| ENTREVISTA / EL TIEMPO
Julio 17 de 2003
EL COMISIONADO RESTREPO
HABLA SOBRE LO QUE VIENE PARA EL PROCESO
'No habrá impunidad'
El Alto Comisionado de Paz también
dice que terminado este gobierno no habrá autodefensas
y que Gobierno no se opondrá a las extradiciones.
Dijo que solo hablaría cuando se presentaran hechos.
El martes, el Gobierno y las Autodefensas Unidas de Colombia
(Auc) suscribieron el acuerdo que permitirá la desmovilización
de una fuerza que ha hecho su guerra a punta de masacres
y desplazamiento forzado.
Es un acuerdo histórico que no se puede desconocer.
Por eso, Luis Carlos Restrepo, alto comisionado para la
paz, se decidió a explicarlo:
¿Cómo califica el punto al
que ha llegado este proceso?
De definitivo y contundente. Las Auc aceptan
su desmovilización total y pactan con el Gobierno
una fecha límite para hacerlo. Cuando iniciamos las
conversaciones, ellos seguían condicionando su desmovilización
a la derrota de la guerrilla y a que el Gobierno hiciera
previamente plena presencia en las zonas de influencia de
ellos. También existía la pretensión
de las Auc de tener unos espacios de discusión con
la comunidad, pensados en esquemas de negociación
con la guerrilla en gobiernos anteriores.
Firmado este acuerdo, ¿qué
viene en lo inmediato?
El acuerdo de desmovilización total
de las Auc implica un proceso cuyo cronograma vamos a definir
en los próximos 90 días. Las primeras desmovilizaciones
se iniciarían este año. Avanzaríamos
con la mayor rapidez posible y esperamos terminarla antes
del 31 de diciembre del 2005. Es decir, terminado este gobierno,
no habrá grupos de autodefensa.
¿Cuáles serán los
costos y cuáles los beneficios de esta desmovilización?
Los beneficios son claros. El Estado colombiano
va a ganar en legitimidad, va a mejorar la situación
de derechos humanos, va a disminuir la violencia, vamos
a sacar a un actor del conflicto y queda más despejado
el camino para una negociación con la guerrilla.
Los peligros están relacionados con la preocupación
por la seguridad de las comunidades donde tienen influencia
las Auc. He recibido la presión de líderes
empresariales y comunitarios, que de buena fe, pero de manera
equivocada, me han dicho que el Gobierno no puede plantear
esta desmovilización. El Estado tiene que ganarse
la voluntad de estas comunidades.
¿El país está preparado
para vivir sin las Auc?
Creo que sí. Las Auc se volvieron
indeseables. Si algunos creyeron que esa podría ser
una alternativa, es absolutamente claro que es peor el remedio
que la enfermedad.
Plantea usted que la gran masa de paramilitares
estaría cobijada por el delito de sedición.
¿Son delincuentes políticos?
Son dos cosas diferentes. En ninguna circunstancia
hemos considerado darles un reconocimiento político
a las Auc. Otra cosa es aceptar que guerrilleros y Auc cometen
delitos contra la seguridad del Estado, que es lo que tradicionalmente
se conoce como delitos políticos: rebelión,
sedición y asonada. Mientras los guerrilleros incurren
en el delito de rebelión, que consiste en tratar
de derrocar el Estado; las Auc incurren en el delito de
sedición, es decir, que de manera transitoria interfieren
con el normal funcionamiento del Estado. Para el grueso
de las Auc, hay un camino que es la amnistía y el
indulto por sedición. Este es un asunto netamente
jurídico, sin implicaciones políticas.
¿El Gobierno presentará finalmente
el proyecto de ley para darles libertad a los autores de
delitos atroces?
El Presidente quiere presentarlo. Es un
proyecto estructurado desde los principios de verdad, justicia
y reparación. No va a haber impunidad. Las personas
que están procesadas por delitos atroces deben ser
condenadas y solamente se les va a ofrecer una alternativa
en cuanto a la pena: en vez de que sea cumplida en una cárcel,
que haya penas alternativas y puedan hacer acciones de reparación
social.
¿Podemos decirles a las víctimas
que se sabrá quién cometió las masacres
y por qué?
Va a haber plena verdad. Queremos incorporar
esta figura de las comisiones de la verdad, pero dentro
de los mecanismos de justicia. En el proyecto se ha planteado
que haya una especie de comité de alto nivel, nombrado
por el Presidente, que se encargue de mantener viva la memoria
sobre estos procesos y que, eventualmente, puedan ser públicos
para que cualquier ciudadano pueda aportar nuevas pruebas
a la justicia. No va a haber impunidad.
¿Los salvoconductos permitirán
que los jefes paramilitares hagan vocería nacional
e internacional?
Queremos que la negociación
sea eficaz, pero no queremos espectáculos. Los salvoconductos
deben estar condicionados a un perfecto cese de hostilidades,
a que no haya ningún tipo de delito por parte de
las personas que tienen esta condición, a que esas
personas estén completamente entregadas a las labores
por la consecución de la paz. Aquí tendrá
que haber recato y mesura.
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