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DECLARACIÓN DEL CONSEJO DE ASUNTOS GENERALES Y RELACIONES
EXTERIORES DE LA UNIÓN EUROPEA.
CONCLUSIONES DEL CONSEJO SOBRE COLOMBIA
Enero 26-2004
Recordando los términos de la
Declaración de Londres de julio de 2003, acordada
por el gobierno colombiano y los representantes de otros
gobiernos y de las organizaciones internacionales presentes
en la reunión de Londres sobre el apoyo internacional
a Colombia, el Consejo ha expresado su pleno apoyo al gobierno
colombiano en su actual esfuerzo por reformar las instituciones
colombianas y desarrollar un Estado democrático plenamente
efectivo en todo el territorio de Colombia, compatible con
el Estado de Derecho, el respeto de los derechos humanos
y del Derecho internacional humanitario, así como
con el bienestar y la seguridad de los ciudadanos de Colombia.
El Consejo ha observado que se han producido avances significativos
en la extensión de la presencia del Estado en el
territorio nacional, y ha manifestado sus esperanzas de
que todas las instituciones del Estado democrático
sean pronto plenamente efectivas en todos los ámbitos.
El Consejo ha advertido los progresos logrados
hasta ahora en las reformas económicas y políticas
concebidas para hacer frente a las desigualdades existentes
en el país y fomentar el desarrollo sostenible, y
ha manifestado su apoyo a la continuación y aceleración
de dicho proceso. El Consejo ha manifestado, también,
su pleno apoyo al gobierno colombiano en su lucha contra
el terrorismo y contra la producción y tráfico
ilícitos de estupefacientes, destacando la necesidad
de hacerlo dentro del respeto del Estado de Derecho, del
Derecho internacional humanitario y de los instrumentos
internacionales de derechos humanos a los cuales se ha adherido
Colombia.
El Consejo ha celebrado la reducción
de las cifras globales de asesinatos y secuestros en Colombia
que indican las últimas estadísticas publicadas,
y ha manifestado sus esperanzas de que esta tendencia descendente
continúe.
El Consejo ha reiterado su pleno apoyo al
compromiso del presidente Uribe de buscar una solución
negociada al conflicto armado interno, incluso mediante
el compromiso directo con aquellos grupos armados ilegales
que estén dispuestos a negociar un acuerdo de paz.
El Consejo ha insistido en que los grupos armados ilegales
cesen las hostilidades y emprendan un diálogo constructivo
y significativo. Concretamente, el Consejo, aun reconociendo
la liberación reciente de algunos rehenes, ha destacado
la importancia de una rápida liberación de
todos los rehenes y secuestrados que quedan. Ese acto de
carácter humanitario por parte de los grupos armados
ilegales podría ser realizado en el marco de un acuerdo
humanitario y daría una señal positiva de
su intención de tomar el camino de la paz.
El Consejo ha reiterado la disposición de la UE a
brindar asistencia para el logro de una solución
pacífica al conflicto, dentro del marco de una estrategia
global de paz. El Consejo ha destacado asimismo la importancia
del papel del Asesor Especial del Secretario General de
la ONU sobre Colombia.
El Consejo ha resaltado la importancia de
actuar pronta y efectivamente contra la impunidad y la connivencia,
en particular en lo que se refiere a los grupos paramilitares.
El Consejo ha subrayado la necesidad de que los miembros
de los grupos armados ilegales se desmovilicen y reinserten
en la sociedad con arreglo al Derecho y a la jurisprudencia
internacionales correspondientes, y de modo tal que se respete
el derecho de las víctimas del conflicto a la verdad,
la justicia y la reparación. En este contexto, el
Consejo ha destacado la particular importancia de seguir
modificando la proposición de ley de amnistía
con objeto de hacerla plenamente coherente con las obligaciones
contraídas por Colombia en razón de los instrumentos
internacionales de derechos humanos y del Derecho internacional
humanitario.
El Consejo ha manifestado su honda preocupación
por lo que respecta a la situación, aún grave,
de los derechos humanos y del Derecho internacional humanitario
en Colombia, y ha instado al gobierno a hacer frente urgentemente
a esta situación, en particular aplicando inmediatamente
las recomendaciones específicas del Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, incluida
la recomendación de publicar un plan de acción
sobre los derechos humanos con un calendario para su aplicación.
El Consejo ha recordado en particular la recomendación
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos relativa a la cuestión de la atribución
de competencias judiciales a las fuerzas de seguridad, y
ha expresado la esperanza de que el Congreso pueda seguir
debatiendo la ley que la permite.
El Consejo, tomando nota con honda preocupación
del sufrimiento de los desplazados internos y de los habitantes
de las comunidades cercadas, ha confirmado la disposición
de la UE a colaborar con el gobierno colombiano y la ONU
para realizar una labor específica y coordinada con
objeto de resolver esta crisis.
El Consejo ha puesto de relieve las peligrosas
condiciones de seguridad en las cuales se ven obligadas
a actuar en Colombia las ONG nacionales e internacionales
y las organizaciones de la sociedad civil, entre ellas los
sindicatos y los defensores de los derechos humanos, e insta
al gobierno a cooperar estrechamente con todos esos grupos
con objeto de garantizar su protección. El Consejo
ha destacado la importancia de un diálogo periódico
y constructivo entre el gobierno y la sociedad civil en
la búsqueda de una solución pacífica
a los problemas de Colombia, y ha celebrado los últimos
contactos de este tipo mantenidos en el contexto de la acción
consecutiva a la reunión de Londres, de julio de
2003, sobre el apoyo internacional a Colombia.
Por último, el Consejo ha insistido en la importancia
de lograr la plena aplicación de la Declaración
de Londres. Ha celebrado los trabajos del Grupo de 24 países
(Grupo de Londres), que, con este fin, mantiene un diálogo
constructivo con el gobierno colombiano, la sociedad civil
y otras partes interesadas. Consecuentemente con los compromisos
suscritos en Londres, el Consejo ha instado a los Estados
miembros y a la Comisión a seguir desarrollando sus
programas de cooperación, con insistencia particular
en la consolidación democrática de las instituciones
del Estado, la paliación de la crisis humanitaria,
la protección de los derechos humanos, el fomento
de las actividades medioambientales y el desarrollo de alternativas
viables a la producción ilícita de estupefacientes.
A este respecto, el Consejo ha expresado su satisfacción
por lo que respecta a la reciente ampliación del
Sistema de Preferencias Generalizadas de la UE, con inclusión
del régimen de drogas, así como la iniciación
del segundo Laboratorio de Paz de la UE, hechos ambos que
se espera constituyan una valiosa contribución al
logro de ese objetivo. |