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ENTREVISTA DEL SECRETARIO GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN
DE ESTADOS AMERICANOS, CESAR GAVIRIA TRUJILLO A LA W RADIO
Enero 26 de 2004
Presidente Gaviria, ¿aquí
estamos ante una situación distinta a la que ha
celebrado usted como Secretario de la Organización
de Estados Americanos en Venezuela, en Perú, en
Jamaica, en países que tiene la necesidad de su
acompañamiento, o verificación, o estamos
ante efectivamente algo extraordinario que le pueda crear
molestia a algunos de sus socios?
César
Gaviria: No sé si molestia es una expresión
adecuada, para mí es medianamente claro que dentro
de las facultades que me ha otorgado la nueva carta democrática
de la Organización. Yo puedo adelantar estas gestiones
cuando así me lo solicite el gobierno, cualquier
gobierno que crea que puedo hacer la contribución
a una democracia; por lo demás, dentro del sistema
interamericano, la Cumbre de las Américas, la Asamblea
de la OEA, la Cumbre de Bolivia, de Jefes del Grupo de
Río, todas han venido respaldando la política
de seguridad democrática del presidente Uribe,
no se puede decir que no hay un mandato político
o que no ha habido una expresión de respaldo a
ese proceso.
En un viaje, a la Cumbre
de Bolivia, el Presidente Uribe dijo que si era posible
que yo le prestara esa cooperación, que Naciones
Unidas encontraba difícil cumplir esa función
porque ellos tendrían necesariamente que llevar
el tema a Consejo de Seguridad, tendrían que enviar
acá personal armado, cascos azules y eso se ve
una posibilidad muy remota y tiene inclusive problemas
de conveniencia. Nosotros en cambio tenemos una tradición
de desmovilizar a personal armado, lo hicimos en la década
de los 90, lo hicimos particularmente en Nicaragua; fue
la OEA la que desmovilizó la contra nicaragüense,
que también era un grupo paramilitar no era un
grupo guerrillero, era un grupo paramilitar, la persona
que va a asumir las funciones en Colombia es la misma
persona que realizó ese proceso a lo largo de los
90 y que la comunidad internacional sabe que fue un proceso
muy exitoso y muy exigente y positivo en materia del respeto
por los derechos humanos: Eso diría yo que es lo
fundamental, creo que esa cooperación la podemos
prestar nosotros, yo también he señalado
que tengo dudas sobre el proceso de la ley de alternatividad
penal, pero, y esas dudas las tenemos todos los que sabemos
que esa ley no ha tenido todavía un trámite,
yo confío en el buen juicio del gobierno, en el
buen juicio del Congreso, en el buen juicio de la Corte
Constitucional.
Colombia es un país
con instituciones y estoy seguro de que todas las reservas
y las dudas y los temores que se tienen se van a tener
en cuenta allí, obviamente incluidos los que tiene
la comunidad internacional, pero yo no creo que el proceso
se deba paralizar hasta tanto no se expida una ley que
cumpla con esos requisitos, yo personalmente también
pienso que los delitos de rebelión y asonada, los
de naturaleza política pueden tener un tratamiento
y deben tener un tratamiento diferente que los delitos
de narcotráfico, no pueden tener el mismo y que
no es lo mismo un paramilitar razo que un jefe de una
de las agrupaciones paramilitares. Allí, el gobierno
tiene un problema serio por resolver, el Presidente Uribe
mismo lo reconoce; pero estos procesos son así,
son largos y necesitan confianza. Yo, de veras, confío
en que el gobierno de Colombia va a encontrar soluciones
razonables que permitan que este proceso avance más.
Ahora, hay gentes y personas
que son puristas que tal vez sientan que el tipo de desmovilizaciones
que se ha dado recientemente, por ejemplo el de Medellín,
yo creo que la desmovilización de cerca de 800
personas es una noticia importante, estimulante, a esta
gente hay que ayudarle a su reinserción a la vida
civil. Yo espero que la comunidad internacional en efecto
lo haga y francamente no entiendo cuál es la gran
ansiedad que se ha creado sobre algo que, además,
se ha trabajado tranquilamente y además se ha tramitado
ante la Cancillería y fue el presidente Uribe el
que decidió la oportunidad para firmarlo. Obviamente
no fuimos nosotros.
Pregunta:
El informe del periódico El Tiempo dice que los
países Canadá, Brasil, México, Argentina,
países de la Unión Europea y hasta el Vaticano
están furiosos, indignados y que este convenio
les cayó como un balde de agua fría. ¿Alguno
de estos países le ha presentado alguna molestia?
César
Gaviria: No, eso no lo he tenido. Entiendo que
en Washington una embajada dijo que tenía algunas
reservas. Es probable que esas preocupaciones estén
a nivel de Bogotá. Yo me imagino que son un poco
exageradas, obviamente estoy en disposición de
darle las explicaciones que sean del caso, si de veras
ellos las necesitan. Yo no veo, por lo menos, a ninguna
otra institución que pueda cumplir el papel que
puede hacer la OEA, que tenga la experiencia que tiene
la organización. Yo entiendo que por lo menos hay
un dirigente de una organización internacional
que quiere negociar la ley de alternatividad penal con
el gobierno. Yo creo que tiene una pretensión inalcanzable,
porque le gobierno no puede negociar esa ley con ningún
funcionario internacional, tiene que esperar al Congreso,
tiene que dejar que el debate se de en Colombia en los
medios, en el propio Congreso, en las organizaciones de
la sociedad civil, esa es una ley que, en efecto, es muy
importante, pero su discusión no ha comenzado y
nadie puede pretender que el gobierno negocie esa ley.
Yo como he dicho también tengo temores sobre el
eventual contenido de la ley, pero esos temores no se
me van a disipar hasta que la ley no salga, inclusive
pase por el control de la Corte Constitucional.
Colombia es un país
que tiene instituciones sólidas, democráticas,
es un estado de derecho, aquí los presidente no
pueden cometer arbitrariedades y yo confió en que
en este caso no se van a cometer y que gobierno, congreso
y opinión civil y comunidad internacional van a
encontrar una cosa que sea capaz de conciliar los distintos
valores que en esta oportunidad hay que conciliar. Yo
también creo que los temas de masacre merecen un
análisis y un tratamiento especial. Es una ley
difícil, pero este proceso es difícil. Lo
que si tenemos que saber es que a la paz de Colombia se
llega a pedazos, nunca vamos a tener una paz que resuelva
todos los problemas pendientes con la guerrilla, con los
grupos armados, con los paramilitares. Eso es lo que hemos
vivido en estos años, la paz que se hizo con una
fracción del EPL en las administraciones Barco
y Gaviria, iniciadas en la administración Betancourt,
la paz que se hizo con el M-19, lo que se hizo con el
Quintín Lame con el PRT, esto fue llegando un grupo
después del otro, y creo que si el presidente Uribe
solo consigue desmovilizar algunos grupos guerrilleros
y paramilitares y no consigue la plena pacificación
del país, eso es un paso importante.
Ahora, lo que el presidente
Uribe está haciendo en este caso es tratar de recuperar
el control del territorio y yo creo que eso es fundamental.
El país no podía dejar que tanto la guerrilla
como los paramilitares avanzaran cada vez más en
aspectos de control territorial, porque eso llevaría
al país a una guerra civil. La manera cruenta y
desalmada como estos grupos confrontan a la población
civil, a veces a ellos mismos, estaba generando en Colombia
una política de sangre impresionante y la política
de seguridad democrática del presidente Uribe ha
logrado desmontar y avanzar en ese control y yo creo que
el país lo necesita. Yo creo que la comunidad internacional
ve con buenos ojos que el gobierno de Colombia recupere
el control de las zonas y vaya resolviendo algunos de
estos problemas.
Pregunta:
Será que acá lo que estamos presenciando
es un enfrentamiento entre la OEA y la ONU, o como prefieren
ustedes en materia diplomática una disparidad de
opiniones sobre el tema?
César
Gaviria: es posible que haya esa discrepancia de
instituciones. Yo no las vine a conocer sino al momento
que entré al despacho del Presidente, ningún
país ni nadie nos dijo que tuviera una discrepancia,
pero pues claro, explicaciones tenemos que dar y es muy
probable que algunos países no queden satisfechos
con las explicaciones, pero es que estos temas son muy
difíciles. Ningún país que le quiera
ayudar a Colombia si se sienta a esperar que todas las
preguntas que tiene encuentren una respuesta totalmente
satisfactoria pues es probable que no le lleguen a cooperar
al gobierno de Colombia porque este va a ser un proceso
difícil, complejo, con retroceso. La ley de alternatividad
penal, como todos sabemos, se ha vuelto un debate complejo,
como yo lo he dicho, si yo también tengo reservas
y problemas, muchas de las cuales de las que he expresado
por ejemplo Rafael Pardo, la comparto, pero como ya mencioné
yo confío en el buen juicio del Congreso y de la
opinión colombiana para producir una ley que concilie
muchos de los valores y de los propósitos que de
manera conjunta se deben obtener en esta oportunidad.
Pregunta:
Usted hablaba de un dirigente de un organismo internacional
que puede estar descontento con esta misión de
la OEA, pero poniéndole nombre y apellido es ese
funcionario el señor James Lemoyne?
César
Gaviria: No. No se porque en El Tiempo, hay una
gran cantidad de declaraciones de un funcionario diplomático,
tengo la impresión de que es el mismo porque tuve
la oportunidad de escucharlo el día viernes y bueno,
él esta en todo su derecho, él representa
la Organización que evidentemente no comparte este
proceso y que tiene razones valederas y temores que son
valederos. Lo que si pasa es que yo si tengo una decisión
muy clara de cooperar con el Presidente, también
tengo reservas pero creo que el proceso de desmovilización
de paramilitares que recién ha comenzado es una
cosa muy importante y que merece apoyo y que no puede
esperar años para que se pueda... alguien dice
que porque no se espero hasta cuando yo salga de la OEA
y empiece otro Secretario General, y digo: pues es que
eso es dentro de año y este proceso tiene que empezar
a andar, los colombianos simplemente para satisfacer esos
temores que ellos otros puedan tener no puede paralizarse
un año, condenaría la política del
presidente al fracaso y yo no creo que eso sea razonable
y no creo que ningún país lo solicite. Habrá
que ver si los países que dice el señor
Lemoyne que están tan descontentos lo están,
yo por mi parte desde luego estoy listo a dar las explicaciones
a los señores embajadores en Bogotá y en
Washington, yo creo que tengo un buen conocimiento de
mi país y confío que esta política
que efectivamente tiene riesgos, pues el gobierno tenga
el buen juicio de irla orientando de una manera que genere
resultados positivos.
Pregunta:
Parte del problema que hemos visto con el proceso de reinserción
de los miembros del Bloque Nutibara y tal vez otros miembros
de las AUC que se desmovilizarán es la falta de
recursos. Al lado de la verificación que ha ofrecido
la OEA en este proceso, también la OEA se va a
movilizar para conseguir recursos con el fin de facilitar
este proceso?
César
Gaviria: Claro, es que ese es un proceso que no
espera, sobre eso hay que actuar inmediatamente, hay que
salir ya a buscar recursos para la reinserción,
para conseguir que este proceso no vaya a tener un retroceso,
eso es algo posible y yo confío que la comunidad
internacional va a colaborar en ese propósito.
La comunidad internacional desde luego tiene ansiedades
sobre el destino final, sobre todo de los cabecillas de
estos procesos y de los temores con los temas de narcotráfico,
yo también las tengo, pero yo confío en
el gobierno, en el Congreso y en la Corte, y espero que
eso va a salir bien y que vamos a tener un proceso que
puede ser controvertido pero que va a contribuir de manera
importante a la pacificación del país a
la recuperación de todo el territorio nacional
por parte del gobierno que es uno de los fundamentos de
la política de seguridad democrática del
Presidente.
Pregunta:
Uno de los temas que se manifiestan como inquietud dentro
de la discusión, según trae el periódico
El Tiempo el día de hoy, es que este proceso con
los paramilitares termine como terminó el proceso
de sometimiento a la justicia de los narcos en los 90,
un proceso que usted incluso en su momento reconoció
que terminó mal.
César
Gaviria: Si. Ese proceso tuvo algunos problemas
particularmente la violación que Escobar hizo de
sus compromisos y que terminaron en su escape y posteriormente
en su muerte. Si, de esas experiencias hay que aprender,
por ejemplo en esa experiencia hay que tener presente
que las personas que estaban incursas en delitos graves
de narcotráfico fueron a la cárcel y tienen
que ir a la cárcel, es difícil imaginarse
otra cosa y creo que ese es uno de los elementos de juicio
que el Congreso va a tener en cuenta. Yo si creo que hay
que aprovechar esas experiencias y una de ellas importante
es que de todas maneras cuando se incurre en delitos comunes
como narcotráfico no se pueden considerar simplemente
conexos, para ellos debe haber un tratamiento, sobre todo
en lo que hace relación a los jefes de los bloques
o de los grupos paramilitares que han estado incursos
en delitos de narcotráfico.
Pregunta:
Usted ha dicho todo el tiempo que mantiene unas dudas,
pero igualmente ha dicho que para resolver esas dudas
dependemos de lo que diga la ley, es decir el Congreso
y lo que diga la Corte Constitucional después de
que verifique el control que ejerce. ¿Qué
pasa si cuando se produzca todo ese proceso usted y la
comunidad internacional mantienen o mantendrían
las dudas?
César
Gaviria: No, es que las principales dudas están
sobre los jefes de estos grupos. Creo que hay cierto reconocimiento
y también hay unas dudas sobre los problemas de
masacres y genocidios que son relevantes, pero yo creo
que a esa gente por ejemplo que se acaba de desmovilizar
en Medellín hay que reinsertarla a la sociedad
colombiana y a la vida y hay que aplicarles procesos de
reinserción, ellos posiblemente tengan todavía
unas responsabilidades de naturaleza penal que enfrentar
y que no se van a conocer sino hasta que la ley se apruebe
pero no nos podemos cruzar de brazos hasta dentro de unos
cuantos meses porque en unos cuantos meses se va a producir
un desastre en Medellín si estas personas no reciben
un tratamiento adecuado y simplemente regresan a las armas.
Es que en estos procesos
siempre hay preguntas e incertidumbres en los proceso
de pacificación y es imposible simplemente detenerse
y esperar a que dentro de unos meses se resuelvan esas
preguntas para apoyar al gobierno de Colombia, o para
apoyar a esta gente que ha tomado una decisión
compleja, difícil en su vida y que tiene que encontrar
en la sociedad colombiana una respuesta adecuada.
Yo creo que los colombianos
queremos eso y que a la progresiva paz y seguridad no
vamos a llegar de la noche a la mañana. Vamos a
llegar si logramos poner en marcha pequeños procesos
exitosos, uno detrás de otro e ir desactivando
problemas, no cruzarnos de brazo a pensar que hay un día
que una solución milagrosa nos va a resolver todos
los problemas al tiempo, así no vamos a conseguir
la pacificación de Colombia, y yo creo que el gobierno
del presidente Uribe merece apoyo en el esfuerzo que está
realizando, creo que el gobierno del Presidente Uribe
es conciente de los problemas y de los temas pendientes
que tiene por resolver y vamos adelante, a buscarle una
solución razonable a esos temas.
Comenta Julio Sánchez
Cristo: valdría la pena recoger una frase del periódico
El Tiempo en su editorial. Una cosa sería dejar
a la alcaldía respondiendo por los desmovilizados
del Cacique Nutibara en Medellín y otra muy distinta
va a ser tener a la OEA verificando que en esas comunas,
que los paras siguen controlando por completo, haya una
real desmovilización y una seria reinserción.
En realidad, termina el editorial diciendo: la negociación
del gobierno con los paramilitares no ha hecho más
que empezar.
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