| ENTREVISTA ALTO COMISIONADO PARA LA PAZ, LUIS CARLOS RESTREPO
Diario El País (España)
Octubre 3 de 2003
(Pilar Lozano)
Nuestra idea es que haya una alternativa
a la pena de cárcel.
En su intervención la semana pasada ante la Asamblea
General de la ONU, el presidente de Colombia, Álvaro
Uribe, defendió un proyecto de ley que establece
la suspensión de penas de cárcel para los
delitos, incluso los más atroces, cometidos por los
grupos paramilitares y por las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación
Nacional (ELN). La inhabilitación para ser elegido
o la prohibición de residir en ciertos lugares o
aproximarse a sus víctimas son los castigos que sustituirían
a las penas de presidio. "La paz definitiva es la mejor
justicia", dijo Uribe. Los detractores de la iniciativa,
algunos partidarios del presidente, aseguran que es una
"impunidad disfrazada" y que las "atrocidades
deben significar prisión". El artífice
de la Ley de Alternatividad Penal es el comisionado para
la Paz, Luis Carlos Restrepo.
Pregunta. No falta quien califica las penas alternativas
a la cárcel como una ridiculez jurídica. Y
la ONU asegura que se corre el peligro de la impunidad porque
no hay reparación a las víctimas.
Respuesta. Lo importante no es castigar al victimario, sino
reparar a la sociedad y a la víctima. La consecución
de la paz la entendemos como la reparación de la
sociedad. Si una persona que pertenece a un grupo armado
nos ayuda efectivamente a desmontar su organización
creemos que ésa es una reparación eficaz a
la sociedad. Si además esa persona puede contribuir,
de manera material o simbólica, a la reparación
de las víctimas, completamos de manera plena el horizonte
de la reparación. El proyecto de ley deja en manos
del juez las decisiones. Lo que no compartimos es que vayamos
en contra del principio filosófico fundamental que
es buscarle una alternativa a la pena de cárcel.
P. ¿No acepta que al menos paguen parte de la condena?
R. No, nuestra idea es que haya una alternativa a la pena
de cárcel.
P. ¿Cómo se explica que Carlos Castaño,
jefe paramilitar con 27 órdenes de captura por masacres
y asesinatos, o Jorge Briceño, comandante de las
FARC, queden libres a cambio de comprometerse a no ir a
determinado lugar del país?
R. Nosotros tenemos que buscar una alternativa para esas
personas que han cometido delitos atroces. Sin esto no puede
haber una negociación efectiva y sólo queda
la opción militar. El mundo nos pide que exploremos
la salida negociada. Estos señores no van a negociar
para ir a la cárcel. Este instrumento nos permite
asegurar un pleno esclarecimiento de los hechos, pues exige
al desmovilizado confesar sus delitos. No va a haber impunidad.
P. ¿Hasta qué punto se puede decir que esas
investigaciones se van a cumplir en un país en el
que hay tanta impunidad?
R. Lo que pretendemos con esta ley es fortalecer la justicia
reduciendo el conflicto. Como no va a haber una amnistía
global, las instituciones judiciales van a mantener plena
capacidad de investigación. Por eso, no hay perdón
ni olvido.
P. En El Salvador fue muy importante la comisión
de la verdad, ¿no se ha pensado en esto?
R. Las comisiones de la verdad son extrajudiciales, propias
de países donde la justicia está colapsada.
Por esa razón excluimos esta posibilidad. El gran
problema que tenemos es que por el poder de estas organizaciones
armadas ha sido prácticamente imposible detenerlos
y llevarlos a las cárceles. Lo que queremos es que
colaboren a desmontar su organización.
P. Otro riesgo es que se puedan cobijar otro tipo de delitos
como el narcotráfico.
R. Es muy difícil encontrar un jefe de una organización
armada en Colombia que no tenga de una u otra forma responsabilidad
en el narcotráfico. Pero de manera pragmática
sí hay una distinción: las autodefensas se
definen por una actividad antisubversiva, y la guerrilla
por un propósito antiestatal. Aunque actúen
como una mafia por momentos y se alimenten del narcotráfico,
es evidente que tienen otro propósito. Con organizaciones
de narcotraficantes no vamos a negociar.
P. ¿Cree que algún jefe de las FARC o del
ELN se entregará?
R. Sí. Mucha gente me ha dicho que a los miembros
de la guerrilla no les interesa su situación judicial.
Es falso. No ofrecer alternativas judiciales a los miembros
de la guerrilla es incitarlos a que sigan pensando que el
único camino es derrocar el sistema
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