El delegado de la OEA, Sergio Caramagna, renovó el compromiso de la Organización por apoyar los esfuerzos de paz de los colombianos, así como los procesos de desmovilización de los grupos armados al margen de la ley. El señor Caramagna asistió a la ceremonia de desmovilización y entrega de armas de las Autodefensas Campesinas de Ortega.

PALABRAS DEL DELEGADO DE LA ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA), SERGIO CARAMAGNA, DURANTE LA CEREMONIA DE DESMOVILIZACIÓN Y ENTREGA DE ARMAS DE LAS AUTODEFENSAS CAMPESINAS DE ORTEGA.
Diciembre 7-2003

Queridos hermanos colombianos, de parte de la Secretaria General de la Organización de Estados Americanos OEA, muy buenos días a todos. Queremos saludar muy especialmente y agradecer la invitación del Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo. Queremos agradecer la presencia del señor gobernador del Cauca, Floro Tunubalá, de los representantes de las Iglesias católica y evangélica; de los hombres que constituyen e integran la comisión exploratoria, del equipo del Alto Comisionado y a los pobladores de la comunidad del Edén y a los hombres y mujeres de las Autodefensas Campesinas que hoy se desmovilizan.

Es la segunda vez que el Alto Comisionado para la Paz invita a la OEA para acompañar un proceso de desmovilización de grupos armados en este querido país. Primero lo hicimos en Medellín con el Cacique Nutibara y hoy aquí con ustedes.

Esto significa que la Secretaria General de la OEA va construyendo un compromiso de apoyar firmemente los esfuerzos de paz que todos los colombianos especialmente la inmensa mayoría de ustedes están esforzados en conseguir.

Quiero decirles también que me hago eco y me identifico especialmente con las palabras de la representante de la Comunidad, la señora Noris. Ella representa el sentimiento de estas comunidades que han sido azotadas por la violencia. Y quiero decirle a los hombres y mujeres que hoy van a dejar las armas, que la OEA los mira tal cual son: hombres, campesinos e indígenas que quieren trabajar en paz en estas montañas.

Quiero también decirles que desde afuera de Colombia las cosas se ven de otra manera; y desde adentro de Colombia y junto a los pobladores, junto a las autoridades y junto a todos ustedes, las cosas se ven de otra forma. Nosotros queremos seguir conociendo más a fondo quiénes son ustedes, cuáles son sus aspiraciones y sus anhelos y comprometer nuestros mejores esfuerzos para tratar de estar a la altura del trabajo que vienen haciendo los colombianos por conseguir la paz en este querido país.

Les deseo toda la suerte del mundo, tengan fe, tengan confianza, nosotros vamos a colaborar con ustedes para reforzar esa fe y esa confianza.

Muchas gracias.

 

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