- Este Acuerdo que firmamos el día de ayer, creo que no solamente tiene el beneficio que avanzamos en el proceso de negociación, nos permite tener un lugar donde las autodefensas y el gobierno podrán conversar con la comunidad nacional e internacional sobre el avance de este proceso, sino que también va a servir para el perfeccionamiento del cese de hostilidades y por supuesto cumple con uno de los propósitos del gobierno que es avanzar en las zonas de ubicación.

En este caso, en esta zona estarán los máximos comandantes de las autodefensas con sus hombres de confianza bajo control del Estado es decir, esta es un zona donde imperará totalmente la legalidad vigente y en un lugar donde estas personas van a poder ser escrutadas, vigiladas por la comunidad nacional e internacional, de tal manera que ganemos en credibilidad dentro del proceso. Es un paso importante y aspiramos que sea definitivo en la consolidación del proceso de paz en el que estamos empeñados.

P.- Dice la historia que hay que aprender de ella para no repetir errores ocurridos en el pasado, ¿Qué aprendimos del proceso anterior con las Farc, la zona de distensión, para que no se pueda incurrir en lo mismo en esta zona espacial para autodefensas?

R.- El aprendizaje central tiene que ver con que una zona de estas no puede ser extraterritorial al ordenamiento legal colombiano; no puede ser una zona donde se eclipse el Estado, sino que debe ser una zona donde el Estado se fortalezca, donde la institucionalidad siga haciendo presencia bajo control de la fuerza pública, de tal manera que ganemos en institucionalidad y en legalidad y no que perdamos en eso, que es lo que nos interesa, que es tener mayor presencia del Estado colombiano en todo el territorio nacional.

P.- ¿Los miembros de autodefensas están unidos para hacer parte de esta zona especial o va a ser solamente una parte de los grupos de autodefensas los que van a estar convocados en el departamento de Córdoba?

R.- Quienes firman el acuerdo son un sector mayoritario de las autodefensas. Allí participan básicamente las llamadas Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá y el Bloque Central Bolívar, todos ellos se denominan de manera conjunta Autodefensas Unidas de Colombia; este es el sector indudablemente mayoritario de las autodefensas y ellos están muy unidos en la mesa, son un grupo muy compacto y eso da garantía que el acuerdo que firmamos el día de ayer es un acuerdo serio.

Hay otros grupos que están por fuera, con esos grupos seguiremos estableciendo puentes de comunicación y avanzaremos también en la medida de lo posible, para vincularlos al proceso de pacificación.

P.- ¿Qué fue fundamental para el convencimiento entre la partes de que había que dar este paso tan importante para el país, una zona especial?

R.- Como sucede en todos estos acuerdos, hay un cúmulo de circunstancias. Veníamos de un momento difícil, en las últimas semanas había un forcejeo en la mesa entre el gobierno y las autodefensas, las autodefensas habían hecho públicas sus molestias, el Presidente también fijó públicamente unos criterios, pero terminó primando una realidad pragmática tanto por parte del gobierno como de las autodefensas; Todos estos días previos a la reunión estuve trabajando por instrucciones del señor Presidente, para buscar una salida al proceso; entonces cuando llegué a la reunión, llegué con esa voluntad, con esa decisión, e incluso les dije: estoy dispuesto a reunirme de manera ininterrumpida, si hoy no sacamos algo vuelvo mañana o sino vuelvo pasado mañana y el sábado, el domingo, el lunes, el martes, el miércoles; esa era la disposición del gobierno.

Creo que ellos la entendieron, también estaban, dijéramos, en disposición de avanzar y llegamos finalmente a este acuerdo que es satisfactorio para las partes y creemos que es un gran avance.

P.- ¿Esos 368 kilómetros cuadrados qué características tienen? Describamos un poco para el país esa zona donde van a estar convocados los miembros de las autodefensas.

R.- Esta zona hace parte del territorio de Tierralta Córdoba, es zona rural del municipio de Tierralta Córdoba, corresponde a un siete por ciento de la extensión total del municipio de Tierralta, no involucra el casco urbano, ni involucra ninguna vía principal, ni allí hay ningún corredor de paso, ni tampoco alguna instalación estratégica para la economía o la defensa nacional, eso todo fue analizado.

Es una zona donde habitan unas tres mil quinientas personas, básicamente son fincas ganaderas o dedicadas a diferentes cultivos. La zona tendrá una vía de acceso, que será la vía oficial, que se desprende de la carretera central que lleva de Montería a Tierralta por lo que llaman el puente de Betansí hay una desviación, entra a una carretera destapada, se ingresa y compromete dos corregimientos que son Caramelo y Santa Fe de Ralito, es una zona completamente rural.

P.- ¿Quién va a financiar la manutención de ese grupo que se concentrará en esa zona?

R.- No tenemos una figura jurídica que nos permita dar la manutención a miembros de grupos al margen de la ley que no se hayan desmovilizado. Ese es un asunto que habrá que resolver; nosotros si podemos destinar recursos para otras cosas, por ejemplo: para la sede del gobierno, para la atención de las comunidades, para la fuerza pública que acordonará la zona y la vigilará, para la mesa de negociación, para las instalaciones de la mesa, para eso no hay problema y se está elaborando un presupuesto y tenemos algunos recursos disponibles, sin embargo exactamente para la manutención, le repito, no tenemos una figura jurídica ya que la figura que tenemos es para desmovilizados. Ellos tendrían que tener la condición de desmovilizados para poder ofrecerles esa manutención; a eso habrá que buscarle una alternativa y por su puesto la estamos explorando.

P.- ¿Cómo se va a reglamentar, qué se tiene contemplado como norma para el manejo de armas, de municiones, de explosivos?

R.- Allí no puede haber explosivos almacenados, no puede haber municiones almacenadas, no puede haber entrenamiento militar. Los miembros de las autodefensas que estén allí pueden portar sus armas personales; es decir, no pueden tener armas almacenadas; obviamente esas armas no se usarán ni se dispararán simplemente ellos las pueden portar.

La zona estará acordonada, vigilada por la fuerza pública controlando las vías de acceso, se coordinará con los miembros de autodefensas una seguridad interna, y ellos no pueden desarrollar ninguna actividad delictiva ni reclutar personas, ni ejercer presión sobre ciudadanos, ni coordinar operaciones ilícitas desde de la zona. Eso está claro en el acuerdo y la OEA verificará su cumplimiento.

P.- ¿Cómo espera el gobierno que reciba la comunidad internacional la suspensión de órdenes de captura de los jefes paramilitares?

R.- Aclaremos que la figura que utilizamos es la suspensión geográfica de las órdenes de captura. Mientras ellos estén dentro de la zona no serán capturados. Nosotros esperamos que la comunidad internacional entienda que es un procedimiento necesario para seguir avanzando en la negociación, además contemplado en la ley colombiana y por su puesto como hay una serie de controles adicionales, entre otras, pues el que estas personas que permanecen en la zona necesitarán permisos especiales de parte del gobierno para eventualmente salir a cumplir misiones de paz, creemos que todo eso le da una mayor credibilidad al paso que hemos dado y por eso esperamos que la comunidad internacional reciba positivamente esta decisión.

P.- ¿Este modelo de las zonas de ubicación puede ser aplicable ante un eventual proceso de negociación con las Farc?

R.- Totalmente, aún más, se lo ofrecimos al ELN hace dos años, se lo estamos ofreciendo hace dos años desde el comienzo del gobierno, basta con que el ELN o las Farc declaren un cese de hostilidades e iniciamos un proceso de paz; lo que les estamos pidiendo es mínimo, lo que les estamos pidiendo es que dejen de matar, que dejen de secuestrar, que dejen de poner explosivos que matan a civiles inocentes, eso los dignifica. Al ELN no le hace ningún bien andar matando maestros, asesinando médicos como hace poco en Casanare, secuestrando personas, eso no dignifica a ningún ser humano, entonces lo que les estamos pidiendo es algo básico: declaren un cese de hostilidades e iniciamos inmediatamente un proceso de negociación con ustedes y por supuesto estamos dispuestos a utilizar la figura de las zonas de ubicación.

P.- ¿ Como está proyectado en este acuerdo, qué espera que ocurra en los próximos seis meses?

R.- Aspiro a una consolidación del proceso, a la definición de un cronograma que empiece a cumplirse de la manera más rápida posible para desmovilizaciones y futura concentraciones, a que pueda haber una gran interlocución con la comunidad nacional e internacional que conozcan la realidad de este proceso y por supuesto nos ayude a darlos pasos siguientes, y a que haya un perfeccionamiento del cese de hostilidades de tal manera que cada vez sean menos los hechos de violencia atribuidos a los grupos de autodefensa.

P.- ¿El papel de la comunidad internacional, de los entes verificadores de la Iglesia, aclaremos un poco ante la opinión pública a través del noticiero Todelar?

R.- La Iglesia es acompañante, es facilitadora, es la tutora espiritual del proceso; la Iglesia nos seguirá acompañando en cabeza de Monseñor Vidal y de Monseñor García que han sido quienes han estado más cerca de este proceso. Ellos seguirán cumpliendo ese papel de facilitadotes y tutores espirituales.

La OEA, en representación de los países americanos, tiene un papel más comprometido, a partir del convenio firmado con el gobierno ellos cumplirán funciones de verificación en la zona, verificación sobre armamento, medios de comunicación, cumplimiento del reglamento interno, pero además serán ellos también los que tendrán una gran responsabilidad en la relación con la comunidad. Ellos serán los garantes de que los derechos de la comunidad se cumplan plenamente, lo cual quiere decir que el papel de la OEA va a ser muy importante en este proceso.

P.- Volviendo al tema de la extradición, decían ustedes que si los extraditables de las autodefensas muestran una buena conducta podría haber dentro de la comunidad nacional e internacional una actitud comprensiva sobre su situación, ¿a qué tipo de actitud comprensiva se refiere?

R.- Esa es una hipótesis que se formula desde el gobierno. Nosotros creemos que si los miembros de grupos armados al margen de la ley que participen en procesos de paz y estén solicitados en extradición, muestran un buen comportamiento, un propósito de enmienda, se esfuerzan en la pacificación de este país y eso lo ve con claridad, con transparencia la comunidad internacional y la comunidad nacional, podría generarse un ambiente político favorable para que eventualmente sean tratados con benevolencia frente a estos pedidos de extradición.

Es simplemente una hipótesis que nosotros formulamos y un escenario que habría que construir; por nuestra parte hemos dicho con claridad, no va a haber ninguna modificación en el ordenamiento legal colombiano referente a las solicitudes de extradición, seguimos respetando plenamente las solicitudes de extradición formuladas por Estados Unidos o por cualquier país del mundo y la decisión final sobre la extradición seguirá siendo una decisión discrecional del Presidente de la República. Pero creemos que si hay unos hechos de paz contundentes en Colombia, ustedes saben los entusiasmos que generan los hechos de paz y que eventualmente pues eso podría cambiar la opinión pública nacional e internacional y hacer más favorable el tratamiento a estas personas; sin embargo no quiero entrar en detalles por que es apenas un escenario que nosotros formulamos y que habría que construir dentro de la realidad política nacional.

P.- M ientras los líderes de las autodefensas se encuentran en la zona de ubicación allí cerca de Tierralta ¿qué va a pasar con las tropas de ellos?

R.- Quedó totalmente claro que ellos siguen siendo responsables del comportamiento de sus hombres. Ellos son los garantes del cumplimiento del cese de hostilidades, por eso se considera la figura de que ellos puedan salir con autorización expresa del Presidente a cumplir tareas relacionadas con la paz; la tarea más importante que ellos pueden salir a cumplir es estar en contacto con sus hombres para contenerlos, mantenerlos, y por supuesto el cese de hostilidades, perfeccionarlo, para persuadirlos en la necesidad de avanzar hacia las concentraciones y desmovilizaciones. Eso está claro. Ellos siguen siendo responsables del comportamiento de sus hombres a nivel nacional.

P.- ¿Cuál es su mensaje para los pobladores actuales de esa zona, que van a vivir un panorama distinto con la ubicación de esta zona?

R.- Quero decirle a los pobladores de Tierralta y especialmente de la zona rural de Caramelo y Santa Fe que tengan toda la confianza, que sus derechos no van a ser vulnerados, que van a tener en el gobierno y en la OEA un interlocutor permanente. Cualquier queja, dificultad que se presente la vamos a tramitar y no queremos interferir en sus actividades cotidianas. Es necesario coordinar con ellos unas medidas de seguridad para la zona. La OEA los convocará próximamente para que conjuntamente con la OEA y las autoridades locales y departamentales se decida cuáles deben ser esas medidas de seguridad, de tal manera que ellos tengan la mínima molestia pero que tengamos la máxima certeza de que allí no van a correr riesgos.

P.- ¿No es preocupante que tras la firma de este importante acuerdo siga siendo incierto la suerte del líder político de las autodefensas, Carlos Castaño?

R.- Claro. La desaparición de Carlos Castaño pende como una sombra sobre el proceso. Resulta difícil aceptar que una persona con la que hemos estado hablando, que ha jalonado este proceso, que ha tenido unas actitudes favorables a la paz, de pronto desaparezca y no quede claro qué aconteció. El Presidente me pidió que le solicitara a las autodefensas, y así lo hice, la necesidad de fijar una postura pública frente al hecho y que nos transmitan de manera creíble su propia versión sobre los hechos; y que sería muy importante que ellos colaborarán con las autoridades en el esclarecimiento de esta situación.

Ese es un pedido que el gobierno ha hecho y en principio ellos se han mostrado dispuestos a responder positivamente ese pedido.

P.- ¿En qué momento está contemplado que en los tramos de estos acercamientos el Presidente de la República tenga un contacto directo con estos actores del conflicto?

R.- Esa posibilidad no está considerada. El Presidente en días pasados públicamente ratificó que yo era su delegado en la mesa. De todas maneras el país debe tener la confianza de que este proceso lo está manejando es el Presidente. Yo no doy paso sin instrucciones directas del Presidente, seguiré cumpliendo esas funciones todo el tiempo que él lo considere pertinente, pero por ahora no está considerada una presencia directa del Presidente, ni en la zona, ni en la mesa.

P.- ¿Frente al papel de las Fuerzas Armadas, cómo se va a implementar el aseguramiento de estos 368 kilómetros cuadrados?

R.- Sobre eso ya hemos empezado a trabajar. Obviamente tendrá que haber unos dispositivos especiales, pero en los próximos días avanzaremos más en detalle con las Fuerzas Armadas, con Ejército, con Policía, con la Fuerza Aérea, para brindar la mayor seguridad en la zona.

P.- ¿Cuál considera usted debe ser el papel de los medios de comunicación frente al cubrimiento de esta nueva etapa en lo que acercamientos de gobierno con actores de conflicto se refiere?

R.- La actitud debe ser de objetividad y prudencia. La confidencialidad ha servido. Hemos tenido tantas dificultades internas en la mesa, pero si hubiéramos tenido un micrófono al lado, a lo mejor en medio de esas dificultades, esto revienta. Tampoco es deseable que los medios hagan una presencia permanente y diaria en la zona y entonces los señores de las autodefensas empiecen a opinar sobre lo divino y sobre lo humano y que haya transmisiones en directo todos los días como pasaba en el Caguán. No, eso no es deseable.

Siempre he dicho que estos temas de la violencia y de la paz los debíamos manejar con mucha prudencia, sin tanta espectacularidad. A veces queda uno con un mal sabor; mire usted que cuando se desmovilizó el Bloque Cacique Nutibara yo me vine a dar cuenta que estaban transmitiendo en directo cuando terminó el acto, y después han dicho que el gobierno quiso montar un espectáculo y un show, no, lejos de nosotros querer montar espectáculos.

Yo entiendo que los medios de comunicación se interesan en este tema y que es un tema de vital importancia para el país, pero si pudiéramos hacer un poquito de continencia informativa, de ser prudentes en el manejo de la información, por supuesto teniendo los medios el libre acceso a la zona, con algunas regulaciones, como sucede en todo sitio para entrar, yo pediría la máxima prudencia, la máxima objetividad; es decir no un alto perfil, un mediano perfil, sin espectacularidad y sin show, eso nos ayudaría enormemente, y creo que coincidimos tanto autodefensas como gobierno que las cosas deben ser así.

P.- Una de las versiones que salio a la luz pública es que sus propios familiares asesinaron a Carlos Castaño. ¿Ustedes no temen estar negociando con los asesinos de Castaño?

R.- Usted tiene razón. Esa es una de las hipótesis que ha manejado los medios de comunicación y hay algunos testimonios al parecer, que involucran a miembros de las autodefensas en los sucesos. Sin embargo permítame aclararle lo siguiente: El señor Vicente Castaño que es el hermano de Carlos, que está sentado en la mesa, tuvo oportunidad de hablar con migo días después de los sucesos en que desapareció Carlos Castaño y él me dijo a mi lo mismo que le han dicho al país, que ellos no tienen responsabilidad en los hechos y que desconocen el paradero de Carlos Castaño.

Ese es un asunto ambiguo, confuso, usted tiene razón, crea dudas, por eso es que nosotros hemos pedido, por un lado, que se establezca la verdad judicial y, si se establece la verdad judicial debe haber las consecuencias pertinentes desde el punto de vista judicial; que políticamente ellos aclaren la situación, pero también desde el punto de vista pragmático todas las personas que hemos consultado, especialistas en procesos de paz nos han dicho, ustedes tienen que continuar, ustedes no pueden romper, no pueden echar por la borda este esfuerzo, y así lo hemos hecho. Entonces hay que conjugar una cosa con la otra y entender que avanzamos pero que esa exigencia a las autodefensas para que nos ayuden a aclarar lo sucedido es importante.

P.- ¿Ese último contacto que usted tuvo con Carlos Castaño y la impresión que le dejó, entendemos que en los últimos meses no tenía mucho poder de decisión frente al pensamiento de las AUC?

R.- Él realmente no tenía mando militar desde hace muchos meses y desde el 31 de marzo él no tenía tampoco mando político. Él había perdido mucho, él era el jefe político de las autodefensas, pero a partir del 31 de marzo se configura un comité negociador del que él no participa. Él hizo llegar ese 31 de marzo una carta a la mesa de negociación dirigida a mí en la que dice que no participa en el proceso porque no está de acuerdo con el manejo que las autodefensas le están dando al proceso. Él tenía algunas diferencias en algunas posiciones, él era moderado, podríamos decir, y se inclinaba a aceptar las exigencias del gobierno; por ejemplo, había aceptado los términos de la nueva ley de justicia y reparación. El último mensaje que recibí de él, cuatro días antes de su desaparición, era un mensaje donde dejaba claro que aceptaba los términos de la ley de justicia y reparación, que había que pagar un tiempo de pena privativa de la libertad y que había que reparar a las víctimas; igual él insistía mucho en que se debía avanzar hacia la desmovilización total.

Sin embargo era ya una opinión personal porque desde hace muchos meses se ha venido configurando un equipo negociador, que es el equipo con el cual yo firmé el acuerdo ayer, que es realmente el que ha venido tomando las decisiones en la mesa.

P.- Volviendo al caso de la zona de ubicación, ¿cuántas prórrogas están previstas para que los líderes de las autodefensas se encuentren allí en Santa Fe de Ralito?

R.- Por ahora se definió un periodo de seis meses prorrogables. Esperemos que transcurran los seis meses, y esperemos que valoremos la situación a ver si es válido prorrogarlo o no. Obviamente si el proceso marcha, si los intereses de la paz nacional lo ameritan, pues el gobierno prorrogaría la zona.

P.- Esas primeras impresiones que usted recibe de la opinión pública, del país en general. ¿Cómo las ve, siente que el país está receptivo a un acuerdo como este que se ha logrado?

R.- Creo que si. Hay una actitud de esperanza, hay una actitud alentadora. Yo confío mucho en la opinión pública colombiana. Los colombianos quieren dos cosas: que cese la violencia, que haya seguridad básica y que consigamos la paz. Creo que en principio este paso es bien recibido. Tenemos que ser muy cautelosos para no defraudar a la opinión. Desde el gobierno tenemos claro que nosotros no podemos fracasar porque eso genera una desesperanza colectiva muy grande. La gente le ha apostado mucho a la paz y por momentos siente que ese camino está como bloqueado.

Trataremos de responder a esa opinión pública, a ese pueblo que ha confiado al Presidente Uribe y que sigue confiando en nosotros y siempre estamos pensando es en el pueblo colombiano y en disminuir esta espiral de la violencia, en salir de esta larga noche de la violencia para poder llegar a la reconciliación y a la paz.

P.- ¿Cómo reparar los daños lógicos de la consecuencia de este avatar que producen las hostilidades en Colombia por tantos años?

R.- En la ley de justicia y reparación damos un avance en ese sentido. Se establecen mecanismos para la reparación a las víctimas. Sin embargo en este campo se puede avanzar mucho más. Ya el Estado está haciendo cosas, por ejemplo, hay una legislación especial para los desplazados de la violencia. Usted sabe que un desplazado de la violencia en Colombia recibe una atención por parte del Estado. Las víctimas del terrorismo también reciben un apoyo por parte del Estado y eso de una u otra forma hace parte de la política de reparación.

Recientemente se han estado poniendo en marchas también medidas para beneficiar a familiares de secuestrados y eso también hace parte de la reparación. Creo que el país está explorando este camino de la reparación. De pronto haría falta en un futuro una gran ley que involucre lo que son todos los mecanismos de reparación ya que esa ley no la tenemos, pero yo creo que vamos avanzando y cada vez el país es más conciente de que tenemos que avanzar en la reparación para conseguir la reconciliación.

P.- ¿Cuál es ese reto personal el siquiatra Luis Carlos Restrepo para con el país al momento de afrontar y colocarse como responsabilidad estos acercamientos en una accidentado proceso de paz, si miramos hacia atrás en Colombia?

R.- Mi compromiso personal como siquiatra es construir convivencia. Si yo puedo poner un granito de arena para que este país sea más tolerante, más respetuoso, y para que podamos avanzar en un pacto básico de confianza, me sentiré satisfecho.

 

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